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Aseo y Ornato aún recoge toneladas de desechos pese a campañas de limpieza

Un promedio de entre seis y siete toneladas al mes de basura es lo que debe recoger el personal municipal del Departamento de Aseo y Ornato desde los microbasurales y sectores eriazos que algunos vecinos insisten en usar para deshacerse de sus desperdicios, pese a que está prohibido.

El fenómeno, que se arrasta desde tiempos pretéritos, fue abordado ya desde el año 2022 por parte de la Municipalidad de Chillán, quienes reaccionaron ante los constantes reclamos y denuncias con un programa elaborado por la Dirección de Aseo, Ornato y Medio Ambiente, llamado “Transformación de Potenciales Microbasurales”, el que comenzó con un catastro que daba cuenta de 20 sitios para el mes de junio del año pasado.

Sin embargo, y tras más de un año de campañas de limpieza y de concientización, aún quedan 12 puntos que, pese a ser limpiados, vuelven a acumular desperdicios domiciliarios, ramas y desechos de construcción a los días después.

Esta problemática, de rebelde solución, ha sido constantemente denunciada por parte del Concejo Municipal de Chillán, cuyos ediles creen que ya es necesario contar con una nueva ordenanza municipal para regular esta tendencia.

“Hoy tenemos problemas con esos mismos 12 sitios, a lo que debemos sumar algunos sitios privados que no se pueden intervenir como municipio, lo que nos pone un desafío complejo en términos de insalubridad y también de delincuencia e inseguridad, ya que al fin y al cabo son sitios abandonados”, dice el concejal Rodrigo Ramírez, presidente de la Comisión Seguridad.

El edil, en consecuencia, añade “hemos estado planteando la necesidad de realizar una nueva ordenanza municipal, para definir con mayor precisión algunos aspectos medioambientales, mecanismos de recolección, pero también para endurecer las penas, es decir, con multas altas a quien se sorprenda arrojando desperdicio en estos lugares, pero esto exige una mayor coordinación entre la Inspección Municipal y las comunidades”.

Conforme a las estadísticas y hojas de ruta que mantiene Aseo y Ornato, actualmente hay 12 puntos nuevos en la ciudad con potencial de convertirse en un microbasural, los que acumulan entre seis a siete toneladas mensuales de residuos sólidos domiciliarios que van a disposición final a Ecobio S.A.

Mientras, la Empresa Dimensión realiza el levantamiento de aquellos lugares que no siempre se pueden intervenir, por encontrarse en sitios particulares o que su tonelaje es de aún mayor envergadura.

Un problema cultural

Entre los lugares que están siendo intervenidos durante este año se encuentran Plaza de Calle O’Brien, Avenida España con Pasaje 12; Los Huilliches con Los Mapuches; Calle Central, entre pasaje 10 y 11 Oriente; calle Luis Arellano a la altura del Cecosf Doña Isabel (Vicente Pérez Rosales); Martín Ruiz de Gamboa con pasaje 4 Sur; Jardín San José, calle Lastarrias con los Nogales; calle San Ignacio al interior del Estadio ANFA; villa Santa Marta, calle Andrés Bello con San Carlos; y Avenida Francia y Villa Campos Doña Beatriz.

Pese a que desde el municipio aseguran que han comenzado a realizar labores educativas con la comunidad a través de juntas de vecinos, capacitando a vecinos puerta a puerta en la ordenanza municipal que regula la protección del medio ambiente y la salud ambiental, el secretario de la Unión Comunal de Juntas de Vecinos, Guillermo Saldías, advierte que “esas campañas no son tantas. Además, acá basta con unos pocos para que esos basurales se hagan grande. Esto es un problema cultural, hay gente que sabe que eso está mal, pero cuando los vecinos les piden que no boten basura en esos lugares, los suben y los bajan a garabatos”.

El concejal Ricardo Valdebenito, presidente de la Comisión de Medio Ambiente del concejo, dice: “hemos estado trabajando con diversas estrategias, como la recuperación de espacios con jardines y parques, pero sin duda que acá tenemos un problema más grande como es el evitar que las personas vean en estos espacios un lugar para botar basura. Es más, algunos -no todos- se acostumbraron a que la Municipalidad haga estos operativos y en vez de colaborar sigue botando cosas. Hay que seguir trabajando en la concientización”.

Felipe Ahumada

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