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“Estoy convencido que Chillán puede llegar a ser la mejor ciudad de Chile”

Samuel Guzmán

Es positivo que los chillanejos nos ocupemos de festejar el cumpleaños de esta ciudad en que damos vuelo a nuestras respectivas existencias y que, para muchos, es objeto de entrañable cariño. Pero también es oportuno que este aniversario nos mueva a reflexionar sobre los desafíos y oportunidades que tiene ser la capital de la Región de Ñuble.

Este ejercicio es precisamente el que hace el alcalde Camilo Benavente en esta entrevista, donde junto con abordar las urgencias de la urbe que hoy cumple 442 años, también comparte una mirada de futuro, matizada por el realismo que sugiere analizar las posibilidades de alcanzar esas metas y los eventuales obstáculos que hay que enfrentar para efectivamente conseguirlas.

-¿En qué pie recibe la ciudad este aniversario 442, considerando que recientemente la entrega del Índice de Calidad Urbana (ICVU) la ubica solo en la medianía de la tabla?

Vamos a cumplir un año en esta Administración, y efectivamente tenemos algunos problemas estructurales, asociados a que aún no se ha completado la instalación de la Región de Ñuble, y al rezago de inversión pública que provocó la pandemia. Pero esperamos dar un salto cualitativo y cuantitativo. Tenemos una amplia carpeta de proyectos de adelanto, fundamentalmente en infraestructura pública y hemos instalado en la Municipalidad un modelo de gestión nuevo, moderno, más eficiente internamente, y que debiera tributar positivamente en este período de tres años que nos queda.

-¿En qué se basa ese nuevo modelo de gestión que usted señala?

En la preocupación, primero, por nuestros 4.500 funcionarios, segundo, en impulsar una mayor participación ciudadana y tercero en ser lo más eficientes posible en los grandes contratos que tenemos, como áreas verdes, recolección de residuos domiciliarios, la Concesión de las Termas, como también en la gestión de proyectos, con especial énfasis, como le decía, en obras de infraestructura pública.

Tenemos una preocupación real por que la ciudad esté visiblemente más agradable, más cómoda, más amable. Hemos visto el crecimiento de comunas similares a la nuestra y efectivamente comprobamos que quedó postergada, y por lo tanto, en estos primeros doce meses, hemos puesto foco en esta nueva orgánica municipal, para hacer los procesos más diligentes, más rápidos y que en ello se involucre a la comunidad, que participe y reciba un buen trato de toda la burocracia municipal.

-Y frente a los problemas más urgentes de la ciudad, ¿qué se ha estado haciendo desde el Gobierno local?

Tenemos problemas de congestión vehicular y dentro de nuestras posibilidades, pues se trata de un asunto que requiere intervención y financiamiento del Gobierno Regional y Ministerios, estamos abriendo caminos en varios lugares y mejorando la semaforización. En áreas verdes vamos duplicar la superficie por persona, para llegar a seis metros cuadrados por habitante. Y en cuanto a la contaminación del aire que nos impacta en invierno comenzando a articular acciones con los servicios del nuevo gobierno que nos permitan reducir la polución, como también medirla mejor.

-¿Usted cree que no está bien medida la contaminación en la intercomuna?

Lo que pasa es que las dos estaciones de monitoreo que hay en Chillán (Quilamapu y Purén) suelen mostrar números diametralmente diferentes, y toman como referencia Purén, cuando el norte de la ciudad no tiene los mismos indicadores similares. Entonces, se aplican medidas estándar, cuando las situaciones son diferentes.

En todo caso, en este tema yo veo que los números mejoran, hay menos episodios críticos y se usa bastante menos leña, ya sea por recambio de calefactores o uso de nuevas tecnologías y combustibles.

-Efectivamente, fue una dimensión mejor evaluada por el ICVU, no así Ambiente de Negocios y Desarrollo Productivo, materias en que persistentemente Chillán aparece mal calificada. ¿Cuál es su mirada respecto de esta dimensión de la comuna’.

Yo estoy optimista. La Dirección de Obras tiene una cantidad de permisos de edificación entregados que impresiona. Hoy se están construyendo cerca de 30 edificios en el centro de la ciudad, hay un gran desarrollo por ese lado. Cuando uno ve, por ejemplo, que hay proyectos de viviendas de 7 mil UF y hay lista de espera, eso quiere decir que a Chillán no solo está llegando mano de obra más calificada, sino que con un mayor nivel de remuneraciones. Además, tenemos grandes empresas, como la CMPC que hace aquí el 90% de los sacos de papel que se usan en Chile. O la Iansa y su renovación y desarrollo en el rubro alimenticio. Lo mismo la llegada de Bimbo a Chillán Viejo.

