viernes 06 de marzo del 2015

脷ltima carga01:11:45

El capitalismo es un concepto muy vapuleado 煤ltimamente. Puede ser para algunos incluso una especie de tab煤. Pero se debe decir que ni una econom铆a de libre mercado, ni una econom铆a centralizada son malas o buenas per-s茅. Lo que sucede es que ambos mecanismos requieren de un equipo humano que construya y supervise las reglas del juego. Y sucede que estas personas suelen estar sujetas a carencias morales que ensucian, cualesquiera sean, las doctrinas econ贸micas en r茅gimen.

Lunes, 16 Febrero 2015 10:32

Yo discrepo

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La sospecha de una relaci贸n incestuosa entre la pol铆tica y el dinero ha sido un tema de conversaci贸n recurrente. Lo mismo ha ocurrido con el supuesto tr谩fico de influencias, entre grupos de poder, para sesgar las decisiones de agentes pol铆ticos y econ贸micos relevantes. Sin embargo, los 煤ltimos acontecimientos conocidos por la opini贸n p煤blica nacional, han superado con creces las peores sospechas. Los casos Penta (fraude tributario y financiamiento electoral ilegal) y D谩valos (uso de influencias y posici贸n privilegiada) han dejado al descubierto el uso de poderosas redes de tr谩fico de influencias que gobiernan la relaci贸n entre la pol铆tica y la econom铆a.

Martes, 10 Febrero 2015 16:33

Macbeth en el Ministerio de Educaci贸n

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Como es conocido por todos, el ministro de Educaci贸n comunic贸 que los egresados de Pedagog铆a deber铆an rendir una prueba habilitante para poder ejercer su profesi贸n, pero siguiendo la err谩tica narrativa que han instalado las autoridades en la incierta reforma escolar, al d铆a siguiente la subsecretaria del ramo neg贸 la sentencia del ministro, afirmando lo contrario. 
Martes, 10 Febrero 2015 16:30

La misi贸n del "Nano"

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Diego 鈥淐holo鈥 Simeone, el carism谩tico t茅cnico argentino del Atl茅tico de Madrid, tras la goleada por 4-0 que le propin贸 su equipo al Real Madrid, lanz贸 una premisa futbolera que puede explicar el pobre presente de 脩ublense.

Hablar un idioma extranjero es una habilidad altamente deseable; pero a diferencia de otras, como por ejemplo, tocar un instrumento musical, generalmente es percibida como inalcanzable, o de muy largo aliento. Adem谩s, no es infrecuente escuchar ciertas creencias err贸neas respecto del biling眉ismo. Como por ejemplo: que hablar un segundo idioma no se justifica si una persona exhibe un dominio pobre de la lengua materna Otro prejuicio del que he sido testigo, es la afirmaci贸n que aprender otro idioma en la ni帽ez, retrasa la adquisici贸n y el desarrollo de la lecto-escritura en el idioma materno.

La realidad es que ser biling眉e no acarrea ninguna desventaja, y por el contrario aporta beneficios que abarcan m谩s all谩 de las posibilidades del intercambio intercultural que permite el hablar otro idioma.

Diversos estudios cient铆ficos, han aportado datos sorprendentes sobre los beneficios cognitivos que implica incorporar un nuevo set ling眉铆stico en nuestros cerebros. Por ejemplo:

Klein et al (2009) demostr贸 que aprender un segundo idioma a una edad temprana, despu茅s de haber alcanzado proficiencia en el idioma materno (6 a帽os), incide proporcionalmente en la cantidad de materia gris del cerebro. No ocurre lo mismo con un adulto que aprenda un segundo idioma; de ah铆 la importancia de aprender idiomas cuando se es peque帽o.

En los adultos, el biling眉ismo retrasa a lo menos en 5 a帽os, la aparici贸n de Alzheimer, en aquellas personas susceptibles de contraer la enfermedad (Craik, 2010). Es decir, el biling眉ismo no solo potencia habilidades mentales, sino que tambi茅n previene el natural desgaste cognitivo que viene con el envejecimiento. Un estudio desarrollado por la Universidad de Nueva York, demostr贸 que los sujetos biling眉es exhib铆an una mayor capacidad de concentraci贸n y habilidad para concluir tareas exitosamente.

