Chillanejo impulsa el concepto “Casa saludable”

Por: Jorge Chávez Fotografía: Mauricio Lama Kuncar 09:40 PM 2018-06-09

Hace ocho años partió el solidario proyecto del arquitecto chillanejo Mauricio Lama Kuncar.

La imposibilidad de que algunos niños con cáncer puedan dejar el hospital donde se trataban la enfermedad y regresar a sus afectadas viviendas luego del devastador terremoto del 27 de febrero del 2010, hizo que representantes de la Fundación Nuestros Hijos con Cáncer se contactaran con el profesional para buscar la forma de mejorar las condiciones habitacionales de los pequeños pacientes.

El llamado fue escuchado por el académico de la Escuela de Arquitectura de la Universidad Católica (UC) y con la ayuda de un grupo de estudiantes y la de un colega de la misma casa de estudios, empezaron a trabajar en la creación de un prototipo de hogar que garantice el confort a aquellos que, por su delicado estado de salud, requieren ciertas comodidades para vivir.

Mauricio Lama explica que, en rigor, se debe entender como “Vivienda saludable” a aquellas que sean capaces de suplir necesidades especiales, como para aquellas personas que están con algún tipo de vulnerabilidad física debido a enfermedades congénitas, males adquiridos, accidentes, por vejez, etc. Es por eso que, añade, al momento de trabajarlas se hace atendiendo tres aristas diferentes: interviniendo la accesibilidad universal, evitando que la casa genere agentes nocivos y el acondicionamiento climático al interior.

“En cuanto a los accesos, nos preocupamos que estos permitan la movilidad libre dentro de las casas sin riesgo de accidentes y donde la persona pueda manejar el 100% de los recursos de los ambientes. Respecto al segundo punto que es la salubridad, observamos los factores que podrían producir riesgos, por ejemplo los alergénicos que vienen con materiales que generarían emisiones peligrosas en personas que están con defensas bajas; hemos tenido proyectos en que nos ha tocado trabajar casas para niños con cáncer, y se da el caso en que después de las quimioterapias ellos quedan sin defensas, entonces los factores o agentes externos le pueden provocar enfermedades fatales, es por eso que necesitan ambientes que no generen humedad interior, sin condensación que generen hongos, moho o partículas que afecten al asma o cualquier enfermedad respiratoria. En referencia al diseño bioclimático, buscamos salvaguardar la temperatura interior, equipándola para que no tenga grandes oscilaciones térmicas; es decir, para evitar que cuando baje la temperatura en la noche, al interior de la casa el descenso no sea rápido y logre conservar el calor, manteniendo una realidad distinta a lo que está pasando afuera. Nos fijamos que la vivienda no tenga corrientes de aire, que mantenga buenos índices de saneamiento y todo lo que tiene que ver con el acondicionamiento climático, que en rigor todo se refiere a la calidad ambiental”, sostiene.

Proyección

Hasta el momento son seis viviendas las que ha transformado Mauricio Lama y su grupo de colaboradores; no obstante, asegura que de la mano de las fundaciones “Hábitat para la Humanidad”, que es internacional y busca dar solución a gente que está con enfermedades, de la tercera edad, niños con problemas de salud y otras vulnerabilidades físicas y “Techo”, se podría  expandir el campo de acción.

“Con las tres fundaciones (en la que se incluirá Nuestros Hijos con Cáncer) nos reuniremos la próxima semana para ver los proyectos que vamos a desarrollar. Ya tenemos el prototipo de una vivienda prefabricada, para que se dé soluciones más rápidas a las personas que necesiten una vivienda que les pueda salvaguardar la vida, dado que cuando alguien sufre una enfermedad pasa mucho tiempo en la vivienda, entonces esos lugares no pueden mantener factores de riesgo”, señala.

-¿Cómo se adaptaría una “vivienda saludable” a la contaminación de Chillán y Chillán Viejo?

-Es difícil obligar a la gente a instalar calefacción eléctrica en sus casas, porque se sabe que es mucho más cara que otros combustibles, entonces lo primero que se debe hacer es mejorar el acondicionamiento ambiental para evitar la pérdida de calor; luego de esto se puede adaptar cualquier fuente de calefacción limpia y saldrá económico climatizar las viviendas.

El académico de 40 años explica que las intervenciones ejecutadas respondieron a las expectativas y las personas beneficiadas han podido sobrellevar sus patologías con el nivel de confort del que gozan.

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