Alboroto entre ediles por extranjeros en el Mercado

Por: Edgar Brizuela Fotografía: Mauricio Ulloa 08:15 PM 2018-03-02

La plazoleta del Mercado Sargento Aldea es un punto tradicional en la ciudad donde se emplaza la feria libre.

La Municipalidad de Chillán está empeñada en modernizar la plazoleta.

Una dura controversia generó en el Concejo Municipal de Chillán la presencia de extranjeros que aparecen como arrendatarios de al menos tres locales de la plazoleta Sargento Aldea.

Para algunos concejales se trata de un hecho que debe ser revisado, mientras que otros estiman que ningún contribuyente, independiente de su origen racial o étnico, puede ser privado del derecho de acceder al mercado.

Se matizan las declaraciones con posturas que llaman a conceder cartas de operación comercial solo a chillanejos que necesitan generar recursos para sus familias en el entendido que el mercado sería un espacio tradicional y con raíces locales que debe ser preservado en esas condiciones. 

El tema explotó en sesión de Comisión Mercado cuando el municipio puso a consideración de ediles cambios de titularidad de algunos locales entre los cuales aparece uno que sería regentado por un ciudadano de origen ecuatoriano.

De inmediato la concejala Nadia Kaik presentó un reclamo en el sentido que el espacio comercial debiera ser facilitado “de manera prioritaria” a chillanejos.
Aprovechó de aclarar que no la guía un espíritu xenófobo, sino que la defensa del mercado como fuente laboral para chillanejos.

Inmediatamente el presidente de la Comisión Mercado, Juan López Cruz, acusó a la concejala de RN de racista y discriminación.

La concejala Brígida Hormazábal se plegó al pensamiento fundamental de Kaik en el sentido que el Mercado “debe estar a disposición de los nacidos en esta tierra”.

El concejal Patricio Huepe, quien recordó su origen extranjero, planteó que no corresponde que se pongan cortapisas a personas que vienen de otros países.

La discusión que fue subiendo de tono, alcanzó alusiones personales y críticas  políticas, donde incluso se acusó al Gobierno de favorecer el ingreso de extranjeros al país sin mayores filtros. 

Lo cierto es que la presencia de extranjeros es un hecho evidente en los alrededores de la plazoleta sobre todo en calle Arturo Prat, donde grupos familiares administran varios locales establecidos mientras que otros que aparentemente no tienen inicio de actividades venden artículos deportivos en la vereda.

En el caso de las autorizaciones, para transferir locales de la plazoleta, se estudia pedir entre los antecedentes básicos, la ciudadanía de los interesados.

En otro tema relacionado con la plazoleta el municipio indicó que los 39 locales que aún son usados como bodegas están en proceso de regularización y abrirían sus puertas en el futuro cercano.

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