Plan Ñuble y medidas para el agro

Por: Mario Arzola Acuña 2018-11-19

Mario Arzola Acuña

Constructor Civil

Pontificia Universidad Católica de Chile

Ingeniero Constructor, Universidad Tecnológica Metropolitana.

La agricultura debería constituirse en el motor del crecimiento y desarrollo de la Región de Ñuble, territorio que según la encuesta Casen, se ubica como la segunda con más población con ingresos bajo la línea de la pobreza, donde prevalece el sector rural y la existencia de áreas de pobreza alta. 

La importancia de impulsar la actividad agropecuaria en la Región se explica por sí sola y por esa razón debería ocupar un lugar preponderante en el contexto del Plan Ñuble que las autoridades pretenden desarrollar. Las medidas que se indican merecen consideración para mejorar la productividad del sector, el empleo y la calidad de vida de sus integrantes.

Revisar los tratados de comercio internacional a fin de introducir ajustes, con el objeto de atender las denuncias reiteradas de los productores acerca de distorsiones del mercado para algunos rubros, a consecuencia del ingreso de productos subsidiados en su país de origen; los productores de granos y de la industria lechera han soportado las consecuencias de un mercado imperfecto.

Existe una vasta superficie de terrenos en el secano sin posibilidades de acceder al regadío, ya sea por la carencia del recurso o por sus condiciones topográficas, pero potencialmente cultivables y actualmente subutilizados. Sería muy provechoso desarrollar programas de investigación y fomento para un mejor uso de esos suelos, como podría ser, por ejemplo, a través de los denominados cultivos de invierno que se nutren de las precipitaciones estacionales, y que paradojalmente, se verían favorecidos por la tendencia que muestran las condiciones climáticas imperantes estos últimos años, caracterizada por lluvias moderadas en la época invernal que se prolongan hasta avanzada la primavera. Mucho se ha hablado de ideas en materia de regadío, pero es de justicia y equidad tenderle una mano al sector secano tradicionalmente postergado.

Introducir modificaciones al Sistema de Incentivos para la Sustentabilidad Agroambiental de los Suelos, compatibilizando el proceso de selección y entrega de resultados de los concursos con la época en que deberían ejecutarse los proyectos objetos del programa, lo que muchas veces no ha ocurrido. Esta distorsión podría subsanarse a través de programas bianuales o bien efectuando la selección técnica de los proyectos durante un año, y diferir su aprobación y ejecución para el año siguiente una vez disponibles los recursos asignados a través de la Ley de Presupuesto.

En la actualidad los resultados correspondientes a programas destinados a predios del secano interior, son conocidos en julio de cada año, en circunstancias que algunos de los planes de manejo beneficiados, como es el caso de las praderas, deben ejecutarse en mayo por razones de orden técnico. 

Establecer un programa de fomento ganadero para el mejoramiento genético de la masa existente, con incentivos concursables para contribuir a su financiamiento.

Reformular un nuevo programa destinado a la certificación de planteles bovinos, lo que permitiría la trazabilidad y certificación de productos cárneos desde su origen, favoreciendo su exportación.

Desarrollar un programa de fomento a la tecnificación en la agricultura y a fortalecer el mejoramiento de las condiciones de regadío con oportunidades reales de acceder a beneficios, a pequeños y medianos productores.

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