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Edificio de incalculable valor patrimonial de Libertad 61 está siendo destruido

Cristian Cáceres

Un sábado, hace un par de semanas, el intenso sonido de un martillo demoledor alertó a Harold Durand, poeta y escritor, sobre lo que estaba ocurriendo en un edificio ubicado en Avenida Libertad 61. Entre el polvo y los escombros, descubrió que una de las ventanas de la fachada del inmueble, que contaba con dos de estilo “ojo de buey”, estaba siendo destruida.

Angustiado y consciente del invaluable valor arquitectónico de la propiedad, el poeta inició una serie de gestiones para intentar frenar las obras. “Cuando vi eso, me contacté con Claudio Martínez y él me aconsejó. Luego llamé a Carabineros y me dijeron que no podía hacer nada”, comenta Durand.

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A pesar del desalentador panorama, Durand no se detuvo. “Después se me ocurrió preguntar si tenían el permiso para intervenir el edificio y cuando el albañil, junto a Carabineros, llamaron al dueño que vive en Santiago dijo que no tenía permiso así que se paró la obra”, agrega el poeta. Dicha autorización es el Permiso de Edificación el cual debe ser solicitado a la Dirección de Obras Municipales de la comuna.

Un hotel, una peña y un centro de salud

La propiedad en cuestión está ubicada a media cuadra de Avenida Brasil y es parte de los ocho edificios que quedaron en pie luego del terremoto de 1939. De acuerdo con expertos, es una construcción pionera en el estilo moderno que posteriormente se masificó en Chillán.

El arquitecto y jefe de la División de Planificación y Desarrollo de Ñuble, Claudio Martínez, a quien contactó Harold Durand, explica la importancia del inmueble debido a sus características estéticas y al contexto de su construcción: “Esta es una típica expresión de arquitectura moderna, no solamente por el ojo de buey si no también por la forma en que se alejan los balcones y sobre todo por el uso de hormigón armado, un material emergente en ese minuto en ese país”.

Además, cuenta el poeta que antes ahí había un hotel. “Los dueños eran de apellido Monroy y se instaló la primera peña folclórica ‘La Carreta’ donde llegaban artistas como Patricio Manns”.

Actualmente en el edificio funciona un centro médico y conforme a información del Servicio de Impuestos Internos, cuenta con un avalúo fiscal de más de 300 millones de pesos y figura como propiedad de la “Inmobiliaria Quintana y González”.

“Es lamentable que un edificio que es anterior al terremoto de 1939 esté sin protección y más lamentable aún es que se haya destruido la fachada sin ni un permiso de por medio”, reflexiona el arquitecto.

El poder de la comunidad

En Chillán existen 20 Inmuebles de Conservación Histórica (ICH) que cuentan con protección según el Plan Regulador de la comuna vigente desde el 2016. Los ICH están consagrados en la Ley General de Urbanismo y Construcciones y es una medida de los municipios para conservar y proteger aquellas edificaciones que sean consideradas de valor patrimonial, histórico, relevantes e importantes para la cultura de territorio. Sin embargo, el edificio de Libertad #61 no está entre estas construcciones.

Para que una edificación sea parte del Plan Regulador la Seremi de las Culturas, Artes y Patrimonio debe llevar a cabo un estudio de suelo luego de que el inmueble sea considerado con cierta importancia ¿Quién puede solicitar la protección patrimonial de un inmueble?: La misma comunidad.

A pesar de la voluntad, Celso Monsalve, presidente del Colegio de Arquitectos de Ñuble, explica que a veces los propietarios se muestran reacios a este tipo de tipificación para sus propiedades: “Por lo general hay reticencias de los propietarios para que su edificio sea catalogado como patrimonial porque lo ven casi como un problema”.

Una intervención más respetuosa

La Discusión contactó a la Unidad de Patrimonio de la Municipalidad de Chillán quienes están al tanto del caso, sin embargo, este organismo es contraparte técnica en estos asuntos, pero no tiene facultad fiscalizadora.

“Estamos al tanto de que en nuestra ciudad los recursos de protección al patrimonio arquitectónico son deficientes. Se está trabajando en dar visibilidad al patrimonio local, y en la educación y divulgación de este para que la comunidad y los actores responsables de los cambios en la ciudad, sean conscientes de su valor”, expresan desde la Unidad de Patrimonio de la Municipalidad de Chillán.

Si una propiedad queda con protección patrimonial, puede ser intervenida pero con parámetros diferentes a los de una construcción común: “cualquier cosa que tenga que ver con eso tiene que ser trabajado cuidadosamente con expertos y arquitectos para que pueda tener un permiso especial de intervención y que se mantenga, por lo menos, la parte estilística”, aclara el presidente del Colegio de Arquitectos de Ñuble.

En el caso de la fachada del edificio de Libertad 61, de acuerdo con la actual legislación, todo quedará en manos de su dueño. “Lo que podemos hacer, como comunidad, es exigir que el propietario tenga el Permiso de Edificación y en el interinato, que pueden ser dos meses, conversar con él para intentar convencerlo de hacer una intervención un poco más respetuosa”, finaliza Celso Monsalve.

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