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Convencionales locales difieren en torno a posibilidad de extender el plazo de trabajo de la Convención

Mauricio Ulloa

En el marco de la Escuela de Verano de la Universidad de Concepción, el campus Chillán, junto con el programa Foro Constituyente UdeC, organizaron un Conversatorio sobre los Seis Meses de la Convención Constitucional, con los representantes del distrito 19.

A la cita, a la que fueron invitados los cinco convencionales de la Región de Ñuble, asistieron Carolina Sepúlveda, César Uribe y Felipe Harboe, quienes expusieron sobre los avances de sus respectivas comisiones.

Pedro Pablo Rojas, director general del Campus Chillán de la UdeC, destacó la iniciativa de difusión del trabajo constitucional por parte de la casa de estudios.

“Este es un espacio fruto del convenio entre la Convención y el Consejo de Rectores en orden a poner a disposición la infraestructura, los conocimientos y las capacidades humanas de nuestras universidades para desarrollar este tipo de actividades. Por decreto, se creó en abril pasado el programa Foro Constituyente, dentro del cual se enmarcan las iniciativas tendientes a difundir e informar a la comunidad sobre el trabajo de la Convención. Eso ayuda a dar visibilidad a sus acciones y contribuye a que las personas voten informadamente”, sostuvo la autoridad local de la UdeC.

Experiencias personales

Junto con exponer sobre el trabajo desarrollado en estos últimos seis meses, los convencionales por Ñuble presentes en la actividad reconocieron que ha sido un tiempo exigente.

“Este es un espacio nuevo, distinto e histórico, al cual llegaron muchas personas que no venían de cargos políticos. Por ello, hay una realidad ciudadana bastante cercana a la de cualquier persona. Ha sido complejo. En lo personal, lo más complejo ha sido el nivel de exposición, hace un año tenía mi Facebook cerrado y no tenía Instagram, y hoy debemos comunicar, por lo que es todo lo contrario. La nuestra es una tarea titánica para el tiempo que tenemos, debemos presentar normas y llegar a acuerdos supramayoritarios”, aseveró César Uribe, representante de Pueblo Constituyente.

Felipe Harboe, convencional del Colectivo del Apruebo, coincidió respecto que la labor en la Convención es un aprendizaje permanente.

“Eso sí, mis colegas aquí presentes no cargan con el estigma que cargo yo, de haber pertenecido a los 30 años, y a mucho orgullo. Aquí había una animadversión hacia los políticos, pero es bueno que se den cuenta que uno no es tan malo como parece, y que no se puede refundar el país en seis meses. Otra cosa es con guitarra, no es que no sea posible, pero hay que hacerse cargo de los errores. No estoy arrepentido para nada de haber dejado el Senado, porque las transformaciones no están hoy en el Parlamento, y estamos aportando” precisó.

Carolina Sepúlveda, de Independientes por una Nueva Constitución, destacó también el diálogo entre convencionales de distintas realidades.

“A todos nos cambió un poco la vida, pues ha sido todo muy intenso. En lo personal, siempre he tenido la experiencia de trabajar en ‘circo pobre’, y eso implica hacer de todo y buscar mucho”, aseveró.

¿Más tiempo para la Convención?

César Uribe forma parte de la comisión de Forma de Estado y Descentralización, la cual se encuentra en etapa de construcción de iniciativas de norma. Respecto de la posibilidad de ampliar el plazo de trabajo de la Convención, manifestó que “en términos generales, hay una visión de respetar el plazo, y desde mi perspectiva, y desde una mirada objetiva y responsable, tenemos que evaluar esa posible extensión una vez que sepamos cuántas iniciativas ingresaron a la discusión constitucional. Evidentemente, es distinto discutir con cien iniciativas que con mil. Eso marcará si es factible cumplir con el cronograma”, aseveró.

Carolina Sepúlveda, quien adelantó que la próxima semana darán inicio en la comisión de Medio Ambiente, Bienes Naturales Comunes y Modelo Económico al debate, sí es partidaria de extender el plazo.

“Es un tema que hay que conversar. Si queremos una Constitución que responda a las necesidades de las personas, podríamos pensar en una extensión de entre tres a seis meses, porque sí vamos a llegar a un texto el 4 de julio, pero el punto es a qué precio, cuándo será el debate y si vamos a llegar a acuerdos. En todo caso, eso no depende de nosotros, sino del congreso, por lo que será una de las cosas más difíciles que le tocará a la nueva mesa, si es que estiman que por cronograma estamos justos”, planteó.

Felipe Harboe, cuya comisión, la de Derechos Fundamentales, ya está elaborando su itinerario final, es contrario a cualquier tipo de aplazamiento.

“A mí no se me pasa por la mente la posibilidad de instalar un nuevo plazo, porque el país requiere certezas, dar por terminado el proceso constituyente, ojalá con éxito, y aunar voluntades. Extender el plazo es un incentivo perverso para no llegar a acuerdos; y en segundo lugar, puede significar en la práctica transformar al Presidente de la República en un gobierno de mera administración, y no me parece adecuado, porque obviamente si el Presidente dice algo y la Convención dice otra cosa, primará lo que diga la Convención, y eso no es bueno para ningún gobierno”, sostuvo.

Durante esta semana, los convencionales se encuentran en semana territorial. A partir del 17 de enero, y hasta el 1° de febrero, se recibirán iniciativas de norma constitucional, las que deberán ser votadas antes de abril por el pleno, para luego dar inicio al proceso de armonización y redacción final. Para el 4 de julio, en tanto, está fijada la entrega del proyecto de nueva Constitución al futuro Presidente de la República, Gabriel Boric, quien debiera plebiscitarlo en septiembre de este año.

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