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“Hay que ayudar a regenerar creativamente el tejido eclesial”

La noche de este martes 12 de abril, en la Catedral de Chillán se desarrolló la Misa Crismal, actividad mediante la cual el presbiterio renueva las promesas sacerdotales, se consagra el Crisma con el que se ungirá a los bautizados y confirmandos, y se bendice el óleo de los enfermos. La Misa Crismal 2022 fue acompañada por los diáconos y la asamblea de fieles que llegó hasta el templo.

La celebración fue presidida por el obispo Sergio Pérez de Arce, quien encabezó ambos momentos.  En su homilía, el padre Sergio se dirigió a sus hermanos presbíteros instándolos a poner el sacerdocio al servicio común de los fieles multiplicando la alegría del Evangelio. “Celebramos esta eucaristía trayendo con nosotros días de alegría, porque hemos ido recuperando poco a poco la presencialidad de nuestras actividades, lo que se expresó con abundancia en el domingo de ramos. Pero no podemos desconocer que arrastramos desde hace tiempo un cierto ambiente de desánimo y pesimismo, porque la realidad de nuestras comunidades y los frutos de nuestra misión son frágiles. Junto a los dos años de pandemia, hay una realidad cultural más permanente marcada por el individualismo, la indiferencia y la dificultad para el vínculo comunitario, tan necesario en la vida de la iglesia. A lo que se ha sumado la crisis de la propia iglesia, que es fundamentalmente una crisis de nosotros los clérigos, que hemos pasado a ser en muchos espacios objeto de descrédito y desconfianza. Este conjunto de aspectos no son la totalidad de nuestra vida, porque en ella hay también muchas cosas edificantes y maravillosas, pero marcan fuertemente el escenario actual en el que desarrollamos nuestra misión”.

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El obispo de Chillán planteó a sus hermanos sacerdotes acoger la realidad y no renegar de ella, no contentarse con la monotonía y escuchar lo que Jesús les dijo a sus discípulos. “En este escenario complejo y difícil que vivimos, los presbíteros podríamos recluirnos en lo seguro y cómodo, pero irrelevante. Recluirnos en el grupo pequeño, en las pocas señoras que llegan a la misa o sostienen el grupo de Ayuda Fraterna. Sin dejar a esos hermanos y hermanas fieles y generosas, hay que ayudar a regenerar creativamente el tejido eclesial. Dicho en otras palabras, no quedarnos solo en el presente, que a veces puede ser gris, sino atrevernos a generar futuro”.

Por último, el padre Sergio recordó sobre el Concilio que “Los gozos y las esperanzas, las tristezas y las angustias de los hombres de nuestro tiempo, sobre todo de los pobres y de cuantos sufren, son a la vez gozos y esperanzas, tristezas y angustias de los discípulos de Cristo. Nada hay verdaderamente humano que no encuentre eco en su corazón”.

“(Tenemos que) suscitar realidades eclesiales nuevas, aunque sean imperfectas, Pero esta es la tarea de este tiempo, de esta generación de presbíteros y de la iglesia que todos formamos: recrear el tejido eclesial, renovar la iglesia, en espíritu de comunión y sinodalidad”.

Al finalizar la eucaristía, la Diócesis de Chillán entrego un obsequio a tres sacerdotes que este 2022 están celebrando 25 años de sacerdocio, ellos son Luis Rocha, Luis Concha y Rodrigo Uribe.

Sacerdotes

El padre Rodrigo Uribe, calificó la celebración como emocionante. “Siempre es bueno poder celebrar juntos la fe. Recordar que el sacerdocio es para la comunidad, entonces cuando nos encontramos como tal, el sentido es más profundo”, indicó.

Por su parte, el vicario general, padre Patricio Fuentes dijo que “siempre es una liturgia muy bonita y muy participativa; es la expresión de la iglesia diocesana en donde nos unimos para dar gracias al Señor especialmente por el don del ministerio sacerdotal y reencontrarnos luego de estos años, es motivo de gozo y alegría”.

El padre Luis Rocha añadió que “damos gracias al Señor porque pudieron venir más fieles a acompañarnos. La Misa Crismal para los sacerdotes y todo el pueblo cristiano es un momento muy importante porque se consagra el crisma, el óleo de los enfermos y además los sacerdotes renovamos nuestras promesas sacerdotales al servicio del Señor y de su pueblo que es la iglesia”.

Por último, el padre Fernando Varas indicó que “quiero agradecer porque esta celebración no la habíamos tenido en la Catedral y la respuesta fue muy grande. Esta celebración ha sido muy significativa junto a mis hermanos sacerdotes y nuestro pastor Sergio. Sigan rezando por nosotros para que podamos hacer este trabajo de llevar una iglesia en salida hacia los más necesitados”.

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