martes 03 de marzo del 2015

√öltima carga11:01:23

Política

Política (80)

El capitalismo es un concepto muy vapuleado √ļltimamente. Puede ser para algunos incluso una especie de tab√ļ. Pero se debe decir que ni una econom√≠a de libre mercado, ni una econom√≠a centralizada son malas o buenas per-s√©. Lo que sucede es que ambos mecanismos requieren de un equipo humano que construya y supervise las reglas del juego. Y sucede que estas personas suelen estar sujetas a carencias morales que ensucian, cualesquiera sean, las doctrinas econ√≥micas en r√©gimen.

Lunes, 16 Febrero 2015 10:32

Yo discrepo

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La sospecha de una relaci√≥n incestuosa entre la pol√≠tica y el dinero ha sido un tema de conversaci√≥n recurrente. Lo mismo ha ocurrido con el supuesto tr√°fico de influencias, entre grupos de poder, para sesgar las decisiones de agentes pol√≠ticos y econ√≥micos relevantes. Sin embargo, los √ļltimos acontecimientos conocidos por la opini√≥n p√ļblica nacional, han superado con creces las peores sospechas. Los casos Penta (fraude tributario y financiamiento electoral ilegal) y D√°valos (uso de influencias y posici√≥n privilegiada) han dejado al descubierto el uso de poderosas redes de tr√°fico de influencias que gobiernan la relaci√≥n entre la pol√≠tica y la econom√≠a.

La reforma escolar está entrando al tiempo en que los legisladores deben definir los términos de la misma, lo que tiene contento a algunos, alterados a otros y a unos cuantos los tiene francamente desmoralizados.
 
Ahora bien, por la poco inteligente forma en que se est√° arribando a la fundamental matriz legal, en la que sobresale por una parte, la ausencia de la sana pr√°ctica pol√≠tica de avanzar paso a paso en torno a objetivos claros y reflexionados por todos, y por otra parte en la que se advierte una inexistencia de compromisos activos por parte de los principales afectados, no creemos equivocarnos al estimar que esta reforma ver√° la luz con una preocupante fragilidad. 
 
En efecto, se observa que el Poder Ejecutivo y los legisladores que le dan un mayoritario soporte en el Legislativo han procedido desatendiendo las prevenciones, objeciones, e incluso muchas alternativas que han planteado una parte importante de lo actores involucrados o genuinamente interesados en comenzar un cambio en nuestro sistema educacional, especialmente en lo que se refiere a la salvaci√≥n de la educaci√≥n p√ļblica. 
Han actuado tambi√©n en base a unas cuantas reuniones breves con seleccionados invitados pretendido dar de esa forma, una se√Īal de que han observado una pauta democr√°tica en la confecci√≥n de sus planes. Por otra parte, los legisladores de la oposici√≥n han dicho p√ļblicamente que adoptaron el criterio de defender sus convicciones y propuestas no en el actual tr√°mite legislativo, sino que lo har√°n en la pr√≥xima campa√Īa presidencial, evitando de esa forma, desgastarse en una discusi√≥n que ellos ven como un mon√≥logo.
 
El problema es grave, pues las consecuencias de instalar una reforma social al modo de un proyecto de ingenier√≠a social no solo parecen predecibles, sino que inevitables. Y es que todo ello no puede sino ‚Äúproducir‚ÄĚ  un sistema escolar fr√°gil, enfermo y ef√≠mero. M√°s a√ļn, la forma en que est√°n operando los legisladores en su conjunto, unos motivados por un ideologismo obtuso y otros guiados por una desidia pragm√°tica, har√° inevitable un modelo social decadente al modo en que lo advirti√≥ Koj√®ve, el pol√©mico fil√≥sofo de inicios del siglo XX, qui√©n se√Īal√≥ que el totalitarismo aparece cuando una fracci√≥n de los ciudadanos impone a todos los dem√°s sus propias ideas y acciones, sin ponerse de acuerdo con ellos, sin tratar  de lograr un compromiso con ellos, y sin tomar en cuenta sus ideas y deseos.
 
Ese es el horizonte que tendr√° Chile en el corto plazo a menos que el curso de acci√≥n cambie. Espec√≠ficamente, a menos que los legisladores tomen conciencia y empiecen a actuar con mayor responsabilidad moral. Ellos no pueden eludir su tarea de generar compromisos activos en la ciudadan√≠a para dar larga y sana vida al profundo cambio que nuestro sistema educacional requiere y con ello, fortalecer nuestra democracia. 
En pocas palabras, es imprescindible que los legisladores incorporen en su ejercicio, cordura, racionalidad, apertura, visi√≥n de largo plazo y, fundamentalmente, amor por el pa√≠s antes que seguir por la senda orientada por ideologismos o  pragmatismos circunstanciales.
Miércoles, 21 Enero 2015 17:12

El burro, el ni√Īo y el viejo

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Los gobiernos suelen estar muy pendientes de la opini√≥n p√ļblica. Esta es por naturaleza difusa, algunos estiman y con cierta exactitud que √©sta se expresa a trav√©s del voto en elecciones democr√°ticas. Otras hablan de la voz de la calle como si √©sta fuera representativa de las mayor√≠as y por √ļltimo est√°n las encuestas. Cualquiera que fuera la opci√≥n v√°lida, lo cierto es que la denominada ‚Äúopini√≥n p√ļblica‚ÄĚ es tan difusa como veleidosa.

Qu√© es en definitiva la opini√≥n p√ļblica o c√≥mo relacionarse con ella sigue siendo una de los desaf√≠os m√°s formidables para la clase pol√≠tica.

