La salida del director regional del Servicio de Evaluación Ambiental (SEA), y declaraciones encontradas al interior del oficialismo local generó el proceso de participación ciudadana iniciado en el marco de la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) que la empresa Maquinarias y Transportes Aninat ingresó al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA).
La propuesta, rechazada por las comunidades de las comunas involucradas, considera faenas de extracción de áridos en cuñas, ubicadas en Quillón y Bulnes; mientras que las oficinas estarán situadas en un predio rural de Ránquil.
El proyecto, que está en evaluación ambiental en el SEIA, fue ingresado en enero pasado, y recién en junio vecinos y autoridades se enteraron de la realización de jornadas de participación ciudadana, las que fueron impulsadas por el hoy exdirector del SEA, Pedro Navarrete.
Este último, cuando asumió el cargo vía Alta Dirección Pública (ADP)en mayo pasado, advirtió que como tareas centrales y estratégicas de su gestión se encontraban el fortalecimiento del SEA, el mejoramiento de los plazos, “y la evaluación, generando instancias de diálogo temprano entre la comunidad, los titulares del proyecto y el SEA, para así respetar la naturaleza y la calidad de vida de las personas”.
Poco duró el entusiasmo de Navarrete, quien a solo cuatro meses de asumir el cargo renunció, según vecinos del sector, presionado desde el nivel central, que no estaría de acuerdo con el proceso de participación ciudadana efectuado, el cual generó 163 observaciones por parte de personas naturales, las cuales están consignadas en el sistema.
“Tengo entendido que él (Navarrete) estaba viendo otras posibilidades laborales. Sobre si su decisión de generar instancias de diálogo en este proyecto específico influyó en su salida, todos los directores tienen la facultad de hacer interpretaciones del punto de vista de la normativa. Ahora, si uno revisa en la web, este es el primer proyecto de este tipo a nivel nacional en que se plantea participación ciudadana por la afectación del terreno en sí y por las externalidades positivas o negativas, la normativa es súper clara en este sentido, y él de mutuo propio entregó la participación en este tipo de proyecto, lo que es parte de sus facultades”, manifestó el seremi de Medio Ambiente, Patricio Caamaño, quien adelantó que es posible que el cargo de Navarrete sea asumido por otro candidato que haya postulado vía ADP y que haya quedado en la terna, sin necesidad de efectuar otro concurso.
Respecto del proceso de participación ciudadana, aclaró que el hecho que el director del SEA haya salido de su cargo no invalida lo realizado hasta ahora.
“Todo estudio de impacto ambiental lleva la participación ciudadana per se. En las declaraciones, siempre y cuando exista un grupo de personas que las pida -en este caso, nueve-, la participación ciudadana se puede abrir. Pero en este tipo de proyectos (áridos), la normativa te acoge para no generar este tipo de participación, principalmente, cuando no hay carga ambiental”, reiteró Patricio Caamaño.
Problema de fondo
El intendente, Martín Arrau, fue escueto para referirse al tema. Se limitó a decir que la renuncia de Navarrete había sido “voluntaria”, y que ningún proyecto en específico habría influido en su salida.
El senador, Víctor Pérez, reconoció haber conversado con el exdirector del SEA luego que le solicitaran la renuncia.
“Me dijo que hubo motivos personales de por medio, no me dio una razón específica, por lo que no sé si tuvo que ver con que abrió este proceso de participación ciudadana, lo que a mí me parece relevante y necesario. Conozco a Pedro Navarrete hace mucho tiempo, es un profesional del área bastante destacado”, afirmó, advirtiendo que el tema de fondo es que las autoridades ambientales vean con especial preocupación la instalación de chancadoras en la región.
“Quillón es una comuna eminentemente turística, y este turismo está vinculado al río Itata. Cualquier intervención puede generar un daño a su esencia, lo que me parece extremadamente peligroso. Por eso espero que este proceso de participación ciudadana convenza a la autoridad ambiental que éste es un proyecto que ya fue rechazado en una oportunidad”, manifestó.
Respecto de lo esgrimido por el seremi Caamaño, en orden a que este tipo de proyectos no requerían un proceso de participación ciudadana, dijo estar en desacuerdo.
“Esas declaraciones me parecen verdaderamente sorprendentes. Algo que va a influir fundamentalmente en el destino y vida de determinadas comunas, lo mínimo que uno puede esperar es que esas comunas tengan participación. Por ello espero que este proceso le permita a las autoridades conocer que el río Itata es la esencia de la vocación turística de Quillón”, aseveró.

