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UdeC reunió a Mónica González y Sergio Micco en torno a los DD.HH.

En su sede Concepción, la Universidad de Concepción culminó el exitoso ciclo “Diálogos del Presente”, el cual abordó durante 2019 temas de contingencia e interés nacional, con una mirada propositiva .

La séptima y última convocatoria se centró en los Derechos Humanos en el Chile actual, tema para el cual se invitó a dos referentes a nivel nacional, la  p e riodista y Premio Nacional de Periodismo 2019, Mónica González, y al abogado y director nacional del Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH), Sergio Micco.

Claudia Muñoz,  vicerrectora de Relaciones Institucionales y Vinculación con el Medio (VRIM) de la UdeC, destacó que este séptimo y último “Diálogos del Presente” de la temporada, se llevó a cabo en el contexto de la Escuela de Verano 2020 dedicada al poeta Gonzalo Rojas, y que este año, además, se centró en aspectos sociales, “ e n pensar el presente y la situación del país”, afirmó.

“Para nosotros es fundamental que con estas actividades la universidad pueda acercar a la ciudadanía tanto la academia, como las políticas públicas, y pensar y reflexionar sobre el país. Esa misión es parte de la historia y de la esencia de esta universidad.   Necesitamos encontrarnos, discutir, dialogar en calma, en un contexto en que hay muchas voces, y no solemos encontrarnos”, planteó.

Micco

Para el director nacional del INDH y abogado titulado de la casa de estudios, Sergio Micco, “ es  contradictorio estar acá en la UdeC, es mi casa, estoy feliz, pero volver para hablar de violaciones a los derechos humanos después de lo que vivió mi generación, no deja de ser doloroso”, admitió.

Micco reconoce que en democracia, “ se  han producido las más graves violaciones a los derechos humanos desde 1989. ¿Cómo ocurrió? ¿Cómo vino? Eso quisimos plasmar en el informe anual del INDH, el cual está disponible en nuestro sitio web. Muchas veces tenemos miedo a analizar en qué contexto se cometieron las violaciones a los derechos humanos, y para evitar que hechos como los que estamos viviendo vuelvan a producirse, debemos intentar explicar los procesos sociales que cristalizaron en la dramática crisis de hoy”, sostuvo Micco.

Para el abogado, los innegables avances políticos y socioeconómicos alcanzados desde la redemocratización fueron acompañados por graves insuficiencias, desigualdades y abusos.

“Cuando las necesidades sociales se expresan en demandas políticas, es tarea de las instituciones canalizarlas, y eso en Chile no ocurrió”, afirmó.

Pese a ello, es optimista respecto de una salida al conflicto.

“Chile construyó una democracia. Cuando se vino abajo, sin disparar un tiro la recuperamos. Estamos viviendo una enorme crisis, pero no tengo dudas que la vamos a superar y vamos a salir con un país infinitamente mejor”, admitió.

En torno al rol del INDH, sostuvo que “ una república que se precie de democrática tiene que hacer respetar los derechos humanos siempre y en todo lugar, y nosotros, humildemente, vamos a trabajar por la verdad, la justicia, la reparación y las garantías de no repetición”.

Respecto de lo sucedido en los últimos días con el llamado de los dirigentes secundarios a terminar con la PSU, fue claro en señalar que “ la  educación es un derecho humano, por lo tanto, ejercer la fuerza para impedir que los jóvenes den la PSU es grave. Ahora, aplicarle a dirigentes estudiantiles la ley de seguridad del Estado es tirarle parafina a la hoguera, lo que hay que hacer es dialogar, conversar por qué llegamos a esta situación, cambiar la PSU, y de todo este conflicto, sacar una mejor educación”, precisó.

González

Muy en su estilo -franco, directo-, la exdirectora de Ciper y Premio Nacional de Periodismo, Mónica González, sostuvo que llegó la hora de la ciudadanía, “ pues no hay piloto en  La  Moneda, ni en el Congreso ni en las fuerzas de orden”.

Sin embargo, la escritora también teme por el efecto de las lecciones no aprendidas.

“Nos hace falta mirarnos al espejo para saber qué no hicimos bien. Es evidente que algo no hicimos bien. Aquí tenemos amnesia todos, sobre lo que nos pasó, lo que hicimos, y el rol que jugó cada uno en el momento en el que quebraron sistemáticamente los derechos humanos. Hoy estamos al borde de un precipicio. O tenemos justicia, verdad, reparación; o nos vamos a convertir en una dictadura. Lo que necesitamos, reitero, es mirarnos al espejo y escarbar, vamos a tener que convertirnos en rastreadores, porque aquí hay demasiadas historias ocultas, que son las que han provocado la impunidad”, advirtió, ejemplificando con un caso emblemático para la Región del Biobío: la masacre de Laja-San Rosendo.

“La enfermedad que tenemos es la impunidad. Impunidad en corrupción. No es casualidad que en un mismo día, salga un fallo que obligará a la CMPC a pagar cerca de 15 millones de dólares por la colusión del papel confort, luego que no se aceptara la delación compensada; y la Corte de Apelaciones de Concepción, por primera vez, haga justicia en un caso que en lo personal, me duele hasta el tuétano, como es el asesinato de 19 campesinos y dirigentes ferroviarios en Laja-San Rosendo, caso en el que sin embargo, no hay ningún civil condenado, solo carabineros. Los ejecutivos de la Planta CMPC de Laja hicieron las listas, proporcionaron vehículos para trasladarlos. Eso se llama impunidad obscena, y enferma el alma de un país, y no nos puede volver a ocurrir”, aseveró.

Respecto del rol que juegan los medios de comunicación en esta crisis social, precisó que “ estos están cooptados por las multinacionales, las que verdaderamente controlan nuestras vidas. Lo que está en juego no es la libertad de expresión, sino el acceso a la información necesaria para terminar con los miedos y la esclavitud. El día que le demos eso a nuestros jóvenes, se acabará en parte el odio y la rabia”, afirmó.

Mónica González también previno sobre el actual ambiente, en que la derecha se ha apartado del proceso constituyente, y ha dado como argumento el escenario de violencia que vive el país.

A su juicio, peligra el plebiscito de abril en este contexto, el cual dijo, “depende de nosotros”.

“Si de verdad somos orgullosos de vivir en democracia y queremos preservarla, tiene que haber plebiscito, justicia, verdad y reparación para los muertos que llevamos desde el 18 de octubre. Hubo un compromiso de honor, del cual todos fuimos testigos, y no estoy dispuesta a que me arrebaten mi democracia”, dijo.

Y agregó: “Independiente de derechas o izquierdas, somos democráticos. Ojalá lo entendamos, esto no es una pelea entre derecha e izquierda, sino entre la  e l ite y el resto del pueblo. El 26 de abril tendremos un plebiscito para cambiar la Constitución, y tienen derecho todos a emitir su voto. Será un día de fiesta, porque la elección es la fiesta de la democracia. Veremos si se hace con voto obligatorio, según lo que decidan las instituciones (Congreso). A mí me gustaría que fuera con voto obligatorio, pero si no, iremos a votar todos los que queramos, y tenemos que entusiasmar”.

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