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Piden informes que avalen corte de árboles en Chillán

¿Hubo sobrerreacción de la Municipalidad de Chillán al eliminar dos árboles de la Plaza de Armas como parte de un plan de retiro de árboles potencialmente peligrosos para la comunidad? ¿El trabajo fue realizado de acuerdo a criterios técnicos y tecnológicos y por profesionales competentes en el tema? Estas son dos de las numerosas dudas que existen respecto de la manera en que se está manejando el arbolado urbano en la ciudad.

Otro tema que busca ser dilucidado es qué contiene el informe elaborado por la empresa de áreas verdes OHL, encargada de las plazas urbanas, prados y jardines y por lo tanto, del estado, tratamiento y manejo en general de las especies arbóreas que existen en la urbe y que sirvió de base para aquella labor.

Se espera que durante esta semana, probablemente en concejo extraordinario, el municipio chillanejo entregue el documento elaborado por la concesionaria y donde se fundamentaría la tala de especies ornamentales en las plazas de la ciudad emplazadas en el perímetro de las cuatro avenidas.

Desde la Municipalidad de Chillán se explicó que “por un asunto administrativo, el documento se está analizando internamente para realizar las acciones que corresponda”. Ese texto fue fundamental para el retiro de un árbol de Judea y un Acacio japonés, que no estaban en buenas condiciones sanitarias, lo que ocurrió el viernes pasado.

De acuerdo a lo informado por el municipio, “a modo preventivo, habrá más talas de aquellas especies arbóreas que presentan algún riesgo potencial de acuerdo a lo indicado en el informe técnico fitosanitario, que además de la Plaza de Armas consideró a las plazas San Francisco, Héroes de Iquique y La Victoria”.

Para ejecutar los trabajos mencionados, la empresa concesionaria de áreas verdes informó al municipio que manejan tiempos definidos por la gestión sanitaria. Asimismo, la entidad solicitó, a modo preventivo, colocar señaléticas informativas para transeúntes o personas que visitan esos espacios, lo que se coordinó con la Dirección de Seguridad Pública Municipal.

Paralelamente, la entidad edilicia está trabajando en la contratación de un nuevo estudio especializado externo que entregue más detalles sobre cada una de las especies que existen en plazas y jardines de la capital regional.

Además del trabajo que se lleva a cabo en la actualidad, la entidad edilicia destacó que  será elaborado un Plan Maestro de Áreas Verdes y arborización comunal, el que se encuentra con RS y espera su financiamiento con recursos regionales.

Informes

Respecto de las podas que está realizando la municipalidad y OHL, el ingeniero forestal Juan Pablo López indicó que “creo que existe una sobrerreacción de la municipalidad de Chillán, lo que puede afectar a especímenes que pueden estar sanos”.

El profesional remarcó que “antes de haber realizado el corte de los árboles de la plaza, hubiera sido necesario conocer el informe que avala las acciones que adoptó el municipio chillanejo”.

Agregó que hay que ser muy precisos a la hora de diagnosticar qué individuo será retirado, lo que solo puede ser realizado a partir de análisis tomográficos o de otro tipo que permitan conocer si, por ejemplo, existe pudrición interna.

El profesional Manuel Palacios, perteneciente a la Red Nacional Pro Ley de Arbolado Urbano, junto con lamentar la muerte de un joven en la Plaza de Armas, planteó que esto eventualmente pudo haberse evitado pues hace dos años propusieron a la municipalidad de Chillán la necesidad de actualizar el catastro de árboles existentes en la urbe.

No se trataba solamente de saber cuáles son las especies existentes, sino que sobre todo, conocer el estado en que se encuentran para a partir de ello adoptar medidas orientadas a proteger a la comunidad y evitar hechos como el ocurrido.

Palacios indicó que se acercarán al municipio local con el fin de conocer el informe que fundamenta el trabajo que en la actualidad se lleva a cabo y que ha costado la baja de varios árboles en el principal paseo ciudadano y en otros sectores.

“Hay que verificar si las personas que elaboran el informe y que participan en las podas tienen competencias técnicas para determinar la sanidad de los árboles, cuál fue la metodología aplicada y si era necesario el retiro de ellos o se podían implementar medidas correctivas, menos invasivas”, sostiene Palacios.

Es por ello que frente a la carencia de informes que avalen las faenas de tala el profesional teme que exista, como lo planteó López,una sobrerreacción del gobierno comunal, que termine afectando a especímenes que están sanos o teniendo algunos problemas, pueden permanecer a través de manejos de podas controladas.

