El primer paso para la protección del Puente Confluencia fue lograr su declaración de Monumento Histórico Nacional el año 2016, gracias al trabajo de la propia comunidad que se organizó para cuidar el patrimonio. El puente, ubicado entre las comunas de Chillán y Portezuelo, tenía una historia arraigada a la comunidad aledaña.
Habría sido encargado por el ex ministro de Obras Públicas y senador por Ñuble, Gonzalo Urrejola, en 1910. Pero en su historia amarga habría sido utilizado por las fuerzas militares de Pinochet como un lugar de fusilamiento de detenidos durante la dictadura.
Por eso la comunidad solicitó a las autoridades del ramo la elaboración de un plan de gestión que permita que el puente sea sometido a mantención y trabajos de prevención ante incendios o daños de terceros. De esta forma, la Unidad de Patrimonio Municipal
(UPA), el Consejo de Monumentos Nacionales(CMN) y la Secretaría Regional Ministerial de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, levantarán un documento que contenga las medidas preventivas que necesita el puente.
El secretario técnico del Consejo de Monumentos Nacionales, el chillanejo Erwin Brevis, dijo a través de un comunicado que “el puente no es solo una infraestructura que cobra valor por su antiguo sistema constructivo y dimensiones, sino que además constituye un lugar muy ligado a la memoria e historia de la comunidad de Ñuble. Es por ello que como CMN destinaremos nuestra capacidad técnica para determinar el estado real de conservación del puente, lo cual permitirá generar un diagnóstico que será empleado para determinar los siguientes pasos en cuanto a su gestión y protección”.
En tanto, la seremi de las Culturas, Soledad Castro, indicó que “el patrimonio está vivo y podremos asegurar su mantención si hay un uso responsable y comprometido por parte de la comunidad, como es en el caso del Puente Confluencia, donde sus vecinos empujan este trabajo. Esperamos que la nueva ley de patrimonio cultural avance en sus trámites legislativos para que podamos tomar decisiones con mayor rapidez y pertinencia a nuestra realidad regional”.

