• Home
  • Ciudad
  • País
  • Política
  • Mundo
  • Blogs
  • Opinión
  • Economía
  • Deportes
  • Vida y Cultura

lunes 24 de noviembre del 2014

Última carga12:28:12

Domingo, 01 Julio 2012 02:10

Una debida atención para prevenir los abusos a menores de edad

Escrito por 
Valora este artículo
(7 votos)

Erradicar el flagelo de abuso sexual a menores de edad, tan presente en nuestra sociedad aún en ambientes inimaginables, es sin duda, un desafío que nos compromete a todos.

Los escándalos sexuales protagonizados por clérigos, pastores, líderes de juventudes, y en un abanico grande de otras profesiones, han preocupado no sólo a la Iglesia Católica, sino que, lentamente, está llegando al corazón de la familia y de toda la comunidad humana.
No debemos olvidar que el abuso sexual es, sobre todo, un abuso de poder, donde se usa al otro como si fuese una cosa, un objeto, negando su realidad de persona. Quienes han estudiado esta problemática señalan que la confianza mal entendida permite al abusador ir progresivamente avanzando de una relación de amistad a un erotismo inadecuado; es normal que el abusador se preocupe de asegurar el silencio total de la víctima, induciéndolo a pensar que es un cómplice y haciéndole sentir responsable; el control por parte del abusador lo lleva a entrar en detalles de su vida, involucrando a sus cercanos y familia, quienes muchas veces sin darse cuenta participan activamente del abuso.
No pocas veces la persona que sufre abuso teme hacer público lo ocurrido, guardando silencio como un “sacrificio por la familia”, para que “todos estén tranquilos”.
Tanto las organizaciones como las familias debemos estar atentos a los signos que indiquen que algún niño o joven pueda ser víctima de abuso sexual. En palabras del Cardenal William Levada, “las víctimas deben ser escuchadas, saber que se les presta atención a su historia, y ser acompañadas por el camino de la curación, que suele ser largo”; estas palabras las dice, en relación a la responsabilidad de la Iglesia para atender los abusos que se han dado dolorosamente en su seno. La sanación además, requiere de la intervención de especialistas, de una profunda dimensión pastoral y de atención personal a las personas que han sido víctimas, a sus familias y a la comunidad que también queda herida; con dolor y vergüenza esta es una tarea que debe asumir la Iglesia cuando los abusadores son miembros de su clero, en palabras del Papa Benedicto XVI, “hemos de acoger esta humillación como una exhortación a la verdad y una llamada a la renovación. Solamente la verdad salva. Debemos esforzarnos para que algo semejante no vuelva a suceder jamás”.
El abuso sexual de menores no es sólo una grave falta contra Dios, es también un delito castigado por el Derecho Canónico y por el Derecho Civil en las diferentes legislaciones locales. De lo anterior se desprende la indispensable colaboración con los tribunales civiles como el mejor camino para alcanzar la verdad y la justicia, colaborando con las exigencias de la autoridad y procurando en la exposición transparente de la verdad.
Con humildad debemos reconocer la falta de credibilidad que nos hemos ganado algunas instituciones, incluyendo la Iglesia, al mismo tiempo ver en este momento difícil una invitación a la conversión y la renovación, pues sólo la transparencia y el trato correcto de cada caso de abuso permitirá recuperar la credibilidad perdida.
La tarea pendiente es no ocultar la verdad, sino, reconocerla y admitirla, con todas sus consecuencias, como el punto de partida para una verdadera y auténtica curación tanto de las víctimas, junto a la ayuda que requiere el abusador,  y la comunidad que se ve herida en los niños, jóvenes y adultos vulnerables.

Información adicional

  • Puntúa este artículo: 1
Visto 5244 veces
Monseñor Carlos Pellegrin

Entró a la S.V.D y desde 1978 hasta 1980 realizó estudios de Filosofía, como miembro de la Congregación del Verbo Divino, en el Seminario Pontificio Mayor de Santiago. Entre los años 1981 y 1985 hizo estudios teológicos en el Instituto de Misiones de Londres, anexo de la Universidad de Lovaina.

El 25 de marzo de 2006 el Santo Padre Benedicto XVI lo nombró Obispo de San Bartolomé de Chillán, para suceder a Monseñor Alberto Jara Franzoy que había presentado su renuncia por razones de edad.

