Subdere barajó cuatro escenarios antes de definir las tres provincias

Por: Isabel Charlin Fotografía: La Discusión 11:10 AM 2016-08-22

Un punto de la discusión sobre la creación de la Región de Ñuble que prometía debate en la comisión de Gobierno Interior del Senado, y finalmente fue zanjado, gracias a la contundente exposición de la Subdere, fue el de la creación de tres provincias.


La entidad se abocó a explicar los cuatro escenarios que se analizaron para tomar la determinación, y a la vez, aclaró las dudas respecto de por qué se optó por proponer a Quirihue, y no a Coelemu, como capital de la provincia de Itata.


El informe, que se basó en los estudios de la Pontificia Universidad Católica (2003) y de la Universidad de Concepción (2013); en la  propuesta de la Subdere; antecedentes demográficos del INE; estudio Identificación de Localidades en Condiciones de Aislamiento (Subdere), estudio de Zonas Rezagadas (Subdere) y trabajo en terreno; entregó una perspectiva de análisis y los lineamientos para la definición de las provincias: evitar el centralismo intra regional; aportar a la igualdad de oportunidades para los territorios (provincias) y sus habitantes; velar por el equilibrio regional; tomar en cuenta las opiniones de los actores regionales y respetar los esfuerzos asociativos pre existentes.


Escenarios
Se propusieron y estudiaron cuatro posibles escenarios de división intra regional, todos, con la localización de la capital regional en Chillán. 


El primero, con cuatro provincias: Diguillín 1, capital Chillán; Diguillín 2, capital Bulnes (incluía a Cabrero y  Yumbel, pertenecientes a Bío Bío); Punilla, capital San Carlos; e Itata, capital Coelemu o Quirihue. 


Las ventajas de esta alternativa dicen relación con que la existencia de cuatro provincias aporta de manera significativa a un mayor equilibrio territorial, fortaleciendo un polo administrativo hacia el sur del territorio (Bulnes), y otro hacia el norponiente (Coelemu o Quirihue). Se reduce sin afectar negativamente el peso demográfico y en superficie de la provincia en la que se encuentra la capital regional (Chillán ), a un 47,9% de la población regional, ello, debido al aporte de las comunas de Cabrero y Yumbel, con 51.605 habitantes (11,1%) y 1.389 kilómetros cuadrados; disminuyen los tiempos de desplazamiento desde las cabeceras comunales a la capital provincial actual (Chillán), lo que incide en mejorar la eficiencia de la capacidad de respuesta de la gobernación en situaciones propias de sus funciones; y la anexión de Yumbel aporta a la diversificación de la oferta turística de la nueva región, por medio del turismo religioso.


¿Las desventajas? Aumentan los costos de la creación y funcionamiento de la nueva región, y se plantea un posible foco de conflicto con las autoridades y población de las comunas de Cabrero y Yumbel por su cambio de dependencia administrativa regional y provincial (ambos alcaldes se manifestaron en contra). No se conoce, además, grado de identificación con las prácticas culturales propias de la nueva región de Ñuble que podrían tener los habitantes de las dos comunas de Yumbel y Cabrero.


El segundo escenario propuesto planteó las mismas cuatro provincias y capitales, pero sin Cabrero y Yumbel, cambiando el nombre de Diguillín 1 a Ñuble, y Diguillín 2 a Diguillín. Éste mantenía algunas de las ventajas, pero sumaba desventajas en orden a que la provincia en la que se localiza Chillán (Ñuble), con su doble rol de capital regional y provincial, aún continúa concentrando más del 50% de la población de la futura región; y pese a que el desplazamiento en cuanto a tiempo y distancia no son significativos, las localidades del área sur del territorio de la futura región se presentan alejadas de los centros de la administración provincial y regional.


El escenario tres (el que finalmente se eligió) proponía tres provincias: Diguillín (capital Bulnes); Punilla (capital San Carlos) e Itata (capital Quirihue).


Entre las ventajas descritas por la Subdere, están el aporte a la descentralización intra territorial (Bulnes capital); y a la generación de un eje de desarrollo hacia el norponiente, sector menos favorecido, y al reequilibrio del territorio, al potenciar un centro poblado fuera del eje central de la Ruta 5 (Quirihue capital); y la relevación de San Carlos como un centro económico y urbano. Además, salvo dos comunas, las distancias con las capitales provinciales disminuyen, y la provincia de Itata disminuye positivamente la superficie y peso demográfico de Diguillín.


Entre las desventajas, Diguillín concentra prácticamente el 70% de la población regional, y una superficie de 6.460 kilómetros cuadrados, que representa un 49% de la superficie total de la actual Provincia de Ñuble. Además, Chillán, en su condición de futura capital regional, podría generar un centralismo intra regional que no es beneficioso para el proceso de descentralización, y el hecho que las tres capitales provinciales estén localizadas en la mitad norte del territorio, además de ser relativamente próximas unas de otras, genera un desequilibrio territorial, especialmente en lo administrativo, lo que atenta contra la descentralización intra regional. ¿Cómo se soluciona aquello? Elaborando y poniendo en ejecución instrumentos de planificación eficaces: Estrategia Regional de Desarrollo, y un presupuesto formulado y orientado con visión estratégica.


En tanto, un cuarto escenario -de dos provincias- fue rechazado principalmente porque las ciudades capitales provinciales, por su peso demográfico y económico, serían las ciudades de San Carlos y Bulnes, dejando en desventaja al territorio con menores posibilidades de desarrollo: el secano costero. Se fortalece, además, el eje San Carlos-Chillán-Bulnes, el que se orienta hacia el sur poniente (Concepción), y se rompe la asociatividad voluntaria ya generada por municipalidades, las que se expresan como “territorios de planificación”.

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