Plan Cuadrante 2.0: Carabineros georreferencia 48 puntos de riesgo

Por: Felipe Ahumada Fotografía: Victor Orellana/ Gráfica: José San Martin 10:35 PM 2017-05-18

Propósito es hacer un diagnóstico completo a los problemas y complementar las medidas preventivas

Aún no hay fecha definida, “pero es seguro que pronto vamos a contar con esta nueva estrategia acá en la provincia, conforma la disposición de nuestra dirección nacional”, explica el coronel Erick Flores, prefecto de Carabineros Ñuble, en relación a la inminente implementación del llamado Plan Cuadrante 2.0 de Carabineros.

La iniciativa, que debutó en algunas comunas del Gran Santiago en 2015, con un presupuesto de $2.526.589.000,  busca recoger información en terreno para luego confeccionar un mapa situacional y georreferenciado, ya no solo de los puntos y horarios de mayor comisión de delitos, sino que de otras situaciones que afectan la calidad de vida de las personas, como la detección de clandestinos de alcohol, consumo de droga en las calles, presencia de personas en situación de calles o de prostitución en la vía pública.

Por tal razón este nuevo Cuadrante 2.0 incluye ya no solo la participación de carabineros, la implementación de más motos, cámaras o vehículos, sino que la de un equipo multidisciplinario que permita realizar un análisis preciso de las situaciones que motivan los conflictos, encontrar las situaciones sicosociales que los provocan y confeccionar una batería de observaciones para la superación de estos inconvenientes.

“Este plan, por lo tanto, necesita en cada comuna de sicólogos, ingenieros, cientistas criminalísticos, geógrafos, trabajadores sociales y arquitectos, entre otras áreas, para poder abarcar de manera transversal nuestro radio de acción”, añadió el prefecto.

Para el coronel lo anterior supone además un sistema que contempla -y tal vez en forma basal- la participación de todos los estamentos sociales de la comuna, porque dentro de los diagnósticos que, obligatoriamente, realizará este equipo especial, se incluyen argumentos como mantención de áreas verdes, sitios eriazos o deficiencias en la iluminación, lo que involucra directamente a la municipalidad.

“Pero a veces el factor detonante puede incluso ser la cesantía o problemas de convivencia vecinal, por lo que todos las juntas vecinales también deberán ser parte integral de esta solución”.

En el plan la función del vecino será vital para el éxito del Plan Cuadrante 2.0, ya que son ellos los que van entregando información clave como la ubicación de sitios eriazos que constituyen riesgo de incendios, que se usan como vertederos de basura o que son utilizados por otras personas como punto de reunión para el consumo de alcohol o de drogas. Ya no solo son útiles sus conocimientos respecto a qué lugares son escenarios de delitos, sino que la información que tienen les permitirá a las autoridades planificar mejor sus programas de desarrollo social.

Georreferenciación de problemas 
Pese a que no se ha implementado este plan en la ciudad, los primeros trabajos de georreferenciación ya comenzaron, y de hecho están abiertos al público en el sitio web de Carabineros.

En el mapa chillanejo se indican los puntos de conflicto en base a tres criterios: los círculos verdes identifican aquellos puntos de la ciudad con problemas sociales como la prostitución, el uso de espacios públicos para actividades ilegales o la acumulación de escombros y basura en casas particulares.

Los círculos azules identifican conflictos situacionales como luminarias en mal estado, presencia de vehículos en desuso o abandonados; exceso de follaje o sitios eriazos abandonados.

Por último está los círculos amarillos sobre las calles en las que Carabineros acredita problemas relativos al tránsito, como lomos de toro en mal estado, ausencia de señales del tránsito, calzadas en mal estado, falta de barreras de contención o facilidades para el paso peatonal inexistentes o en mal estado.

Si se considera la máxima policial acuñada en Estados Unidos “una ciudad ordenada es una ciudad con pocos delitos”, que fue parte del manifiesto que avaló la ley de Tolerancia Cero, se entiende la importancia que tiene para Carabineros el reducir al máximo los procedimientos por accidentes vehiculares, caídas de personas en la vía pública o en las pesquisas de clandestinos de alcoholes, en favor de la persecución y prevención de otros delitos de mayor connotación social.

De hecho, es el propio prefecto de Ñuble quien aclara que este Plan Cuadrante 2.0 no es una reemplazo del primero, ni tampoco una evolución que lo sustituya, sino que es “un complemento, mientras el primero busca la prevención de los delitos y la reacción temprana ante la comisión de éstos, este otro propone un conocimiento acabado y científico de lo que sucede en la ciudad y propone maneras de solucionarlos con ayuda y compromiso de toda la comunidad”.

El coronel Flores ya fue testigo de los resultados de este plan científico-policial cuando se implementó en la ciudad de Talca.

“Luego que se aplicara en Santiago, llegó a Rancagua, a Talca y de ahí a Osorno. La idea era comenzar a implementarlo casi de manera experimental en aquellas ciudades con menor dificultad delictual”, precisó el coronel.

“Al menos, lo que pude apreciar fue que las personas colaboraron con bastante información y eso le permitió al equipo trabajar más rápido, por eso en Chillán ya se ha adelantado trabajo definiendo las problemáticas más claras en los puntos claves, de manera que cuando se implemente el plan en nuestra comuna no se parta de cero”, finalizó.

A modo de ejemplo, dentro de las cuatro avenidas los equipos investigadores de Carabineros definieron siete problemas graves respecto al tránsito, dos de orden social y uno situacional, específicamente el exceso de follaje en O’Higgins con Bulnes, lo que afecta a la iluminación.

En el sector oriente hay 13 puntos graves respecto al tránsito y 10 situacionales, siendo los más comunes los de problemas en las luminarias públicas.

En Chillán Viejo, se destacan 16 puntos con conflictos viales y seis situacionales.

La preparación de funcionarios policiales y civiles para trabajar en este plan tomará 100 días y se pretende que estos ya estén capacitados cuando se implemente en la intercomuna.

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