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Gobernador y delegado evalúan luces y sombras de la instalación de la región

Este domingo 5 de septiembre se cumplirán cuatro años desde que se publicara en el Diario Oficial la ley que creó la Región de Ñuble, y este lunes 6, tres años desde que el territorio iniciara su camino de manera independiente de Biobío.

Cabe recordar que el sueño ñublensino comenzó hace ya treinta años, cuando un grupo de vecinos y dirigentes sociales levantó la bandera de la regionalización.

Más de 25 años debieron pasar para que en 2015, la Presidenta Michelle Bachelet enviara el proyecto de ley al congreso, tramitación que no estuvo exenta de dificultades, y que tardó más de dos años.

Hoy, con un proceso descentralizador en curso, con la llegada de los gobernadores regionales, la primera autoridad de Ñuble elegida democráticamente, Óscar Crisóstomo, repasó las cosas buenas y malas de este período como Región de Ñuble.

“La región nace y se crea bajo el mandato de Michelle Bachelet, yo recuerdo claramente cuando ella en su período de campaña se comprometió con ello. Sin lugar a dudas fue la artífice de esto. Pero tampoco podemos dejar de lado a toda la sociedad civil y a líderes comunitarios y políticos, alcaldes y concejales, quienes estuvieron involucrados. Bajo el mandato de ella (Bachelet) debió haberse instalado, pero la ley y los acuerdos dijeron otra cosa, recordemos que no fue un proceso fácil, hubo centralismo y oposición, y en ese sentido, el liderazgo de Bachelet nos permitió avanzar en los mejores términos”, afirmó.

– ¿Qué aciertos y fracasos advirtió durante el proceso de instalación? Algunos creen que éste aún no ha culminado…

– El primer acierto fue la creación de la región. Lo segundo tiene que ver con cómo nos podemos ver hoy internamente y desde nuestras potencialidades y debilidades podemos generar un proceso articulado de desarrollo. Uno evidencia que poco a poco se está generando un empoderamiento tanto de las instituciones como de la sociedad civil y de la ciudadanía en general, que avizora mayores perspectivas.

En términos de desaciertos, creo que aquí ha faltado un liderazgo en términos de generar una construcción de sueño de la región de Ñuble, uno mira el Anteproyecto Regional de Inversión y no hay una articulación. Nosotros no llegamos a tiempo, llegamos desfasados por las elecciones, pero sin lugar a dudas el próximo año habrá una conversación mucho más clara con todos los actores desde el GORE, para tener una perspectiva clara.

Ejerceremos ese liderazgo en conjunto con la ciudadanía de manera transparente, con mucha participación y colaboración, que debe ser un eje permanente con el sector privado. Otra materia que no ha ayudado mucho tiene que ver con la instalación de los talentos en los servicios públicos, hay muchos profesionales que han llegado por procesos de concursos, pero también se observa que se ha cooptado desde algunos sectores políticos algunos servicios y eso no le hace bien a la gobernanza, debemos tener a las y los mejores, y eso está al debe, pues era un anhelo de los habitantes de Ñuble.

– ¿Cómo cree que habría sido este incipiente proceso descentralizador si no hubiésemos sido región?

– Si no hubiéramos sido región difícilmente hubiésemos tenido un proceso descentralizador como el que estamos viviendo. Recordemos que durante décadas vimos cómo otros sectores de la Región del Biobío se iban desarrollando y la provincia de Ñuble no avanzaba. Si no hubiera existido la región, gracias a la Presidenta Bachelet, difícilmente hubiéramos tenido un proceso descentralizador. Y no podemos cometer los mismos errores, no podemos concentrarnos solo en algunos polos, debemos entender que la región la comprenden las 21 comunas. Uno espera que en el corto plazo las regiones tengan más poder, y los gobiernos locales tengan más poder, porque es la mejor forma en que la gobernanza se puede instalar.

– ¿Cuáles son los principales desafíos de la Región de Ñuble de aquí a que cumpla su primera década?

– Hemos dicho que debemos colocarnos de acuerdo para avanzar. Lo primero es que debemos tener una región sustentable y sostenible en todos los términos, por lo tanto, todo lo que hagamos debe tener esa impronta, si no, vamos a estar hipotecando nuestro futuro y no pensando en las futuras generaciones.

Hay materias que en lo inmediato pueden mejorar la calidad de vida de las personas, de aquí a ocho años debemos tener resuelto el problema del agua potable rural para las familias, para eso ya estamos trabajando en convenios de colaboración con universidades, con el ámbito privado y con la embajada de Israel, de manera de ir articulando esfuerzos mancomunados. Si seguimos el ritmo que llevamos hoy, nos demoraremos 27 años en solucionar esto. Hay un plan, el Plan Ñuble, pero éste no apunta a resolver el problema, pues no se trata solo de generar proyectos, hay que tener una perspectiva de futuro. Nos dice por ejemplo, que hay que avanzar entre 700 y mil arranques anuales, pero teniendo 26 mil personas que se abastecen vía camiones aljibes, puede llegar a tardar demasiado.

Lo segundo es el agua para riego, hemos estado conversando con los agricultores y con el mundo medioambiental, tenemos que colocarnos de acuerdo. No se puede seguir hipotecando la región con proyectos que han sido propuestos 80 ó 90 años atrás, debemos generar iniciativas que permitan aportar en el mediano plazo, estamos encontrando puntos en común que nos permitirán avanzar para contar con una productividad acorde a nuestras perspectivas de desarrollo y de una forma sustentable y sostenible.

