Vecinos y regantes denuncian extracción ilegal de áridos

Por: Diana Aros / Claudio González Fotografía: Mauricio Ulloa 09:50 AM 2018-01-29

Vecinos de predios aledaños al río Ñuble se encuentran en conflicto con varias empresas extractoras de áridos, por el daño que estas causan al entorno.

Empresarios obtienen del cauce del río piedras, arenas o arcillas, con el fin de procesarlas y utilizarlas como materiales de construcción. 

Esta actividad, según cuentan los afectados, perjudica el cauce y nivel del río, produciendo una desviación en el flujo natural del agua, presentando un grave problema para los regantes de la zona. 

Para la realización de estas obras las empresas deben contar con patentes y permisos que otorga la municipalidad correspondiente, además de un previo análisis técnico que realiza la Dirección de Obras Hidráulicas (DOH), que limita la cantidad de áridos a extraer según la superficie del río. 

En el río Ñuble las plantas extractoras de áridos han aumentado y es un tema histórico en la zona, llegando a niveles que sobrepasan la racionalidad, según el diagnóstico de Martín Arrau, presidente de la Junta de Vigilancia del Río Ñuble.  

“Antes había una planta y hoy estamos hablando de cinco o seis. Estas deberían contar con permisos que no tienen, como los del Ministerio de Obras Públicas. Están extrayendo un recurso que es un bien nacional de uso público sin ningún control, generando un daño ambiental muy importante”, comentó a LA DISCUSIÓN.

La empresa Áridos Covandonga II Ltda. tiene varias denuncias en su contra realizadas por la Junta de Vigilancia del Río Ñuble, en las que se manifiestan las presuntas irregularidades con las que esta empresa ejerce. Además los regantes aseguran que la firma extrae “más material de lo permitido”.

Por su parte la Dirección General de Aguas (DGA)  confirmó que en reiteradas ocasiones han recibido denuncias en contra de la misma empresa. La DGA inició un proceso de fiscalización, donde en terreno podrán constatar la situación de la firma y tomar las medidas correspondientes.

“Las multas a la que se exponen por trabajar ilegalmente pueden ir desde las 100 Unidades Tributarias Anuales (UTA) hasta las 1.000 UTA, que aplica el nivel central de la DGA. O simplemente la clausura de la planta”, explicó Matías Mendoza, fiscalizador de la entidad.. 

El dueño y representante legal de Áridos Covadonga II Ltda., Edgardo Escalona Aedo, fue contactado por LA DISCUSIÓN pero no quiso referirse a las fiscalizaciones y se defendió diciendo que la empresa contaba con la patente correspondiente.

“De no tener el permiso no podría trabajar. Para eso hay empresas e instituciones que fiscalizan y se hacen cargo, no los periodistas”, respondió.

Más denuncias
Las denuncias en contra de la empresa han recaído en la Municipalidad de San Carlos, las que datan entre los años  2011 a 2017, en la cual se ha multado a los representantes. 

Una de las principales afectadas es Sandra Sandoval. Comentó que la firma hizo un contrato con su padre para acceder al terreno donde vive, el cual limita con el río, y así extraer áridos. 

Sandra contó que el contrato que tenían era hasta este año. “Nosotros le dimos carta de aviso que ellos tenían que desalojar, pero nos demandaron con otro contrato del año 2016. Este contrato es por seis años, entonces pidieron un recurso de amparo ante la Corte de Apelaciones, pero nosotros estamos apelando para no dejarlos entrar”, expresó.

Además agregó que “la empresa paga las multas y después de unos días siguen funcionando. Es como si ninguna institución pudiera cerrarla o paralizar las extracciones”. 

Martín Arrau explicó que hay plantas que hacen trampa, porque “tienen permiso de extensión de pozo en el estero y se meten igual al río. Sus pozos ni los explotan y prefieren la ilegalidad de funcionar en el río (...) El llamado es a la autoridad, a hacer el trabajo y fiscalizar esto, cerrando las plantas que hay que cerrar, como funciona en todas partes del mundo menos aquí en Chile”. 

En otros ríos
En el río Diguillín también existen plantas de extracción de áridos funcionando de manera irregular. 

Según confirmó Francisco Saldías, presidente de la Junta de Vigilancia de Río Diguillín,  “la empresa Áridos Vásquez se ha metido en el cauce activo del río. Eso nos ha provocado un sinnúmero de problemas, ya que extraen material de forma ilegal y no hay organismo que lo pueda detener”. 

Han realizado las denuncias a la DOH y a las municipalidades, pero no han recibido respuesta de ningún organismo. 

Francisco Saldías explicó  que “lo que ocurre y que llama poderosamente la atención, es que estas empresas que son extractoras de material, tienen diferentes contactos en diferentes organismos y eso hace muy difícil el tema”. 

Los vecinos del río Diguillín llevan una década intentado paralizar la actividad de la empresa Áridos Vásquez y de otras plantas que extraen de manera ilegal sin pagar las patentes. 

“Nosotros en el río Diguillín llevamos más de 10 años tratando de parar la empresa. Se ha logrado y al otro día vuelven a trabajar. Se ha ido a paralizar la empresa con carabineros y detectives, pero siguen funcionando”, comentó Saldías. 

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