Close
Radio Radio Radio Radio

Seremi de Justicia: el primer paso para sacar la cárcel del centro es derribar los estigmas

Tras un proceso de tres semanas de trabajo, la nueva seremi de Justicia, Elizabeth Riquelme (PS), abogada y asistente social, ha estado recorriendo de manera persistente las 21 comunas de Ñuble, porque –según dice- busca generar en terreno la cercanía con la comunidad, con las autoridades y con cada una de las reparticiones públicas esparcidas por las tres provincias, ya que entiende que “ninguna seremía puede hacer prácticamente nada si no genera un trabajo conjunto y coordinado con el resto de los servicios públicos”.

Pese a que su antecesora, la RN, Jacqueline Guíñez, al finalizar su periodo en Justicia, aseguró que uno de los avances más consistentes era haber logrado hacer visible una cartera poco conocida, tras estos primeros diagnósticos realizados en este nuevo gobierno, para la actual seremi, aún queda por recorrer en ese sentido.

“Es necesario seguir reforzando los canales de información, tenemos que visibilizar más los servicios que dependen de nuestra cartera y eso lo hacemos involucrándonos con la ciudadanía”, apunta y anticipa que buscará tener un mayor protagonismo en las mesas de trabajo de las que Justicia es parte, y además, que buscará “integrarse a más”.

Elizabeth Riquelme -una de las últimas seremis en ser nombradas- , sentada en la cabecera de la larga mesa de reuniones de la casa que ocupa su Seremía, tenía un cuaderno abierto en una hoja llena de apuntes y notas respecto a temas específicos que –entendía- iba a ser consultada. Y uno de ellos era el de siempre: la Cárcel.

Aquí es válido un preámbulo aclaratorio. Si la cárcel está en el centro de Chillán, es porque hasta fines del siglo XX era cotidiano que las ciudades de cabecera las instalaran dentro del trazado urbano. Luego, en Chillán no son muchos los intentos de fuga que se han registrado y menos, los que se han concretado.

Pese a la creencia popular, en las casas y locales comerciales aledaños al recinto no son muchos los reclamos por delitos ni incivilidades generados por las familias visitantes.

Sin embargo, tras el terremoto del 2010, se fugaron 294 reos (se recapturó a más del 98%), se incendiaron de manera intencional cinco casas aledañas al muro de 5 de Abril y los lanzamientos de paquetes de drogas desde el exterior, se controlaron recién en 2020, cuando se debió instalar una malla istrionométrica que cubría costados y cielo.

Desde entonces, el objetivo de sacar la cárcel del centro ha sido un verdadero caballo de batalla y promesa de campaña de cada Gobierno. Promesa en la que los gendarmes de la comuna no creen ni remotamente.

-¿Se mantiene la idea de sacar la cárcel del centro, o no es realmente necesario para este Gobierno?

-Todo lo que hace ruido debe ser revisado por nosotros.

Hay una necesidad que ya está diagnosticada, que es patente y que tiene prioridad, porque una cosa es sentarse en un escritorio a conversar sobre posibles soluciones al problema, y otras muy distinta es ir a conocer esa realidad por dentro y entender las urgencias que existen.

En este despliegue hemos estado preocupados por ver y visitar cada uno de los penales de la región, en especial, el Centro de Cumplimiento de Chillán, nos hemos reunido con sus autoridades y representantes de funcionarios, lo que nos ha permitido conocer el funcionamiento interno, la baja dotación de funcionarios con los que se cuenta y las condiciones de habitabilidad que hay para los funcionarios y la población penal misma.

Creemos que las condiciones no ayudan a la eficiencia del trabajo, hay condiciones de hacinamiento y así no es posible ver resultados en los procesos y programas que se activan para ellos. Entonces, por eso, es importante avanzar en las mesas de trabajo que podamos crear con la intención de dar pasos concretos al respecto.

-Los estudios y diagnósticos que se realizaron en la administración pasada son válidos para el Gobierno, o piensan partir de cero?

