INDH revela las principales carencias de la cárcel de Chillán

Por: Jorge Chávez Fotografía: Mauricio Ulloa 08:05 AM 2018-06-11

Un 24% ha crecido aproximadamente la población al interior de la cárcel de Chillán desde el 2014.

Hacinamiento, malas condiciones de los servicios higiénicos e insuficientes espacios comunes para ser usados en horas de desencierro, son algunas de las falencias que detectaron en la cárcel de Chillán los representantes del Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH), en una visita que hicieron en agosto del 2014.

Si bien la inspección realizada data de hace tres años y 10 meses, la corporación autónoma de derecho público  recién hizo público su informe a mediados de mayo pasado, el cual deja de manifiesto que el principal centro penitenciario de la capital de Ñuble sufre una serie de carencias de tipo estructural y de gestión que precarizan la estadía de los internos. 

Precariedad
A diciembre del 2014 el local de reclusión acogía a un total de 562 internos, 64 más de su capacidad original (498). En rigor, la sobrepoblación ascendía a un 12,9% en ese entonces, lo que era visto por el INDH como una creciente falencia que tenía que atenderse a la brevedad.

Si bien las celdas y ambientes aledaños mantenían una higiene regular y sin plagas a la vista o detectadas, en su momento la inspección observó falencias como falta de protección en las ventanas de las celdas que eviten el ingreso del viento y las lluvias en invierno; asimismo, la visita advirtió sobre las precarias instalaciones eléctricas que eventualmente podrían poner en riesgo a los reclusos.

En cuanto a los servicios higiénicos, el organismo recalcó que éstos no prestaban las condiciones adecuadas para ser usados.

“El baño de los patios cuenta con cuatro tazas turcas y dos duchas, existe un lavamanos que es utilizado para lavar ropa. Las condiciones de aseo e infraestructura son regulares. Hay presencia de fuertes malos olores y humedad. En todos los módulos, las duchas de los patios se encuentran en malas condiciones y funcionamiento precario(...). Los  baños  de  los  dormitorios  o  celdas  cuentan  con  taza  turca,  urinario,  lavamanos  y  ducha.  La  calidad de  estos  servicios  es  mala,  y  en  pésimas  condiciones  higiénicas  con  un  alto  grado  de humedad y presencia de malos olores. No poseen agua caliente. Se accede en las horas de encierro. La cantidad de los servicios higiénicos es insuficiente para la población que habita en los módulos y dormitorios”, detalla el informe en su página 10.

Poca capacidad
El patio donde se ubican los condenados es amplio, con un 10% techado aproximadamente; no obstante, la techumbre se encuentra en regulares condiciones y en los días de lluvia es el único lugar donde pueden permanecer los internos. De hecho el INDH precisa que un tercio de la instalación está  destinada a talleres autogestionados, siendo este espacio de  uso exclusivo de los internos que trabajan en el taller.

La corporación precisa que el penal no cuenta con un centro terapéutico y que al momento de ser inspeccionado existían tres internos en el programa de tratamiento de drogas, que es implementado por una dupla psicosocial del Consultorio de la comuna de Chillán. “En  relación  con  el  informe  de  2012,  si  bien  no  existe  comunidad  terapéutica,  Gendarmería  ha  realizado un trabajo de coordinación con las instituciones correspondientes, mejorando el acceso a estos programas”, sostiene.

Mejorar las condiciones
Recomendaciones a corto, mediano y largo plazo para superar las observaciones sobre el estado de la infraestructura entregó el INDH en su informe, los cuales proponen que se ejecuten hasta en un máximo de 18 meses.

Los de largo aliento son: asimilar las condiciones  laborales  de las internas e internos lo  más posible al medio libre, considerando remuneración, previsión social y medidas de seguridad en el trabajo; aumentar significativamente los programas de reinserción y establecer  un  programa  de  rehabilitación de drogas; y equiparar las condiciones carcelarias de privación de libertad entre hombres y mujeres.

Superando problemas
Los cálculos actuales indican que la cantidad de reos en la cárcel chillaneja es cercana a los 700, superando el 30% de su capacidad.

A juicio del presidente de la Asociación de Funcionarios Penitenciarios (Anfup) de Ñuble, Cristián Montencinos, la antigüedad y tamaño de la instalación impediría los cambios mayores.

“Por ejemplo, poco se puede hacer en equipar las condiciones carcelarias poque no existe una infraestructura adecuada para hacer segregación; hay que entender que esta unidad es antiquísima y hay falta de dependencias”, comenta, reconociendo que desconoce la implementación de un programa de rehabilitación de drogas; no obstante, indica que Gendarmería ha estado en contacto con organismos externos para la atención psicosocial de los internos que lo necesiten.

Comentarios