Investigadores de la Universidad de Pompea lograron demostrar que aquellos que hablan dos o m谩s idiomas, desarrollan una mayor agudeza mental para captar los est铆mulos del medioambiente, lo cual significa que su habilidad para monitorear y procesar factores externos se incrementa junto con las habilidades verbales.

No obstante, se ha descubierto que los sujetos biling眉es presentan una cierta dificultad ling眉铆stica que se asocian a la rapidez con que son capaces de nombrar objetos, el balance entre los pros y los cons se inclina, definitivamente, hacia lo positivo que resulta manejar dos o m谩s idiomas.

Los idiomas son una creaci贸n humana por excelencia: entre las teor铆as sobre el origen de las lenguas, la m谩s plausible hace referencia a que la evoluci贸n del cerebro humano gener贸, lo que los ling眉istas denominan una 鈥渉erramienta de adquisici贸n de idioma鈥. Lo concreto, es que los idiomas como sistema, son solo posibles en el cerebro humano. De ah铆 que no sea tan descabellado pensar que hablar dos o m谩s idiomas, debe ser natural, ing茅nito a nuestra condici贸n esencial.

Las personas biling眉es someten a su cerebro a un entrenamiento cognitivo potente. Si el aprendizaje de un segundo idioma fuera concebido como un entrenamiento mental, entonces se dar铆a una mayor importancia a lograr esta habilidad, que generalmente queda supeditada a otras disciplinas, en el 谩mbito escolar y en la educaci贸n superior en Chile.

Lunes, 02 Febrero 2015 11:18

Pobreza, desigualdad y crecimiento econ贸mico

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La Encuesta de Caracterizaci贸n Socioecon贸mica Nacional (Casen) 2013 mostr贸 algo que no es nuevo en econom铆a: la pobreza disminuye junto con el crecimiento econ贸mico, pero no ocurre con lo mismo cuando se analiza los indicadores de equidad.

El 铆ndice de pobreza reportado por el Ministerio de Desarrollo Social, desde 1990, se ha calculado estimando el ingreso aut贸nomo m铆nimo necesario para satisfacer las necesidades b谩sicas del hogar de acuerdo a los patrones de consumo proporcionados por la IV Encuesta de Presupuestos

Familiares del Instituto Nacional de Estad铆sticas (INE) de 1987-1988. Bajo este criterio, un hogar urbano se clasifica como pobre si el ingreso aut贸nomo per c谩pita no supera los $66.084

A comienzos de 1990 la pobreza en Chile afectaba al 38,6% de la poblaci贸n. Seg煤n la Casen esa cifra se redujo el 2013 al 7,3%. El 铆ndice de medici贸n 鈥 no exento de cr铆ticas por los valores en nivel que arroja su metodolog铆a de c谩lculo 鈥 ha revelado que, en lo que respecta a la tendencia, la pobreza en Chile ha disminuido en forma notable durante los 煤ltimos 24 a帽os. Los mejores resultados se han obtenido en aquellos per铆odos donde Chile registra las mayores tasas de crecimiento econ贸mico, a pesar que la medici贸n del nivel de desigualdad se ha mantenido o aumentado.

En efecto, economistas de la talla de Osvaldo Larra帽aga y Rolf L眉ders han demostrado que, para cambios despreciables en la desigualdad, el crecimiento econ贸mico por s铆 solo explica m谩s del 60% de la reducci贸n de la pobreza. Por otro lado, Lafuente y Sainz (2001) encuentran asimetr铆as en el comportamiento del 铆ndice de pobreza frente a los ciclos econ贸micos; un punto de disminuci贸n en el crecimiento econ贸mico tiene mayor efecto que si aumentara un punto en dicho crecimiento.

En lo que respecta a la desigualdad, los investigadores se帽alan que un pa铆s m谩s equitativo explica entre un 20% a 30% la reducci贸n de la pobreza (Larra帽aga, 2008). En Chile, sin embargo, la distribuci贸n del ingreso ha sido uno de los puntos disonantes en el desarrollo del pa铆s. Contreras, Cooper y Neilson (2006) utilizando datos de panel durante el per铆odo 1996 鈥 2001, muestra que el crecimiento econ贸mico del pa铆s ha beneficiado a los m谩s pobres pero, cuyo beneficio, ha sido menos relevante que el obtenido por el 10% m谩s rico.

