4 mil servicios a pacientes fisurados hubo en 2017

Por: Jorge Chávez Fotografía: Hospital Herminda Martín 11:05 AM 2018-05-19

Un total de 4.053 prestaciones médicas a personas con labiopalatina, realizó el año 2017 el área de rehabilitación del paciente fisurado del Hospital Clínico Herminda Martín (HCHM) de Chillán.

En lo que va del presente año el Comité de Fisurados del recinto local ha practicado 28 delicados procedimientos, los que si bien son realizados por cirujanos maxilofaciales, requieren el trabajo de un equipo multidisciplinario de especialistas que considera la participación de cirujanos plásticos y otorrinolaringólogos.

En la actualidad el centro asistencial chillanejo está prestando atención continua a aproximadamente 400 pacientes, la cual puede llegar a durar hasta 18 años.

Especialidad
Solo una decena de hospitales del país tienen la acreditación para realizar el largo tratamiento integral, funcional y estético a personas con labiopalatina, y el HCHM es uno de ellos.

El ortodoncista John Cerda, presidente del Comité de Fisurados del Hospital H. Martín, explica que el tratamiento comienza con una evaluación integral del paciente, educación y ortopedia pre-quirúrgica. El profesional precisó que la primera cirugía se llama queiloplastía y su propósito es cerrar el labio y la fosa nasal afectada por la fisura.

“Para los padres y la familia es tremendamente importante, pues es una cirugía que produce un impacto muy positivo en su entorno, ya que cambia la apariencia facial del niño, mejorando con ello las condiciones para su desarrollo psicosocial posterior”, explicó el médico, acotando que los principales beneficios de esta cirugía para los niños son el retorno de la motricidad al labio superior, facilitando su amantamiento y alimentación.

Al servicio
Pese a que recién el año 2014 el HCHM recibió la acreditación para realizar los tratamientos integrales, el Comité de Fisurados funciona hace 24 años. En él trabajan diversos profesionales como cirujanos maxilofaciales, enfermeras, ortodoncistas, fonoaudiólogas, psicólogas infantiles y de adultos, rehabilitadores orales, odontopediatras, kinesiólogos, cirujanos plásticos y otorrinolaringólogos, según explicó el jefe de la unidad especializada.

Aunque la fisura no es tan frecuente, John Cerda aclaró que sí requiere un tratamiento prolongado, por lo que es fundamental prevenir su aparición no exponiéndose, ni el padre ni la madre, a elementos tóxicos de uso agrícola o a drogas, evitar el consumo de alcohol y tabaco en el período de gestación y controlar a las madres que han tenido un hijo con esta patología, para prevenir una nueva malformación en un segundo embarazo.

“La tendencia es que con los años ha disminuido la tasa de natalidad de personas con este problema, que al ser una patología tan compleja y específica y con Garantías Explícitas en Salud, requiere que el paciente esté en tratamiento integral desde su nacimiento y por muchos años (a veces hasta los 18 años o más) para lograr un resultado funcional”, manifestó John Cerda.

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