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Monitorean recepción de envíos de Ñuble a China

La crisis sanitaria en China debido al brote de coronavirus también ha tenido un impacto en las exportaciones chilenas a ese país, principalmente por la menor actividad en los puertos de destino, donde hay miles de contenedores a la espera de ser recepcionados y otros en camino.

Y si bien la crisis ha reducido la demanda de commodities emblemáticos, como el cobre, la celulosa y el vino, el caso de la fruta fresca es particularmente sensible, dada su perecibilidad, como las cerezas y los arándanos.

Jorge O’Ryan, director general de Prochile, aseguró que las exportaciones de Chile hacia a China se han ralentizado debido a las medidas que se han tomado a fin de evitar el contagio de coronavirus, como la extensión del feriado por el Año Nuevo Chino, hasta el domingo.

“Hay unos 1.500 contenedores que están varados en China, están entrando muy lentamente. Es la temporada en que ingresan aproximadamente 200 contenedores diarios y están entrando alrededor de 40 a 50 contenedores diarios”, explicó a Teletrece.

O’Ryan señaló que están pensando “en donar mucha de esta fruta a aquellos profesionales que están haciendo un gran trabajo en las clínicas, en los sitios donde se está tratando a las personas que están infectadas con coronavirus”.

Impacto en Ñuble

Para la región de Ñuble, la crisis puede tener un impacto significativo, considerando que en 2019 un 58% de las exportaciones silvoagropecuarias tuvieron como destino a China.

A ello se suma que en enero y febrero se concentra la mayor parte de los envíos de cereza al gigante asiático, un producto altamente cotizado con ocasión de las celebraciones por el Año Nuevo chino.

Según manifestó el seremi de Agricultura de Ñuble, Fernando Bórquez, la mayor parte de los envíos de cereza ya se habían despachado al momento de estallar la crisis, sin embargo, existe la incertidumbre sobre la calidad en que la fruta fresca llegó a los importadores y en consecuencia, los precios que se pagarán por las frutas que llegaron con retraso.

De igual forma, Bórquez expuso que algunos exportadores optaron por desviar los envíos a otros mercados, como Corea del Sur. Es el caso de los arándanos, por ejemplo.

Para la celulosa, los vinos, los congelados y la avena, en tanto, si bien la demora en el ingreso a China no afectará la calidad de los productos, también se anticipa una menor demanda y en algunos casos se ha optado por desviar las exportaciones a otros destinos.

Por su parte, el presidente de Fedefruta, Jorge Valenzuela, se mostró optimista respecto de la capacidad de reacción de China y declaró que “entendemos que los importadores y distribuidores de China están muy activos para que la fruta que ha llegado estas semanas se venda en los supermercados, como también a través del e-commerce. En especial, si debido al coronavirus se decidió alargar las vacaciones para aprovechar las fiestas del Año Nuevo Chino”.

Valenzuela añadió que “junto con eso, las condiciones de la fruta, al igual el acortamiento en los trayectos marítimos para llegar más rápido con la carga, nos ha dado un margen mayor de tiempo para que los productores puedan enfrentar situaciones como ésta”.

Normalización

Ingrid Quezada, directora de ProChile Ñuble, planteó que aún no existe suficiente información sobre la situación de los envíos de productores de Ñuble que han sido afectados, pero adelantó que con la normalización de las actividades en China a partir de hoy debiera haber mayor claridad sobre la recepción de las exportaciones.

“Entonces, lo que suceda de aquí para adelante es lo que hay que estar monitoreando día a día, de los contenedores que estaban detenidos, cómo lo están manejando”, planteó Quezada, quien adelantó que hoy martes se debiera conocer un primer reporte sobre la situación de esos contenedores.

“Entre los clientes de ProChile que tienen domicilio tributario en Ñuble hemos recogido información sobre exportadores de cerezas y arándanos frescos, de vinos y de avena, que han enfrentado problemas, eso sin considerar otras empresas grandes que no son clientes nuestros, pero que tienen su planta productiva en la región. Tenemos al menos 11 empresas con problemas, ya sea con contenedores varados o en camino, donde hay incertidumbre sobre el proceso logístico en China”.

Quezada citó el caso de un exportador de cerezas de la región cuyo contenedor llegó atrasado a China, justo en el Año Nuevo Chino y en el estallido de la crisis sanitaria, “y su contenedor tuvo que quedar ahí”.

De igual forma existe incertidumbre entre los pequeños productores, quienes venden su producción a las exportadoras, y que no saben en qué condiciones se pagará por su fruta en China. 

Texto: Roberto Fernández

Foto:Agencia

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