Monseñor Carlos Pellegrin asume la Diócesis de Chillán a los 47 años, el sábado 29 de abril de 2006, con el deseo de servir a esta Iglesia Diocesana con todo el corazón, en el espíritu de Jesucristo nuestro Señor y fiel a las enseñanzas de la Santa Iglesia.
El Obispo de Chillán, monseñor Carlos Pellegrin Barrera el año 2007 fue electo presidente del Área de Educación y miembro de la Comisión Pastoral (COP) de la Conferencia Episcopal de Chile (CECh). Asimismo, fue electo Presidente de la Organización Internacional de la Educación Católica (OIEC).

Deja un comentario

(*) Información Obligatoria.

6 comentarios

  • Enlace al Comentario Pablo R. Miércoles, 04 Julio 2012 16:47 publicado por Pablo R.

    Por mas que se trate de sacar de circulacion a la Iglesia Catolica, no se podra nunca hagan lo que hagan o digan lo que digan, es una religion muy antigua y tiene demasiados seguidores que saben como es la situacion y como se vienen los tiempos, cada uno saca adelante sus creencias y proteje a los suyos como lo cree conveniente, siempre por el lado bueno por que asi como muchos lo hacen solo estan criando diablillos en sus casa.

  • Enlace al Comentario Daniel Miércoles, 04 Julio 2012 12:54 publicado por Daniel

    Estoy deacuerdo con la perdida de credibilidad de la Iglesia, pero ha sido por la culpa de sus obispos y sacerdotes, la única forma de recuperarla es sacando a los malos elementos y no protegerlos para evitar escandalos mayores, han preferido destruir vidas de personas inocentes para encubrir a malos sacerdotes, algo que ha hecho el Obispo Pellegrin.

  • Enlace al Comentario CArlota paz Martes, 03 Julio 2012 22:35 publicado por CArlota paz

    Solo pido a los sacerdotes mucha paciencia por que la gente esta muy mala, y por ende sus hijos y los hijos de sus hijos seran cada vez peor, solo tener fe y seguir adelante por que el diablo se ha metido en todas partes lamentablemente nuestra sociedad va en retroceso.

  • Enlace al Comentario Luis Martes, 03 Julio 2012 11:53 publicado por Luis

    Considero que el comentario del señor Pellegrin es bastante adecuado, y se debe aplicar a todo abuso, no sólo sexual, sino de poder, de confianza, de autoridad etc. Algo muy recurrente en nuestra Diocesis, casos especialmente vistos en los Colegio Católicos que dependen directamente del Obispo ( mediante fundaciones para protegerse,claro)citando también al Cardenal William “las víctimas deben ser escuchadas..." y las palabras del Papa Benedicto XVI "...Solamente la verdad salva..." por ello le invito a aplicar estas mismas palabras en su actuar... se lo agradecerían muchas familias de los Colegios Seminario Padre Hurtado, Parroquial San José, San Agustín de Quirihue donde los escandalos son permanentes por distintos tipos de abusos de poder.

  • Enlace al Comentario Carmen Domingo, 01 Julio 2012 23:41 publicado por Carmen

    Pienso que lo mismo hay que hacer en las escuelas, hospitales y todo tipo de lugares en donde se puedan suceder estos delitos en donde algunos adultos de cualquier estrato social o profesion son recurrentes en cometerlos, poner ojo en lo que es real y cuales no lo son. Tmb. reconocer que algunas mujeres persiguen a sacerdotes eso es sabido por todo el mundo durante decadas y mas tarde dicen lo que es mas conveniente para ellas, lo mismo hacen los hombres ahora me imagino. La iglesia hace una buena labor y porsupuesto preocupada como todos los estamos en nuestras casas.
    Saludos.

  • Enlace al Comentario María Isabel Domingo, 01 Julio 2012 22:53 publicado por María Isabel

    Al leer el título de este artículo me hice la idea de la prevención de los abusos sexuales, pero la lectura, más bien es sobre la "preocupación" de la Iglesia y el asumir hechos ya consumados, en donde se desprestigia una sociedad. Por lo tanto, me permito entregar mi opinión sobre algunas de las prevenciones que se podría considerar en este tema. Por el lado de la Iglesia, primero que sea rigurosa en el ingreso de los candidatos a sacerdotes, de acuerdo al perfil considerado como tal. Segundo, que estos señores deben estar en permanente evaluación sacerdotal, incluyendo la psiquiátrica. Tercero, que llegando a los 65 años debieran jubilar. Por el lado de los Fieles, enseñarles desde pequeño...que la persona mayor no siempre tiene la razón, ni la verdad absoluta y que el mundo no es perfecto por lo que estamos en permanente crecimiento y tratando de mejorar nuestro entorno junto a las personas y naturaleza.

       Noticias Relacionadas
JA Teline IV
JA Teline IV
JA Teline IV
ediciones