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sábado 25 de octubre del 2014

Última carga01:59:27

Marco Aurelio Reyes Coca

Marco Aurelio Reyes Coca

Profesor de Estado en Historia, Geografía y Educación Cívica de la Universidad de Chile, y Magíster en Educación de la misma Universidad.

Actualmente es Directivo de Educación Superior, Decano de la Facultad de Educación y Humanidades de la Universidad del Bío-Bío.

Pasar de la fase de la conciencia histórica a la histórica patrimonial requiere de un largo proceso mental en la conciencia colectiva de todo pueblo. Una sociedad prendida de atavismos no puede separarse de su materialidad, especialmente urbano-arquitectónica.

Sábado, 03 Mayo 2014 20:05

El Biógrafo y los “Cojos”

Existieron muchos personajes de oscuro origen, no siempre explicados, pero transformados en prototipos sociales. Existieron, aunque sus servicios hayan sido dejados por la modernidad. Algunos ejemplos: ropavejeros, zurcidoras de medias, faroleros, polleros, etc.

No se trata de sostener el mito de la reina Isabel, que ya celebró su jubileo ni tampoco del creado por la pluma del escritor, Hernán Rivera Letelier, “La reina Isabel cantaba  Rancheras”, alegoría de la prostitución en la bullente vida nortina adentro de un pasado mejor. La reina Isabel es de carne y hueso, la que visitara oficialmente nuestro país el año 1968, en el gobierno del Presidente Eduardo Frei Montalva, cuyo canciller era el distinguido político, Gabriel Valdés Subercaseax. El escenario fue nuestro Chillán querido, un personaje inolvidable, y una historia insólita.

Jueves, 30 Mayo 2013 17:33

Los onomásticos de los otros

Recordar los nombres propios de los demás resulta un ejercicio mental difícil, por mucho de que estemos dotados de más de una inteligencia múltiple, según la teoría desarrollada por H. Gardner.

Esto, a menos que los otros hayan sido bautizados con onomásticos demasiados originales o irrepetibles como llamarse Sinforosa, Eufemia o Humilde, entre las féminas, o Atanasio, Polidoro o Zenobio, entre los varones. Esos onomásticos, evidentemente, son difíciles de olvidar.

Parece un don divino, tal como lo relata Juan en el Evangelio cuando Jesús llama a sus primeros discípulos, y Natanael reacciona asombrado al preguntarle ¿de cuando acá me conoces?, respondiéndole Jesús: “Cuando estabas bajo la higuera, ahí te conocí”. Lo cierto es que Jesús, tampoco  había conversado con Natanael aún en ese momento, pero a todos y todas las conocía por su nombre. Cierto que era un don divino.

Sin embargo, este acierto de la divinidad parece fallar en el caso de San Alberto Hurtado, nuestro venerado Padre Hurtado, quién había solucionado la dificultad de conocer todos los onomásticos de tantas personas que acudían en su ayuda, que terminó por llamarlos “patroncitos” que era ni más ni menos que el significante cariñoso de “hijo de Dios”, en cuyo lenguaje coloquial era el “patrón”. Es de imaginar la cantidad de “patroncitos” que el Santo tenía poco antes de su muerte, cuando a fines de 1951, su gran obra “Hogar de Cristo”, había alojado a 700.000 pobres o “patroncitos”, repartiendo ya 1.800.000 raciones alimenticias. Dentro de su hagiografía, Alejandro Magnet, cuenta que el Padre Hurtado había descubierto el libro “Cómo ganar amigos e influir sobre las personas” de Dale Carnegie, que “incluso hubiera podido escribirlo él” (A. Magnet, El Padre Hurtado, 1954). Conocer a las personas es saber su nombre y recordarlo en cualquier momento.

Han existido políticos como el senador Humberto Aguirre Doolan (Ñuble, Concepción y Arauco), dotados de ese don divino, aunque don Humberto, fuera masón, que lo hacían recordar y llamar por su onomástico a todos sus electores, incluyendo nombres y apellidos, fueran o no correligionarios radicales, hombres y mujeres, dirigentes vecinales, populares, de clubes deportivos, asociaciones campesinas, gremiales o jubilados. Esa condición, natural o divina, le rentaban, por supuesto, las altas votaciones que siempre obtuvo para sostenerse en el solio senatorial. Así de simple, con el solo expediente de conocer el onomástico de los otros.  

Existen otros casos más anónimos como nuestro querido amigo Fernando “Oso” Domínguez, que entre clientes de máquinas agrícolas, tractores, motores, y amigos por montones, inventó el eficiente expediente de saludar a todos, conocidos y no tanto como “hola comparre”, sin dejar a nadie frustrado por algún olvido. Todos quedan felices de que “osito” los recuerde tan amistosamente.

Imagínese el lector la situación en que nos encontramos los profesores con un interminable desfile de alumnos por nuestras aulas, lo que impide que identifiquemos a todos por su onomástico. En mis primeros años de ejercicio docente, quise resolver esta incómoda situación, pasando la lista del curso con el número y sin nombre. Resultó hasta que una jovencita me encaró, expresándome que ella era una persona con nombre, clausurando mi artilugio. El genial Ernesto Sábato al referirse a su infancia en el pueblo de Rojas, provincia de Buenos Aires, señala que “todos se conocían por su nombre, ninguno era una abstracción.” Pero, algo tan difícil sólo se alcanza poseyendo ese don divino.

Martes, 26 Marzo 2013 11:40

El presbítero don Martín

Aterrizar el pensamiento social cristiano de monseñor Martín Rücker, primer obispo de Chillán (1924-1935), siempre será de interés, pues deja una serie de lecciones, siempre vigentes. Don Martín, como le llamaban, se había interesado en la doctrina social de la Iglesia, a partir de la Encíclica Rerum Novarum (Papa León XIII, 1891). Así lo hizo desde que llegó a Chillán como gobernador eclesiástico (1924) por impulso vaticano y del arzobispo de Concepción, Gilberto Fuenzalida. Pensaba conjugar la catequesis con las preocupaciones sociales, en un territorio altamente ruralizado.

Jueves, 14 Febrero 2013 18:31

Del pipeño con gusto a borra

Decano de la Facultad de Educación y Humanidades U. del Bío-Bío.
La historia de la vitivinicultura chilensis data de 1551, cuando el conquistador Francisco de Aguirre efectúa la primera vendimia. La impronta es el vino de variedad tinta española “país”, negra, rústica, similar a la “criolla mendocina y la misión californiana”.

Jueves, 15 Noviembre 2012 17:12

Cincuentenario del Concilio Vaticano II

Se cumplen 50 años del inicio del Concilio Vaticano II, convocado en 1959 e iniciado por el Papa Juan XXIII, el año 1962. Este Pontífice renovador, buscaba “Aire fresco para la Iglesia Católica”.

Un siglo y más atrás, se abría un debate sobre la necesidad de promover inmigración de mano de obra.  Hoy, se actualiza, aunque en otro contexto.

Las leyes restrictivas reguladoras del comportamiento ciudadano, retrotraen épocas indeseables del conservadurismo moralizante, apoderándose del espíritu del Estado. Era la época del “peluconismo” y sus leyes constructoras del Estado Portaliano. Un gobierno ejecutivista de base militarista, replicado por el “Pinochetismo” y una, iglesia ultramontana, como poderes fácticos tras el trono.

Miércoles, 04 Abril 2012 05:52

¿Es pública la educación municipalizada?

Ante la amenaza de la desmunicipalización, es importante reflexionar sobre si la educación municipalizada es realmente pública.

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