Close
Radio Radio Radio Radio

Cuatro mujeres lideran el control de la delincuencia y el orden público en Ñuble

Liderazgos femeninos en el control de la delincuencia y el orden público se han abierto paso en la región de Ñuble, donde en el último tiempo ellas han pasado a conformar el alto mando de las instituciones encargadas de velar por la seguridad de los vecinos.

Una de ellas es la jefe de la XVI Zona de Carabineros de Ñuble, general María Teresa Araya Jiménez, quien el viernes 15 de octubre asumió al frente de la institución, convirtiéndose así en la primera mujer en ocupar este cargo en la región y la tercera en el país.

Ese día la nueva autoridad policial, quien antes fue Agregada Policial en Ecuador, asumió su compromiso de seguir trabajando por la protección de cada territorio de la región, dejando en claro la marca que caracterizará su gestión.

“Mi sello en esta gestión al mando de la Zona Ñuble será la cercanía con los vecinos y el trabajo en terreno, codo a codo con las familias que requieren nuestra presencia. Conocer sus necesidades actuales y emergentes, y ayudar concretamente a resolver sus demandas, asegurando su tranquilidad y protección”, expresó.

La primera mujer Jefe de Zona en Ñuble es de profesión Educadora Párvulos, con especialidad en Psicología. Desde que ingresó a la institución su trayectoria ha estado marcada por la formación académica como Perito Criminalista y su paso por el Labocar donde apoyó la investigación científica del delito y las labores policiales. Además, sus posteriores estudios en Elaboración y Evaluación de Proyectos de Inversión, le permitió desempeñarse en la Dirección de Planificación y Desarrollo de Carabineros de Chile.

También fue Subprefecto de los Servicios en la Prefectura Santiago Rinconada en Maipú, y es heredera de un hito histórico para la institución y el género femenino, pues es hija de la Comandante María Teresa Jiménez Pereira, una de las integrantes de la primera promoción de mujeres que ingresó a la institución en el año 1962.

Para la General María Teresa Araya, una de las razones que la han llevado a desarrollar una trayectoria profesional en la institución, ha sido la posibilidad que ésta entrega de desenvolverse en diversos ámbitos y áreas de conocimientos.

“La carrera en la labor policial no se limita a la gestión territorial del orden y la seguridad y en áreas especializadas tales como el Labocar, OS7, Gope, Aeropolicial, etc., sino también en la educación, investigación y desarrollo. En ese camino, la carrera policial propone ilimitadas alternativas de crecimiento profesional y personal, siempre orientadas a un objetivo de respuesta a los requerimientos de la ciudadanía. Escogí ingresar a esta institución convencida de que podría alcanzar mis objetivos profesionales y plantearme nuevos desafíos”, sostuvo.

Desde su mirada, Carabineros desde hace años ha propiciado las condiciones para que las mujeres se integren en igualdad de condiciones a las filas.

“Las mujeres tampoco tienen límites y son capaces de hacer lo que se propongan. Hoy estamos en una sociedad diversa que reconoce las capacidades de cada miembro de la sociedad y que respeta los derechos de las personas. Bajo esa lupa, la equidad de género no es algo nuevo para la institución y he vivido en primera persona cómo se ha integrado a la mujer carabinero a las filas institucionales, teniendo como ejemplo a mi madre, que se incorporó a esta noble institución en el año 1962, por lo que en mi administración cada persona detrás del uniforme puede desarrollar en pleno sus capacidades sin miramiento de su género”, manifestó.

Vocación de servicio

Desde hace poco más de 23 años la mayor Karem Riveros Miranda, jefa de la Segunda Comisaría de Chillán, ha trabajado en la institución en la que se inició por una fuerte vocación de servicio, donde se ha desarrollado de manera plena y volcando su pasión en cada acción.

Desde su experiencia en Carabineros aseguró que la institución ha tenido una visión integradora desde hace muchos años, promoviendo la equidad de género.

“Crecí institucionalmente de manera igualitaria. En el año 2005 se unificaron definitivamente los escalafones, lo que permite trabajar con la certeza de que tenemos las mismas capacidades y oportunidades, por lo tanto, no soy yo quien hace cosas para favorecer la equidad, sino la propia institución. En lo particular no hago diferencias, se vive la equidad en todo orden de cosas y situaciones”, afirmó.

