Democracia y antidemocracia

Por: Renato Segura 2017-02-13
Renato Segura

Para una sociedad que adopta la unicidad como el origen y el fin de la existencia, la búsqueda de la verdad es inherente al modelo de organización socioeconómica.

¿Quién es el dueño de la verdad?  ¿La posee un selecto grupo de intelectuales que se reúnen para diseñar los destinos del país?; ¿la doctrina de una determinada religión?; ¿un grupo afortunado de personajes que tienen la capacidad de concentrar la riqueza del país? o ¿doña Juanita que debe hacer malabares para cubrir los inagotables gastos que demanda su hogar de clase media?

La ideología, por antonomasia, es un medio de aproximación a la verdad; la ideología extrema – cuyos límites se hermanan con el sectarismo – es lo que entrega la conformidad en la sociedad de lo que se dice y se hace está en comunión con lo que se siente o se piensa.

En un ambiente dominado por la ideología, la democracia palidece hasta su completa aniquilación. En efecto, mientras la democracia genera una sociedad donde las personas son puestas a prueba en forma permanente a ser capaces de ponerse en el lugar de los demás, la ideología brega por la supremacía absoluta de aquella parte de la sociedad que se siente dueña de la verdad. En este sentido, la ideología adquiere la forma de “antidemocracia”.

Frente a esta realidad, la historia de la humanidad ha mostrado que, en el extremo de la ideología, el enfrentamiento de la sociedad es cosa de tiempo y sus consecuencias son catastróficas. El inconmensurable padecimiento de Jesucristo antes y durante su crucifixión, fue originado por su capacidad de ponerse en el lugar de los demás, lo que colisionaba con una sociedad donde el establishment religioso tenía la convicción de ser el pueblo elegido por Dios. Casi dos mil años después, el nacismo generaba uno de los mayores holocaustos de la humanidad, generado por la convicción absoluta de los jerarcas del régimen Nazi de la supremacía racial del pueblo alemán.

La historia de Chile no ha estado ajena al genocidio que resulta del enfrentamiento de la democracia con la antidemocracia. El hecho más reciente que registra la historia del país, fue el enfrentamiento de connacionales por la supremacía de un determinado modelo de sociedad, pauteado desde el prisma de la guerra fría.

El modelo romano le enseñó al mundo, que la grandeza de los pueblos se alcanza en democracia, es decir, que las personas tengan la capacidad de ponerse en el lugar de los demás. Sin embargo, dado que la democracia se origina de la antidemocracia, la sociedad debe estar preparada para minimizar los efectos colaterales de la inminente nueva colisión de ambos modelos de sociedad. En este sentido, es esperanzador la posición de algunos líderes en el país, con proyección de futuro, que han manifestado su voluntad de salir de la lógica de la ideología que mantiene de rehén a la sociedad. 

La búsqueda del bien común (democracia) debe primar por encima de la búsqueda de la verdad (antidemocracia). Es decir, es muy probable que doña Juanita esté lejos de poseer verdad, pero sus padecimientos debiesen ser motivo suficiente para volcar la política pública en la búsqueda de soluciones para resolver sus problemas de mayor relevancia.

Comentarios