¿Y el plan B?

Por: Rodrigo Oses 2017-09-11
Rodrigo Oses

Cuesta creer que a un equipo que se está jugando la permanencia en la categoría, ante un rival directo, le marquen a los 25 segundos un gol en contra por la desatención y fragilidad de su defensa.

Sí, así arrancó Ñublense su partido vital frente a Unión La Calera, protagonizando un error grosero e impresentable cuando hay tantas cosas en juego.

Pero lo que vino después fue mucho peor, y no solo responsabilidad de los jugadores que brindaron una pobre actuación ante la hinchada chillaneja, sino que, fundamentalmente, del entrenador Emiliano Astorga, que tuvo una nublada lectura del partido.

Tras el mazazo inicial, salvo un par de intentos en velocidad de Ignacio Ibañez, Ñublense no tuvo la dinámica para reaccionar a nivel ofensivo e intentar el empate.

Con un fútbol predecible, lento, sin cambio de ritmo y casi nula intensidad, el cuadro de Chillán fue presa fácil del tejido calerano que administraba con criterio, salía rápido, ejercía presión alta y amenazaba con dos atacantes fuertes como Gonzalo Abán y Rafael Viotti.

Ñublense no tuvo un giro futbolístico durante todo el primer tiempo, y se suponía, que con el marcador abajo, obligado a dar vuelta el marcador en 45 minutos, y con rendimientos individuales intrascendentes, como los casos de Eduardo Vilches y Vicente Gatica, se esperaba que Astorga metiera mano al equipo en el entretiempo. Si su plan, como explicó en conferencia después de la derrota, era mantener el cero y buscar una contra para marcarle a Calera, su estrategia se fue al tacho de la basura con el gol en contra antes del minuto de juego. Sin embargo, nunca llegó el plan B. O más bien, las variantes irrumpieron cuando otra consecuencia de su tardía lectura, como fue la expulsión de Vilches, condicionó el complemento. Ahí recién Astorga despertó de su letargo o ceguera y decidió enviar al campo de juego a Gaspar Páez y Sebastián Páez, aunque sorprendió a todos ubicando como lateral derecho a Vicente Gatica. Ayer, en un partido demasiado trascendental, los diablos rojos fueron pura impotencia en la cancha y Astorga no tuvo la lectura acertada de un encuentro que después del gol a los 25 segundos ameritaba otro plan. Así, la opción de descenso está latente.

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