Su experiencia le ha permitido tener una visión cabal de la realidad delictual de la región y orientar los esfuerzos para aplacar el delito.

“Claramente, en el último periodo se observa un aumento de algunos delitos, si hacemos la comparativa con las últimas semanas. Específicamente, hemos evidenciado un aumento en los robos; tras un análisis del tipo de delito, modus operandi, lugares y horarios, hemos implementado servicios focalizados y hemos fortalecido el trabajo preventivo con vecinos trabajando estrechamente con más de 30 juntas y dirigentes vecinales. También hemos reorientado nuestro trabajo con locatarios del comercio, jefes de seguridad del retail, para abordar en conjunto los ilícitos que están afectando a dicho sector. De forma permanente mantenemos la labor conjunta con autoridades y la sociedad, para avanzar de forma integral en la prevención”, analizó.

Amor a la Patria

La jefa de la Sexta Comisaría de Chillán Viejo, mayor Lorena Toro Leiva, reveló que decidió hacer carrera en la institución de Carabineros por el amor que siente a la patria, a sus habitantes, costumbres y el deseo de vivir en paz y tranquilidad.

“Ser carabinero es convertirse en un profesional al servicio de la comunidad, velar por la tranquilidad de las personas, es mantener vivo el espíritu solidario de cada uno de nosotros”, comentó.

Asimismo, explicó que el de su gestión se basa y sustenta “en estar al servicio de cada persona que nos requiere, atendiendo desinteresadamente a todo aquel que nos necesite, sin distinción de edad, grupo social, político, étnico, porque somos Carabineros de todos”.

La comisaria de Chillán Viejo hizo hincapié en que de forma permanente realiza acciones para favorecer la equidad de género, a través de capacitaciones y el reconocimiento.

“Las capacitaciones son realizadas indistintamente en igualdad de oportunidades, sin distinción de si es hombre o mujer. Y el reconocimiento se realiza permanentemente, otorgando felicitaciones en sus hojas de vida, cada vez que se han llevado a cabo procedimientos destacados y que van en beneficio de nuestros vecinos, trabajar por la equidad es reconocer a las mujeres por sus buenos resultados, de la misma manera en que se hace con los hombres”, señaló.

Respecto a la realidad delictual que se vive en la comuna histórica, la mayor Toro Leiva sostuvo que existe una leve alza en los delitos asociados a vehículos, como el robo de vehículo motorizado o accesorios de los mismos.

“Gran parte de esto está asociado a las ocurrencias reiterativas en la Ruta 5 Sur y distintos servicentros de esta misma ruta, en los cuales se han realizado labores operativas permanentes para poder identificar y detener a las distintas bandas y responsables de estos ilícitos, aunque se hace hincapié en que se requiere cooperación por parte de las víctimas y privados, en los primeros para tomar las medidas de autocuidado necesarias y no ser facilitadores del delito y, los segundos, en mejorar las medidas de seguridad en sus establecimientos”, aseveró.

En cuanto al contexto rural, expresó que este se ha visto afectado con un aumento en el delito de robo en lugar no habitado, donde se ven afectadas escuelas, juntas de vecinos, industrias y locales comerciales.

Sobre las propuestas para atender estas situaciones delictuales, indicó que la realización constante de patrullajes focalizados, con temporalidades diferenciadas, permite prevenir y contrarrestar de manera eficiente y eficaz este tipo de eventos.

“Paralelamente, como mando de esta Unidad, mi labor no genera el impacto esperado para  prevenir el accionar delictual sin la participación de la ciudadanía, para ello se hace necesario el trabajo multifuncional, disponiendo a la oficina de integración comunitaria, por intermedio de los delegados de cuadrante hacer partícipe a las organizaciones comunales, vecinos, lugareños y todo aquel que desee aportar en esta noble causa, como lo es la prevención y el bien común, actividad que trae consigo un sin número de beneficios, disminución de la sensación de inseguridad, aumento de los índices de confianza depositados en nuestra institución y una comunicación más fluida entre cada uno de los actores”, dijo.

