"La jaula de las locas": nuevos casos de abusos del exobispo Cox

Por: Cristóbal Vaccaro Fotografía: iglesia.cl 03:55 PM 2018-06-14

El teólogo y exseminarista de La Serena, Paul Endre, reveló al diario The Clinic los antecedentes que conoció en persona respecto a los abusos sexuales y de poder que el exobispo de Chillán, Francisco José Cox, habría perpetrado mientras se desempeñaba como arzobispo de La Serena y estaba a cargo del seminario, que era denominado "La jaula de las locas".

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El profesional relató a través de la ficción los casos que presenció, a través del libro "El Huerto de los corderos", donde evidenció la problemática vida sexual de los miembros de la iglesia chilena.

En una misiva publicada por el diario capitalino, Endre recordó que cuando ingresó al seminario de la región de Coquimbo, recibió una recomendación inmediata: “ten cuidado con Cox. A él le gustan cabritos”.

Deesde ahí advirtió los esquemas de poder, mediante el cual el otrora jefe de la iglesia de Chillán se hacía de jóvenes para satisfacer sus perversiones las que, para los sectores más conservadores y apegados al dogma, eran denominados como "faltas al mandamiento" o "pecados de la carne".

"Me consta que Cox tenía sistemas para 'proveerse' de jovencitos. Al hermano menor de un amigo le pagaba los estudios, y a otros les daba techo en el arzobispado o con familias amigas. Él siempre se encargaba de subsidiar o hacerse necesario para estos jóvenes, como una forma de generar dependencia", explicó el teólogo.

Profundizó en su relato afirmando que "Cox, además, mostraba un claro favoritismo sobre los sacerdotes homosexuales. Los ponía a liderar formaciones, o a cargo del Seminario, les daba puestos en parroquias importantes. Había un tratamiento distinto. Y ellos hacían uso de ese favoritismo: te corrían mano en las confesiones, las caricias duraban un poco más. Me consta que algunos formadores del seminario frecuentaban o derechamente mantenían relaciones con seminaristas".

Paul Endré afirmó, sin embargo, que Francisco José Cox, quien hoy se encuentra recluído en un monasterio Alemán, no era el único que perpetraba actos de abusos sexuales, lo que lo llevó a retirarse de su incipiente vida eclesiástica.

"Volví por un año a Arica a hacer clases de religión en el altiplano, y luego viajé a Santiago para estudiar teología en el seminario pontificio. Allí, muchos compañeros me molestaban, diciendo que el seminario de La Serena era conocido como “la jaula de las locas”. En los años 90’, era de conocimiento de casi todo religioso lo que pasaba allá. El 2001 egresé de teología y me puse a trabajar como profesor", sostuvo.

Los antecedentes aportados por Endré se sumarían a los ya entregados al mismo periódico por el chillanvejano Abel Soto, quien denunció que había sido abusado por el entonces obispo Cox durante su infancia.

El relato de Soto, cuadra dentro de lo expuesto por el teólogo, respecto a la asistencia que el exprelado entregaba a jóvenes para generar la dependencia necesaria para generar el abuso.

Y es que cuando egresó del colegio y tuvo que elegir un lugar donde estudiar, Soto decidió hacerlo en La Serena, donde Cox estaba de obispo coadjunto de Bernardino Piñera. 

"Estuve viviendo en el Arzobispado un buen tiempo. Ahí conocí a Bernardino. El día en que llegué en bus, me asignaron una habitación en el segundo o tercer piso. Entré a ducharme y sentí que golpearon fuerte la puerta. Era el 'Monse' (Cox), que venía a saludarme"

"Salí en toalla a saludarlo, y me abrazó tan fuerte, que se me cayó la toalla. Recuerdo que me acarició el trasero y yo hice un gran esfuerzo por separarlo. Yo ya estaba pololeando, y ya no me parecía natural que él siguiera buscando darme besos en la boca. A esa altura, yo ya quería zafarme de eso".

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