-La verdad es que todo lo que nos permita avanzar será siempre bienvenido. No hay ninguna objeción en revisar los antecedentes que dejaron, al contrario, consideramos que son archivos válidos que pueden aportarnos mayores antecedentes.

-¿Cuáles son los pasos en concreto que piensa dar en esta materia?

-Vamos a evaluar todos los indicadores, desde volver a revisar los diagnósticos anteriores para averiguar si hubo espacios no cubiertos, a continuar con nuestra planificación de visitas para contar prontamente con los insumos que nos permitan sentarnos en la mesa junto a todos los sectores, y así definir los pasos a seguir.

-¿Pero por qué ha fracasado siempre esta tarea? ¿Tienen alguna estrategia para que este nuevo intento no fracase, también?

-Yo creo que cuando un proyecto fracasa, es porque de alguna manera, el trabajo no estuvo bien hecho. Ahora, no podemos desconocer que existe un estigma respecto a lo que puede llegar a provocar una cárcel, por parte de la ciudadanía y eso también es responsabilidad y trabajo nuestro. Romper con estos paradigmas históricos será un trabajo arduo en el que tenemos que enfocarnos con mucha dedicación.

-¿Cómo va el proceso de la cárcel femenina, de Bulnes?

-Va muy bien. Lo visitamos hace poco con la senadora Loreto Carvajal, y vimos que se ha hecho una propuesta inmensa, realizado con perspectiva de género, principios de inclusividad, espacios acordes a cada necesidad, eso me consta, con espacios para condenadas, imputadas y un área materno-infantil.

Pero también visitamos a las internas, que aún están ubicadas en una dependencia del penal de Chillán, son cerca de 43, y la verdad entienden que el traslado será bueno para ellas y su bienestar.

Ahora, el proceso de construcción se planificó para un año y va todo en regla. Pronto podría comenzar a ser habilitada.

-Otra de las solicitudes en materia de infraestructura penal que ha estado pendiente por décadas en Ñuble, es el poder contar con un centro de reclusión para menores, ya que los internos deben ser llevados a Coronel. ¿Hay algún avance en esta materia?

-Eso también lo estuvimos analizando con la directora subrogante del Servicio Nacional de Menores, acá en Ñuble, y la verdad es que nos dimos cuenta que muchos de los servicios que deberían estar relacionados a esta materia desconocen muchos puntos al respecto, están en la ignorancia y desconocen los lineamientos y necesidades. Sobre esto, lo primero que hay que decir que me interesa profundamente fortalecer el trabajo del Sename en la Región.

Aquí fue fundamental la división que hubo con Mejor Niñez, quienes se quedaron con las residencias y no más el Sename, que de todas formas se quedó con una tarea enorme, como la de trabajar y reinsertar a un infractor juvenil.

Acá contamos con dos programas complementarios semiabiertos, para condenados y para imputados. Pero no tenemos una unidad penal juvenil y esa carencia la hemos planteado en las mesas de trabajo.

-¿Hay pasos hacia un nuevo protocolo de vigilancia telemática para modernizar los métodos de resguardo?

-Sí. Por ejemplo, la cárcel de mujeres que estará en Bulnes contará con vigilancia telemática y monitoreo las 24 horas.

Y en la Región se cuenta con tobilleras telemáticas, especialmente para aquellos infractores que pueden quedar sujetos a monitoreo sin que necesariamente deban quedar privados de libertad.

Pero, hoy en día, no hay ninguna persona a la que se le haya decretado el uso de la tobillera.

-Finalmente, ¿Cuáles son sus desafíos para el corto y mediano plazo?

-Tenemos necesidades urgentes que atacar, como el acercar la justicia a las personas, para que la puedan conocer y entender que se trata de un derecho garantizado constitucionalmente. Nos hemos estado desplegando en cada consultorio de asistencia jurídica para saber cómo están equipados, qué falencias tienen. Hay localidades donde falta gente y eso no puede seguir pasando. Entonces, lo primero es arreglar lo que ya hay.

 

Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *

Leave a comment
scroll to top