El tercer punto es contar con un plan de conectividad de aquí a diez años, porque hoy estamos pavimentando pero no de manera estratégica, sino coyuntural. Si avanzamos de esa forma no tendremos la capacidad de desarrollo esperada. La conectividad digital también es importante, y de aquí a tres años debemos tener cerrada esa brecha, estamos trabajando con la Subtel en dos proyectos de banda ancha de la carretera nacional y regional.

La innovación es otra prioridad, por eso en los próximos meses contaremos con la Corporación de Innovación de Economía Circular, que nos permitirá reunir al mundo público y privado para contar con una matriz distinta de producción. Hemos avanzado en salud con el centro Teletón y el centro oncológico; hemos dado los primeros pasos para contar con una carrera de Medicina, y pretendemos fortalecer los hospitales base y la prevención.

Proceso de instalación

En tanto, quien formara parte del equipo de instalación de la región como delegado ministerial, seremi, intendente y hoy delegado presidencial regional, Cristóbal Jardúa, destacó la buena ejecución del presupuesto de Ñuble pese a ser una región naciente.

“El nacimiento de la región nos obligó a generar la instalación de 92 servicios y comenzar a trabajar de inmediato. Esto trajo consigo también algo muy importante, como es la ejecución presupuestaria, que requiere una cartera de proyectos. En nuestro caso, se elaboró el Plan Ñuble, que recogió las necesidades del territorio, y lo destacable del proceso de instalación es que se logró una muy buena ejecución pese a ser una región nueva.

Hay hechos objetivos y concretos que demuestran lo positivo que ha sido convertirnos en región, quizás no teniendo las mismas condiciones de otras regiones en torno a dotación de personal, pero sí con un factor adicional de eficiencia que los números reflejan. Ha ocurrido con el MOP y la DOH con el agua potable rural y proyectos de riego. Se han preocupado en esas reparticiones de generar cartera para los próximos 5 años.

– ¿Cree que son injustas las críticas respecto de que el FNDR se destina a los servicios centralizados y no a los municipios?

– He escuchado esa crítica, pero no es tan así. Yo hice el esfuerzo por llegar a los municipios, colocamos tres veces más recursos para FRIL e hicimos un recorrido por los equipos de Secpla, y aún así no logramos ejecutar todo el presupuesto. No veo nada de malo en destinar recursos a los servicios, pues hay muchos de ellos que por esencia descentralizan, como el MOP, Vialidad, DOH, que llegan a todas las comunas. Al final se debe destacar que el recurso se pueda gastar dentro del año presupuestario y que llegue a la gente. Hemos vivido, además, tiempos complejos por la pandemia, que obligó a inyectar recursos a servicios como Corfo, Sercotec, etc.

– ¿Queda algo pendiente en cuanto a instalación de la región?

– Éste es un proceso que está bastante avanzado, hay muy pocos servicios que tienen cosas pendientes, pero en general estamos bastante conformes con lo realizado. Queda mucho por hacer, pero creo que vamos por el camino correcto.

– Ud. llegó a instalar la región junto a un grupo de jóvenes que recién incursionaba en política. ¿Cómo fue participar de este proceso?

– Cuando iniciamos este proceso siempre destacamos que éramos y somos el gabinete regional más joven del país. El trabajo que hemos realizado ha sido de lunes a domingo y ha sido transversal, tengo la certeza que no ha sido focalizado políticamente por algún sector, quienes llegaron a ocupar un cargo público, lo hicieron para trabajar por la región. En lo personal, fue un desafío tremendo, han sido cargos de gran responsabilidad, pero que han ido de la mano de mucha colaboración.

– ¿Cómo nos hemos beneficiado del hecho de convertirnos en región?

– En todo orden de cosas ha sido positivo ser región. Ha sido muy importante que nosotros pudiéramos priorizar nuestros recursos, lamentablemente Ñuble tiene rezago en muchas materias, y estando acá hemos podido priorizar donde había necesidades. Siendo una pequeña provincia de Biobío nos habría costado más focalizar los recursos, por ejemplo, en materia de salud, caminos, ruralidad. Ñuble como provincia asfaltaba 20 kilómetros al año; hoy estamos llegando a 100 y tenemos como meta 150 km. en distintas etapas.

Hemos avanzado con la CNR en riego, antes se gastaban $2 mil millones al año; hoy son más de $11 mil millones que benefician a la agricultura. ¿Cuánto costó avanzar en la Plan Maestro de Transporte de Chillán? Hoy podemos decir que todas sus etapas están en funcionamiento, algunas en diseño, otras en expropiaciones, pero se logró avanzar. El trabajo coordinado y multisectorial durante la pandemia también tuvo un componente regional, nunca faltaron camas, hemos tenido los mejores índices de vacunación, ampliamos de los primeros el toque de queda a las 24 horas, etc.

– ¿Cuáles son los desafíos de la Región de Ñuble de aquí a diez años?

– No podemos dejar de lado el tema medioambiental, hoy tenemos un problema de contaminación atmosférica en la intercomuna Chillán-Chillán Viejo que se ha atacado bien a través del Plan Ñuble con el recambio de calefactores, lo cual nos ha permitido extendermos hacia otras comunas como San Carlos y Coihueco. Como región agrícola, tampoco podemos desligarnos del calentamiento global y la sequía, tenemos mucho en qué avanzar, no quedarnos solo con el plan de embalses existente, que ha traspasado generaciones y que sigue vigente, que avanza a su tiempo y que sabemos seguirá demorando. Tenemos que ver otras alternativas, generar estudios e información. Debemos mejorar también la infraestructura de educación, en generar mano de obra especializada y en mejorar la conectividad vial en Chillán y digital en las zonas rurales.

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