Algunos piensan que la mejor manera es ninguneando a la pol√≠tica a la cual pertenecen y de la cual usufruct√ļan, ocultando para ello en la elecciones su militancia pol√≠tica. Otros los hacen participando en cuanto desfile hay en la calles por las causas m√°s diversas. Alguno de ellos lleg√≥ a afirmar que el programa presidencial deb√≠a ser redactado ‚Äúpor la calle‚ÄĚ. Seguramente pensaba que all√≠ est√°n los votos duros.

Lo cierto es que la opini√≥n p√ļblica, de la cual todos se creen voceros no le pertenece a nadie y por el contrario se mueve por percepciones de la m√°s diversa √≠ndole, por sensibilidades que muchas veces est√°n m√°s all√° de las manifestaciones visibles. Cualquiera que fuera la forma en la cual se manifiesta, la opini√≥n p√ļblica es y seguir√° siendo una abstracci√≥n imposible de definir de manera exacta.

Testigos calificados cuentan que cuando el General Pinochet sac√≥ las tropas a la calle en lo que se denomin√≥ como ‚ÄúMovimiento de Enlace‚ÄĚ, el Presidente Aylwin, que se encontraba en Europa, lo cit√≥ a La Moneda para reunirse con √©l en cuanto se bajara del avi√≥n. As√≠ fue como Pinochet ingres√≥ al Palacio Presidencial por el estacionamiento subterr√°neo, a los pocos minutos que lo hiciera el Presidente. Hasta all√≠ lleg√≥ con una actitud fingidamente sumisa ante el Presidente. Sab√≠a que hab√≠a puesto al pa√≠s al borde de la institucionalidad, m√°s a√ļn cuando no estaba el Presidente en el pa√≠s. Aylwin con voz fuerte e indignado le reprocha su actitud y le dice que la opini√≥n p√ļblica nacional e internacional va a creer que en Chile est√° en peligro la democracia y esto perjudicar√° su imagen, frenar√° las inversiones y le provocar√° un profundo da√Īo al pa√≠s.

Pinochet, que hab√≠a guardado silencio como un alumno que recibe el reto de su profesor, levant√≥ por primera vez la cabeza y lo interrumpi√≥: ‚Äúdisculpe Presidente -le dijo- le voy a contar una historia‚ÄĚ. El Presidente lo mir√≥ intrigado, y Pinochet continu√≥: ‚ÄúEn un pueblo entr√≥ un burro, un ni√Īo y un viejo caminando bajo un sol intenso; el pueblo dijo ¬īpobre ni√Īo¬ī, el ni√Īo entonces se subi√≥ al burro, ante lo cual el pueblo que observaba a los tres dijo ¬īpobre viejo¬ī, entonces el viejo se subi√≥ al burro y el pueblo dijo ¬īpobre burro¬ī. Esa es la opini√≥n publica Presidente‚ÄĚ -termin√≥ por decir Pinochet-. Aylwin lo mir√≥ y moviendo levemente la cabeza y con una sonrisa forzada que desnudaba su molestia dio por terminada la reuni√≥n.

La opini√≥n p√ļblica es esa masa impredecible y la √ļnica manera que se legitima es cuando se manifiesta democr√°ticamente a trav√©s del voto. Ni la voz de la calle, ni las encuestas deben ser determinantes a la hora de decidir una pol√≠tica p√ļblica. Deben primar las convicciones, la tolerancia y el respeto por la diversidad y la soberan√≠a popular.

En los √ļltimos d√≠as de 2014, Bloomberg, la agencia de noticias financieras, public√≥ un interesante ranking en el cual Chile aparece como cuarto en el mundo, luego de Estados Unidos, en un √≠ndice que considera la penetraci√≥n de las tecnolog√≠as de la informaci√≥n y telecomunicaciones.

Martes, 16 Diciembre 2014 09:55

Yo discrepo

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El Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR), creado en 1974, fue definido como un fondo de compensaci√≥n territorial orientado a mejorar la calidad de vida de las comunidades que habitan una determinada regi√≥n. 
Los resultados de las encuestas CEP y Adimark, que castigan, sin precedente hist√≥rico, al gobierno de la Presidenta Bachelet, sit√ļan en el escenario pol√≠tico las posiciones m√°s extremas, unos para justificar errores evidentes y otros para ‚Äúhacer le√Īa del √°rbol ca√≠do‚ÄĚ. Como tantas veces en nuestra historia patria reciente, esta vez muy cerca de la Navidad, verificamos un ambiente polarizado que nos aleja de la amistad c√≠vica, el encuentro y el di√°logo.
Falta un mes para la ‚Äúnoche buena‚ÄĚ pero, desde hace un tiempo, nuestro pa√≠s vive constantemente escuchando el concepto de Reforma en muchos frentes. En primera instancia, la puesta en marcha de una Reforma Tributaria que financiar√≠a una Reforma Educacional. Luego vendr√≠an Reformas Laborales y por consiguiente una Reforma Previsional. Judicialmente, se encuentra avanzada pero pendiente la implementaci√≥n de la Reforma del C√≥digo de Procedimiento Civil.
Hace un mes, la Comisi√≥n asesora de descentralizaci√≥n y desarrollo regional, creada en abril de 2014, entreg√≥ a la Presidenta su informe con la hoja de ruta para descentralizar el pa√≠s, promover el desarrollo regional y probablemente impulsar, como pocas medidas, el tr√°nsito a un estatus de pa√≠s desarrollado. 
Jueves, 13 Noviembre 2014 16:53

Regulación del lobby

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La ley N¬ļ 20.730 promulgada en marzo pasado, regula el lobby y las gestiones que representen intereses particulares ante las autoridades y funcionarios de la administraci√≥n del Estado.
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