Férreo rechazo de referentes locales a idea de estatizar la UdeC

Por: Isabel Charlin Fotografía: LD / Agencia Uno 10:40 AM 2016-07-17

La UdeC es miembro del denominado G9, grupo de planteles privados con vocación pública que pertenece al Consejo de Rectores. Históricamente, por su rol, estas casas de estudios han recibido aportes estatales.

Las declaraciones de la ministra de Educación, Adriana Delpiano, respecto de la posibilidad de estatizar algunas universidades privadas pertenecientes al Consejo de Rectores, caló hondo a nivel local.

La secretaria de Estado señaló en entrevista al diario La Tercera, que en el contexto del proyecto de ley de reforma a la educación superior, las universidades del G9, como la Universidad de Concepción, Austral de Chile o Técnica Federico Santa María, que son planteles privados de carácter público, podían obtener beneficios económicos, como optar a fondos exclusivos que existen a disposición de las universidades estatales, si es que decidían aceptar a tres o cuatro representantes de la Presidenta de la República en sus directorios, y se comprometían a tener la gobernanza que establece la ley para las universidades estatales. 

“Bienvenidas sean, porque son pluralistas y laicas”, explicó la ministra, diferenciándolas, además, del resto de planteles del G9, que pertenecen a la Iglesia Católica.

“El Estado no es su dueño, pero son universidades públicas creadas y reconocidas por ley: la Universidad Austral, la Universidad de Concepción y la Universidad Federico Santa María”, sostuvo Delpiano.

 Freno de mano
Desde distintos sectores del quehacer ñublensino, las palabras de la ministra de Educación fueron recibidas con preocupación y asombro.

El past presidente de la Cámara Chilena de la Construcción Chillán, Ariel Larenas, considera que estatizar una universidad como la de Concepción, “no corresponde”.

“La universidad fue creada por la ciudadanía de Concepción, y siempre ha estado en manos de privados. Es una universidad privada que ha tenido una trayectoria impecable durante todos estos años, casi cien desde que se creó; tuve el honor de ser director durante siete años, y creo que no merece lo que dijo la ministra” aseveró.

Según Larenas, el modelo que ha seguido la UdeC es exitoso, y le ha permitido, a la vez, cumplir con un rol público importante. 

“El proyecto le quita recursos, y creo que por el contrario, debiera aumentarse el aporte, apoyar a esta universidad, pero en ningún caso estatizarla. Eso sería un error tremendo, su actual estructura colabora con el sistema. Debe seguir en manos de sus socios directores, ha sido un ejemplo de universidad, reconocida como una de las mejores de Latinoamérica”, planteó.

El presidente de la Corporación de Adelanto y Desarrollo de Ñuble, Juan Ramírez, también cree que es una mala idea.

 “Las cosas han funcionado muy bien, toda la autonomía que tiene hoy la UdeC se perdería, y creo que se debe conservar lo que hoy está, que ha sido exitoso. Es una de las universidades más importantes de nuestra región, por lo tanto, hay que protegerla, cuidarla y mantenerla tal como está”, manifestó.
Ramírez cree que el aporte financiero por parte del Estado debe continuar.

“Se deben seguir aportando recursos para investigación y docencia, se debe potenciar este respaldo financiero, pues en el fondo, la UdeC le ha quitado durante años un peso de encima al Estado administrando de buena manera, de forma progresista, el plantel. Es un aporte para la región y para Chile, un ícono de la descentralización, que justamente nació de la comunidad, de un grupo de personas que se organizó. Y lo ha hecho muy bien”, recalcó.

Alejandro Lama, presidente de la Cámara de Comercio de Chillán, agregó que una idea de este tipo “sería un error inmenso”.

“La UdeC es una de las universidades más prestigiosas del país, destacada en los ránkings internacionales. Estatizar cualquier organización, institución o empresa significa ponerle freno de mano, creo que la empresa privada ha demostrado ser más eficiente que las que están a cargo del Estado. Por el contrario, se debe seguir apoyando con recursos al plantel, pues de lo contrario, sus alumnos verían incrementados los aranceles”, argumentó. 

¡No ha lugar!
¿Por qué cambiar algo que hasta ahora ha funcionado bien?, se pregunta la ex directora de Extensión de la U. del Bío-Bío y ex integrante de la Corporación del Teatro Municipal de Chillán, Ninón Jegó.

“No se puede desconocer todo lo que se ha hecho en investigación, aporte a la tradición, ciencia y tecnología. Sería increíble que alguien pudiera siquiera pensar en estatizar la UdeC, o ponerle condicionantes para entregarle recursos, algo que se observa en otros aspectos del proyecto de reforma, como en la fijación de aranceles. Esto nos hace preguntarnos dónde queda la autonomía universitaria”, sostuvo.

La presidenta de la Junta de Vigilancia del río Ñuble, Margarita Letelier, piensa similar.

“Yo estudié en la UdeC, y soy enemiga de estatizar cosas, creo que hasta ahora, no ha demostrado ser nada bueno. La universidad se ha manejado muy bien, no veo la necesidad de cambiar su estructura. Uno no entiende esta necesidad de cambiar lo que está funcionando bien, por algo que es incierto, es una locura, no es la forma. No ha lugar, no corresponde. El Estado tiene la obligación de entregarle recursos a este tipo de planteles, la UdeC siempre los ha tenido, no puedo más que ver en este tipo de declaraciones manotazos de ahogado”, sentenció.

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