Factor Jiménez

Por: Rodrigo Oses 2018-05-07
Rodrigo Oses
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Ñublense cojeó en ataque durante casi toda la primera rueda del torneo de la Primera B, que está por finalizar, porque ante la ausencia del veloz atacante José Luis “Guachupé” Jiménez, jamás tuvo por la franja izquierda un delantero desequilibrante en el mano a mano.

Con Varas como piloto de ataque y jugando a media máquina, más allá de su zigzagueante oportunismo goleador, y la intermitencia de Michael Silva, transformado, a ratos, en volante o hasta en lateral volante, Ñublense careció de profundidad. Sin embargo, con el paulatino retorno de Jiménez, el equipo ha ganado velocidad por los costados, rasgo esencial para generar sorpresa y capacidad de penetración en la construcción ofensiva.

Si bien “Guachupé” está lejos aún de su mejor versión, su especialidad es el “uno contra uno”, y en la llave por Copa Chile ante el corajudo Fernández Vial, quedó demostrado que sus desbordes, regates y centros le dieron a la estructura ofensiva de Ñublense el peso y la efectividad que por largos pasajes del torneo no ha tenido. En la medida que siga ganando minutos y rodaje, y deje atrás sus dolencias físicas, Ñublense recuperará a un jugador que en el segundo semestre tiene que ser el abrelatas punzante para romper defensas y contratacar, de lo contrario, seguirá siendo un equipo predecible a nivel ofensivo. 

El drama, y así quedó confirmado en esta Copa Chile, a pesar de la clasificación a la segunda fase, radica en la gestación del juego, porque ni Arrúa ni Croce se han consolidado como el armador que el Rojo necesita. Urge el arribo de un enganche que marque diferencias por dinámica y capacidad habilitadora, un centrodelantero o atacante que se mueva por todo el frente del ataque (...) Ñublense está obligado a luchar por el ascenso.

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