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Logros y desafíos de una región que persigue la sustentabilidad ambiental

Uno de los enfoques primordiales que tiene la Región de Ñuble en el largo plazo es el relacionado con el medio ambiente. Y en estos cinco años se han hecho trabajos y concretado avances con las distintas instituciones encargadas de fomentar el nuevo enfoque e incentivar proyectos que vayan en ayuda del medio ambiente.

Ñuble no está ajeno a la problemática del cambio climático. Altas temperaturas, intensas lluvias y tres catástrofes en menos de siete meses, entre incendios e inundaciones, son demostración empírica de este fenómeno.

En los últimos cinco años se ha reforzado la inyección de recursos y personal a iniciativas medioambientales y de protección, así como de preservación y mejoramiento. Este trabajo se ha realizado en coordinación con ministerios, universidades, corporaciones nacionales y organismos públicos, los cuales han planteado diferentes desafíos para la región. Una que apenas cumple mitad de década, pero que ha hecho aportes pioneros, incluso, a nivel nacional.

En palabras del gobernador Óscar Crisóstomo, el “compromiso es entregar a los ñublensinos una mejor región para vivir y, en ese sentido, la sustentabilidad y el cuidado del medio ambiente son parte de los ejes que estamos trabajando, a través de diferentes programas. Está, por ejemplo, el de la Reserva de la Biósfera, Recambio de Calefactores, promoción del desarrollo sostenible de la costa, que nos permitirá cuidar su ecosistema y sus recursos; y también Ñuble Circular, donde apostamos por formación de líderes, educación ambiental y dotar a la comunidad de ciertos elementos que nos permitan reciclar, reutilizar y tener una gestión responsable de nuestros residuos”.

Plan de Descontaminación

Una de las primeras estrategias que se implementaron en Ñuble, antes de que fuera región, fue el Plan de Prevención y Descontaminación Atmosférica para las comunas de Chillán y Chillán Viejo, y su GEC (gestión de episodios críticos). Este plan, entre otras acciones, incluye el recambio de calefactores a leña por sistemas más eficientes y menos contaminantes.

Los altos indicadores de contaminación atmosférica hacían irrespirable el aire en la intercomuna, un problema que aparece desde abril hasta septiembre y que genera en años críticos que más del 50% de los días estén bajo la condición de estos episodios. La imagen histórica de Chillán bajo una intensa niebla de humo es el reflejo de las miles de estufas a leña que todos los días generan combustión y emiten cantidades enormes de material particulado fino (MP2.5). La situación se da todos los años desde hace décadas, y el plan busca mejorar esta realidad local.

El balance es positivo. Todos los años, desde su implementación, han bajado los episodios críticos en la intercomuna. Las mediciones indican que en 2022 hubo una disminución de un 24% de estos eventos respecto a 2021. Números positivos que destacan desde el Ministerio de Medio Ambiente, desde donde indican que se seguirá trabajando para lograr el mínimo de episodios y seguir mejorando la calidad del aire de la capital regional.

El seremi del área, Mario Rivas, detalla que “desde la creación de la Región de Ñuble hemos disminuido en un 62% la cantidad de episodios críticos, pasando de 76 en 2018 a 47 en 2023. También disminuimos en un 82% el número de horas con esos episodios críticos, por ejemplo, desde 2018 redujimos más de 14 veces episodios de emergencias; disminuyendo también los episodios de preemergencia y alerta”.

Conservación de especies

Otro proyecto es el impulsado por el mismo Ministerio de Medio Ambiente se relaciona con la conservación de especies amenazadas. Ñuble es la región más al norte de Chile en donde se encuentra el huemul, por lo que se necesitaba un plan que involucrara a esta especie y su preservación a mediano y largo plazo.

Se espera que el Plan de Recuperación, Conservación y Gestión de Especies (Recoge) para conservar al huemul pueda incrementar su población en un 10% de aquí a 12 años más. Un proyecto a cargo de distintas instituciones, donde se destaca la Corporación Nacional Forestal (Conaf) y en donde su director regional, Juan Salvador Ramírez, destaca la importancia de un plan de esta magnitud.

“Hay un trabajo mancomunado entre diversos actores, en este caso el organismo que tiene más conocimiento y experiencia del tema en terreno, es la Conaf. Nuestro equipo de áreas silvestres protegidas realiza un monitoreo sistemático con cámaras trampa que se instalaron en la Reserva Nacional Ñuble y en la de los Huemules de Niblinto. Es una especie en conservación y estamos trabajando en el monitoreo como también en el seguimiento de los puntos de ubicación georreferenciales. Veinte años atrás, donde señalábamos que teníamos 40 especies, hoy nuestro registro da a entender que han aumentado en la región”, sostiene.

El director detalla además que las autoridades y el Gobierno Regional han tomado como foco primordial el cuidado y la preservación de especies como el huemul y otras que están bajo amenaza en el ecosistema de la región, como el queule en la cordillera de la costa. Además destaca que la separación con Biobío ha permitido gestionar de mejor manera este tipo de instancias.

“Por supuesto que hemos articulado esto de la mejor manera posible, tenemos hoy día un Gobierno Regional que está dispuesto y comprometido con recursos en este tipo de materias que antes no estaban cuando éramos Biobío. Ahí no existían recursos respecto a la conservación y protección del huemul, hoy día sí. Lo mismo tiene que ver con reforestación, particularmente post-incendios, donde nosotros como corporación hemos entregado más de 22.000 árboles nativos en la región que se han situado tanto en el cono urbano, como rural. Eso quiere decir que debe existir un aumento en la masa boscosa. Son muchas las necesidades que tenemos como región, pero esta articulación territorial, local y regional, junto con municipios, servicios públicos y privados que están en esta materia de conservar el medio ambiente ha sido mejor de cuando solo éramos una provincia”.

El seremi detalla en este punto que “el Plan Recoge que impulsamos junto a Conaf apunta a aumentar en un 10% la población del Huemul a través de 48 líneas de acción, entre las que se destacan el mapeo de amenazas para las familias de huemul, monitoreo de zonas donde habitan, y proyectos de investigación para reducir amenazas. Si bien comenzamos con un proyecto en conjunto con la FAO para la protección de esta especie amenazada, actualmente contar con un plan para esta especie nos ha permitido articular acciones con organismos gubernamentales, fundaciones, universidades y empresas, para consolidar una estrategia a 12 años y avanzar en el cumplimiento de cada una de las acciones”.

Reserva de la Biósfera

Proyectos a largo plazo como este involucran muchos actores y compromisos que el Gobierno Regional ha mantenido desde que se constituyó la región. Y en este contexto son clave los planes de conservación en el Corredor Biológico Nevados de Chillán-Laguna del Laja, declarado en año 2011 por la Unesco como Reserva de la Biósfera, donde están involucrado también actores académicos, como la Universidad de Concepción.

Para 2025 esperan posicionar a la reserva dentro de la misma comunidad y acercar el concepto a las localidades rurales que viven en ese espacio. Son más de 565 mil hectáreas de territorio entre las regiones de Ñuble y Biobío, paisaje con una biodiversidad única que se espera poder seguir protegiendo mediante planes de recuperación.

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