“Finalmente, como institución una de las medidas que más nos favorece a la hora de implementar operativos policiales para prevenir el accionar delictual, es la recepción de denuncias, ya que sin estas se nos dificulta la tarea de orientar los servicios policiales a los lugares que están siendo mayormente afectados”, agregó la mayor de Carabineros.

Cercanía con la comunidad

Margarita Garrido se desempeña actualmente como coordinadora regional (s) de Seguridad Pública. Es asistente social, oriunda de la comuna de El Carmen y madre de dos hijos de 14 y 10 años. Los últimos 15 años los ha trabajo en la capital de Ñuble, por tanto, viaja a diario para ejercer sus labores.

Su trayectoria profesional siempre ha estado ligada a áreas de la seguridad y prevención de delito, lo que le ha permitido trabajar de la mano con la comunidad y establecer vínculos con diversas organizaciones sociales, vecinales e instituciones con la finalidad de buscar estrategias destinadas a solventar los problemas que los afectan.

“Creo que el hecho de que yo sea trabajadora social tengo un vínculo y una vocación de servicio bien grande para trabajar con las organizaciones vecinales, a potenciar las fortalezas que tienen las organizaciones a través de sus directivas y a mí me llena bastante como profesional esa cercanía que tengo de trabajar desde los barrios para solucionar las problemáticas que les acogen”, dijo.

Hace casi dos meses se incorporó al equipo de la Coordinación Regional de Seguridad como Asesora Técnica de Seguridad, y desde principios del mes octubre asumió la subrogancia de la institución.

“El mayor desafío en mi experiencia laboral ahora está en tener que coordinar con las 21 comunas acciones ligadas a la prevención, pero en realidad sigo trabajando con los mismos lineamientos que se venían trabajando acá que son entregados y establecidos por la Subsecretaría de Prevención del Delito. Dentro de estos lineamientos tenemos prevención, enseñar, implementar y evaluar políticas públicas que estén orientadas a prevenir la ocurrencia de los delitos, ver el tema de rehabilitar a los infractores de ley y por sobre todo apoyar a las víctimas”, explicó.

Agregó que mantienen un trabajo coordinado con organismos públicos y privados tanto a nivel regional como local, con el foco puesto en disminuir la victimización, la percepción de inseguridad y los hechos de violencia que ocurren en los barrios, implementando programas que fomentan la participación ciudadana y el apoyo de la labor que ejercen las policías.

“Todo esto siempre desde un trabajo cercano como se venía haciendo acá en la Coordinación Regional de Seguridad Pública con harto terreno, harta reunión con los dirigentes vecinales, mesas de trabajo y planificación”, indicó Garrido.

En materia de equidad de género, destacó que ejercen acciones en conjunto con la Seremi de la Mujer, Sernameg, el Ministerio Público y las policías para disminuir los femicidios.

“Somos parte de lo que es el circuito intersectorial de femicidios, el cual reúne a distintos estamentos en torno a la temática del femicidio y el único fin que tiene es disminuir y erradicar este tipo de hechos de violencia contra la mujer. A la par, también seguimos avanzando en un trabajo que busque también terminar con el acoso callejero que es una tarea donde fuertemente tenemos que empezar a trabajar”, dijo.

La coordinadora regional (s) de Seguridad Pública subrayó que históricamente una de las principales preocupaciones de la ciudadanía es el tema de la seguridad, es por ello, que en la región de Ñuble además de los programas preventivos se han implementado brigadas de televigilancia con drones en las 21 comunas, lo que ha dado resultados positivos, sin embargo, aclaró que “sabemos también y tenemos súper claro que nunca es suficiente y seguimos trabajando por las comunidades de la mano para poder encontrar fórmulas para prevenir el delito”.

Por último, cerró indicando que “me siento muy honrada de poder pertenecer a estas mujeres que hoy día están liderando y participando en estas estructuras que hay de poder y toma de decisiones a nivel regional, que tienen que ver en cómo tratamos el tema de la prevención del delito y la violencia. Creo que es súper importante fortalecer los liderazgos para la participación de las mujeres sobre todo en el ámbito local y creo que las ñublensinas hemos avanzado y estamos conquistando espacios de participación y liderazgo, así que eso es muy bueno para la región”.

Texto: Susana Núñez / Antonieta Meleán

Agregar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

Leave a comment
scroll to top