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“Todos en el club debemos aprender de este error y mejorar”

Comunicaciones Ñublense

Pasó de hecho anecdótico a polémica. El meritorio empate de Ñublense ante a Universidad de Chile en Rancagua, se vio empañado por el bochornoso hecho que tuvo como protagonista al delantero del Rojo Mathías Pinto, quien cuando reemplazó a Maximiliano Torrealba, ingresó con la camiseta de su compañero, con un parche blanco sobre el cual estaba escrito su apellido y con el número corregido porque no estaba la número 7 que él utiliza.

La imagen causó revuelo nacional e internacional y puso en el ojo del huracán al cuadro ñublensino, como un club que comete desprolijidades que parecían desterradas del fútbol profesional.

La historia

Cristian Ramos, propietario de la marca deportiva One Fit, que viste a los diablos rojos, explicó a La Discusión, que debieron reponer una camiseta de Pinto, quien tiende a regalar sus divisas (las que se les descuentan de su sueldo), pero el club pasó recién el mismo día del partido a retirar la ropa a Curicó. En Rancagua, los utileros del Rojo descubrieron que faltaba la 7 de “PintoGol”, por lo que, detalla Ramos, fue él mismo, quien, en su vehículo, se trasladó a la capital de la Sexta Región para ir a entregarle la camiseta al coordinador técnico, Hugo Rico.

“Pero es lamentable que una persona haya decidido que el jugador no la utilizara porque llegamos antes que ingresara el jugador a la cancha”, comenta Ramos, quien se molestó porque el DT de Ñublense, Jaime García, salió con un polerón plomo, que tenía escrito con plumón negro la palabra OnéFitt (similar al nombre de la empresa).

A través de un comunicado, la tienda curicana, lamentó el bochornoso hecho y no descarta acciones legales para aclarar la razón por la cual García ingresó con ese texto en su polerón.

El gerente de Ñublense, Hernán Rosenblum, agregó que, efectivamente, habían solicitado la reposición de las camisetas de los jugadores que regalan sus divisas, pero que en un período breve, entre el partido de Antofagasta y Universidad de Chile, “hubo un tema con la camiseta de Pinto, porque Mati se llevó las dos, le repusieron las dos, llegaron atrasadas el día del partido, eso es una realidad. Llegó en el entretiempo y durante los primeros minutos del segundo tiempo, se la pudo haber cambiado, situación que se decidió que no fuera así”.

Da vuelta la página

Jaime García, quien en la conferencia de prensa post partido, se vio inquieto, molesto y sentido, revelando que “se sentía solo” y que “costaba trabajar cuando de todos los sectores te daban la espalda”, optó por cerrar el tema, tras entrevistarse con el gerente del club y el timonel Patrick Kiblisky.

“Este tipo de cosas no deben pasar, pero hubo factores logísticos (tiempo, transporte), que la idea es que no se repitan más y tuvimos que resolverlo en el momento. Hay que mejorar. El tema del polerón es mío, pero resulta que me pasan ropa, pero yo soy grande y no hay ropa para mí, pero no es mala intención. Estaba molesto, caliente y ya pasó. Todos debemos aprender de este error como club, sacar enseñanzas y mejorar. Nos sentimos todos avergonzados por lo que pasó, pero hay que dar vuelta la página, mejorar porque nos ha costado construir lo que tenemos”, sentenció García.

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