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Escasez de materias primas tienen en peligro a los oficios tradicionales de Ñuble

La crisis climática y la mano del hombre, que acaba con el ecosistema, aunque algunos escépticos aún lo nieguen, están provocando estragos en la artesanía de Ñuble. Desde hace varios años que los artesanos de la región advierten dos fenómenos antes impensados, la escasez de cuelcha en el Valle del Itata y de greda negra en Quinchamali y Santa Cruz de Cuca.

En caso de la greda, las artesanas llevan años pidiendo ayuda. Hace algunos meses presentaron ante la Unesco los antecedentes para lograr la salvaguardia del oficio y este punto es uno de los centrales. Así lo explica la artesana Nayadet Núñez, quien advierte que la razón de la escasez de materia prima se debe a la llegada de las forestales. Esto ha dañado seriamente el suelo del sector, acabando de paso con las vetas desde hasta donde algunas décadas atrás las loceras extraían la particular y única greda que utilizan para sus creaciones.

“En San Vicente, que es un lugar donde se sacaba harta greda, hoy está forestado. Cada vez que sacan y replantan pinos y eucaliptus, hacen movimiento de tierra contaminando las vetas que van quedando. En el caso de este sector en particular, esa mina ya no existe. Con la arena amarilla también tenemos problemas, donde íbamos a buscar también está rodeado por forestales. Hoy es complejo encontrar y cuando hayas uno, por lo general está contaminado”, indica Nayadet.

Las artesanas hoy están esperanzadas tanto en el expediente que viajó a la Unesco, como en las tratativas que está haciendo el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio en este sentido. Sin ir más lejos, el subsecretario Emilio de la Cerda dijo hace algunas semanas a La Discusión que “no basta con reconocer el oficio, sino que hay que preocuparse de otras acciones como transmitir el conocimiento, cómo se hace atractivo aprender la técnica para que no se pierda la tradición o la previsión social, acceso al material y cambio climático”,

La cuelcha

Pablo Romero es el encargado del Proyecto de Salvaguardia de Trehuaco, una zona que se caracteriza por la producción de cuelcha y el posterior trabajo de los artesanos. Pablo, que durante los últimos años ha trabajado de la mano de ellos, cuenta que la escasez es multicausal. Por un lado, dice, están las causas naturales, del cambio climático; y por otro, el tema del agua y de la conducta de la tierra frente a estos cambios.

“Todo influye en estos oficios que están directamente relacionados con el medio ambiente. Por otro lado, no se ha tomado en cuenta la agricultura, desde la semilla a los tipos de tierra igualmente amenazados por el monocultivo de pino, porque las forestales son un riesgo latente”, advierte.

Pablo cuenta que la idea hoy es poder mejorar la economía familiar de los cuelcheros, a través de una estrategia de salvaguardia. “Por muchos años se ha visto como algo romántico, pero estamos instalando la idea que son expresiones culturales representativas que se crearon hace mucho tiempo con un fin, por una necesidad económica. Más tarde el oficio se masificó”, agrega.

El profesional está trabajando en varios sectores como Antiquereo, Tauco, Pachagua y Minas de Leuque. “Los fenómenos migratorios también provocan esto, están bajando la cantidad de hectáreas de cultivo, la cantidad de metros cuadrado de trigo para cuelcha, y esto tiene que ver también porque la semilla va escaseando, está el tema del agua, porque los campesinos no usan regadío sino que agua de lluvia. Hoy los territorios están más secos y el agricultor, que conoce bien el clima, adapta el cultivo a cómo viene el año”, añade.

Una de las estrategias que se está trabajando es una alianza entre el Ministerio de las Culturas y el Municipio de Trehuaco con el fin de relacionar la cultura con el desarrollo turístico. “Porque el turismo es una de las economías mas nobles, incita a mantener el patrimonio, al cuidado del medio ambiente. También estamos trabajando por mejorar la cadena de valor para aumentar las ventas”, indica.

La seremi de las Culturas de Ñuble, María Soledad Castro, indicó que “es interés del ministerio tratar de asegurar que esta artesanía continúe en el tiempo y estamos conscientes que no es un trabajo que involucre a un solo ministerio, sino que es un trabajo intersectorial. Así ha pasado con proyectos de Indap que han colaborado con algunas iniciativas en el caso de la cuelcha y con la mesa intersectorial de Quinchamalí y Santa Cruz de Cuca en que estamos trabajando varios servicios”, indicó.

En el caso de la cuelcha, desde la seremi indicaron que son alrededor de 250 los colchanderos distribuidos en Ninhue, Trehuaco, Portezuelo, Quirihue y San Nicolás.

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