Pero eso es lo que respecta a los privados, pero nosotros también desde la Municipalidad podemos hacer un aporte, innovando, por ejemplo, a través de normar los procesos de compras, para que ojalá el 70% u 80% lo hagamos acá. Nosotros invertimos cerca de 4 mil millones de pesos anuales en compras internas y ya estamos llegando a 2.500 millones invertidos en proveedores locales.

En el borrador del texto de la nueva Constitución se proponen más atribuciones para los gobiernos locales, entre ellas la posibilidad de crear empresas. ¿Qué le parece esa idea y en qué rubro cree que podría incursionar Chillán?

Yo creo que sería extraordinario. Por ejemplo, en el caso de Las Termas. Podríamos desarrollar una empresa turística eficiente y con vocación social.

-¿Qué tiene de diferente su gestión de Las Termas, respecto de la anterior administración?

Primero, preocuparnos por saber qué tenemos y cuánto tenemos. Aquí no había nada, ni información, ni dedicación; la Municipalidad tenía un funcionario de media jornada, hoy tenemos cuatro a jornada completa. Hoy sabemos que tenemos 7 mil hectáreas, 3.500 que no están concesionadas y ahí estamos con varios proyectos, entre ellos el parque ecológico que pronto inauguraremos, también un plan territorial integrado con Corfo y algunos inversionistas privados para desarrollar actividades todo el año, no solo en invierno. Hay un tremendo potencial para el ciclismo de montaña. Lo han confirmado expertos: la naturaleza, geografía, clima, incluso el relieve y calidad de tierra, lo hacen uno de los mejores lugares del mundo para esa actividad.

-¿Además de servicios y comercio, cómo ve las proyecciones económicas de Chillán?

Los huertos de Ñuble debieran estar, a mediano plazo, en todo el sector poniente de Chillán, hay ahí desde el punto de vista agrícola y logístico un enorme potencial. Miguel Torres ya está comprando y con las universidades hay una línea de trabajo para identificar las mejores especies a cultivar. Además, tenemos el sector de Cato hasta Quinquehua, que son las mejores tierras de Chile. Entonces, estamos hablando de una real proyección en el rubro agroalimentario. En síntesis, los pilares que pueden sustentar a Chillán y a la Región en el futuro son, sin duda, la cultura, el turismo, las Termas de Chillán y el desarrollo de la agroalimentación.

-¿Por qué entre tanta urgencia del día a día decidió impulsar una agenda de proyectos de largo plazo, que exceden a su período, a través del plan Bicentenario (2035) de la cuarta fundación de la ciudad?

Efectivamente, un 80% del tiempo lo entregamos a la cotidianidad, tenemos urgencias todos los días y debemos actuar rápidamente; pero la ciudad también necesita tener proyectos de largo plazo. Nosotros en el Plan Bicentenario abordamos cinco grandes temas: primero, infraestructura pública para una mejor movilidad, donde están los proyectos de la Circunvalación, doble pista en Vicente Méndez, abrir Paul Harris hasta Andrés Bello, el soterramiento de la vía férrea en Parque Lantaño, el tercer acceso a Chillán, que es realmente urgente: segundo, el mejoramiento del transporte público, con electro movilidad en el mediano plazo y un mejor uso del diseño de la ciudad; tercero, un instituto profesional y luego una universidad de las culturas, porque Chillán tiene una genética cultural y debe relevarla; cuarto medioambiente, donde a nivel de residuos, el foco está en el compostaje y reciclaje, e igualmente la incorporación de más áreas verdes por la vía del contrato municipal, como también por la intención de las universidades de Concepción y del Bío Bío de abrir sus espacios a la comunidad. Todo suma para más áreas verdes.

¿Y qué pasará con el terreno aledaño al aeródromo?

Lo hemos llamado Parque Reloca, son 23 hectáreas donde debiéramos tener el Gran Polideportivo Regional (el quinto eje), en 5 hectáreas y otras 18 para bosques, un anfiteatro, una explanada para eventos, un sendero del trote, juegos infantiles, una laguna e infraestructura y servicios para la comunidad, incluidos buses de acercamiento. Y si a esto sumamos el Parque Schleyer, Ultraestación y Oriente, tenemos un plan maestro de parques para los próximos diez años.

Entonces, cuando usted me pregunta por qué pensar a futuro, es porque estoy convencido que Chillán hoy, si hacemos bien las cosas, puede llegar a ser la mejor ciudad de Chile.

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