Por su parte, la vocera nacional de la Red Urbana Pro Ley de Arbolado Urbano, Cecilia Michea, sostuvo que la sobrerreacción y por lo tanto, el retiro de especímenes desde las plazas, no es una buena política. Al contrario, declara que debe haber una justificación clara y precisa para todos los trabajos que se ejecuten.

Para la vocera de aquel organismo, todo estudio que se realice en la ciudad no puede ser global, sino que se debe hacer de manera individual, analizando cada árbol para ver su condición interna.

Falta de normativas

Michea agregó que en términos generales, las municipalidades tienen un manejo deficiente respecto del arbolado urbano y no existen normativas que resguarden la flora de las ciudades y eviten, por ejemplo, las podas que se realizan muchas veces de manera inadecuada.

En este contexto, es que la entidad propuso al Ministerio de Agricultura un proyecto de Ley que tiene como finalidad proteger el arbolado que existe en las ciudades y mejorar su gestión sanitaria.

Para el organismo, en la actualidad, Chile al igual que otras naciones, debe preocuparse de los beneficios que brindan los árboles y la naturaleza en general dentro de las ciudades, dado que la mayoría de la población humana a nivel global se está reproduciendo en contextos urbanos.

Es por ello que varias comunidades se encuentran promoviendo la revaloración del patrimonio arbóreo mediante la dictación de políticas públicas que abordan la gestión de los árboles en su más amplio espectro, como promoción y difusión del conocimiento, correcta planificación, además de la implementación de normas que regulen su cuidado y conservación; todo lo anterior debido a la importancia que estos seres vivientes representan para la sostenibilidad de los ecosistemas urbanos.

Sin embargo, se recalca, Chile todavía no cuenta con una ley y política que regule el manejo y cuidado de los árboles en nuestras ciudades, pese a que la población urbana es mayor al 80%.

Para esta entidad, el diagnóstico general del arbolado urbano chileno es deplorable: “se observa falta de riego, suelos intensamente compactados y empobrecidos, un reducido espacio para el desarrollo de las raíces, elección inadecuada de especies, y agresiones físicas y actos vandálicos por parte de la sociedad civil. No obstante, el mayor atentado contra el arbolado urbano proviene de parte de las empresas eléctricas y de las propias municipalidades en el cumplimiento de sus responsabilidades, realizando podas “antitécnicas” (desmoches y terciados, principalmente) ejecutadas cada año y de forma sistemática por parte de estas instituciones”.

En Chile, se subraya, ningún Ministerio se ha hecho cargo de la problemática del arbolado urbano, y sólo un bajo número de comunas ha logrado un manejo profesional de su patrimonio arbóreo e infraestructura verde, demostrándose una falta de interés y preocupación suficiente por parte de quienes ocupan cargos públicos en todas las escalas de planificación: nacional, parlamentarios, gobierno nacional, gobiernos regionales, secretarías regionales ministeriales y municipios.

Sin duda, se plantea, la presencia de árboles dentro de las ciudades conlleva riesgos, al ser individuos que alcanzan una altura y peso considerables y están sujetos a las vicisitudes de la vejez, enfermedades y agresiones físicas por parte de los seres humanos y que afectan su capacidad de sustento, de manera que su cuidado requiere de una gestión compleja y permanente por parte de los organismos públicos responsables, y para ello se necesita una política y un marco normativo que garantice el desarrollo de árboles urbanos sanos, bellos y fuertes, con la finalidad de satisfacernos de los innumerables beneficios que ellos proveen.

Frente a las dudas manifestadas por los profesionales, se espera que durante los próximos días la municipalidad presente el informe profesional emanado desde la empresa OHL.

Desde el concejo, Victor Sepúlveda indicó que “esperamos que la municipalidad contrate una empresa externa para analizar los árboles de la ciudad y que para ello se utilicen equipos que escaneen las especies y haya un plan consistente y avalado científicamente”.

El concejal Camilo Benavente indicó que “temo que en este caso nuevamente el municipio llegó tarde, pues tomó decisiones como reacción a un hecho lamentable y no hubo un trabajo que hubiera previsto lo que podría ocurrir y esto pasaba por una gestión profesional de nuestras áreas verdes, lo que no ha ocurrido”.

En tanto, el ingeniero forestal Mauricio Manríquez, quien realizó una evaluación visual de los árboles cortados en la Plaza, mencionó que “preliminarmente, el Acacio, se ve con algo de pudrición central, pero no lo veo tan comprometido como para cortarlo. El más grande, árbol de Judea, tiene menos pudrición, solo en la base, incluso se ve en los cortes que está totalmente sano”. Pero agregó que requiere más antecedentes para conocer lo que motivó la tala de ambas especies.

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