Con la evidencia disponible, la cruzada en favor de la equidad y de hacer de Chile un pa铆s m谩s justo, ser谩 est茅ril si no se cuida el mantener y fortalecer el crecimiento econ贸mico del pa铆s. La estructura de la matriz productiva nacional, cumple muy bien el principio de Pareto es decir que el 80% del crecimiento econ贸mico lo genera menos del 20% de las empresas, donde la producci贸n de cobre y celulosa son las que, en conjunto, contribuyen en m谩s del 12% al PIB nacional.

La pol铆tica p煤blica ha sido efectiva al momento de reducir la pobreza mediante el est铆mulo del crecimiento econ贸mico. El contrapunto lo aporta la incapacidad de la pol铆tica p煤blica para mejorar la equidad sin afectar negativamente el crecimiento econ贸mico, experimentos que han condenado a Chile a tener que convivir con el flagelo de la pobreza y el subdesarrollo.

Independiente de la l铆nea de tiempo donde estemos, cada realidad (objetiva o no) es capaz de yuxtaponerse a otra. Creo que solo se diferencian en un elemento: su contexto. 
La reforma escolar est谩 entrando al tiempo en que los legisladores deben definir los t茅rminos de la misma, lo que tiene contento a algunos, alterados a otros y a unos cuantos los tiene francamente desmoralizados.
 
Ahora bien, por la poco inteligente forma en que se est谩 arribando a la fundamental matriz legal, en la que sobresale por una parte, la ausencia de la sana pr谩ctica pol铆tica de avanzar paso a paso en torno a objetivos claros y reflexionados por todos, y por otra parte en la que se advierte una inexistencia de compromisos activos por parte de los principales afectados, no creemos equivocarnos al estimar que esta reforma ver谩 la luz con una preocupante fragilidad. 
 
En efecto, se observa que el Poder Ejecutivo y los legisladores que le dan un mayoritario soporte en el Legislativo han procedido desatendiendo las prevenciones, objeciones, e incluso muchas alternativas que han planteado una parte importante de lo actores involucrados o genuinamente interesados en comenzar un cambio en nuestro sistema educacional, especialmente en lo que se refiere a la salvaci贸n de la educaci贸n p煤blica. 
Han actuado tambi茅n en base a unas cuantas reuniones breves con seleccionados invitados pretendido dar de esa forma, una se帽al de que han observado una pauta democr谩tica en la confecci贸n de sus planes. Por otra parte, los legisladores de la oposici贸n han dicho p煤blicamente que adoptaron el criterio de defender sus convicciones y propuestas no en el actual tr谩mite legislativo, sino que lo har谩n en la pr贸xima campa帽a presidencial, evitando de esa forma, desgastarse en una discusi贸n que ellos ven como un mon贸logo.
 
El problema es grave, pues las consecuencias de instalar una reforma social al modo de un proyecto de ingenier铆a social no solo parecen predecibles, sino que inevitables. Y es que todo ello no puede sino 鈥減roducir鈥  un sistema escolar fr谩gil, enfermo y ef铆mero. M谩s a煤n, la forma en que est谩n operando los legisladores en su conjunto, unos motivados por un ideologismo obtuso y otros guiados por una desidia pragm谩tica, har谩 inevitable un modelo social decadente al modo en que lo advirti贸 Koj猫ve, el pol茅mico fil贸sofo de inicios del siglo XX, qui茅n se帽al贸 que el totalitarismo aparece cuando una fracci贸n de los ciudadanos impone a todos los dem谩s sus propias ideas y acciones, sin ponerse de acuerdo con ellos, sin tratar  de lograr un compromiso con ellos, y sin tomar en cuenta sus ideas y deseos.
 
Ese es el horizonte que tendr谩 Chile en el corto plazo a menos que el curso de acci贸n cambie. Espec铆ficamente, a menos que los legisladores tomen conciencia y empiecen a actuar con mayor responsabilidad moral. Ellos no pueden eludir su tarea de generar compromisos activos en la ciudadan铆a para dar larga y sana vida al profundo cambio que nuestro sistema educacional requiere y con ello, fortalecer nuestra democracia. 
En pocas palabras, es imprescindible que los legisladores incorporen en su ejercicio, cordura, racionalidad, apertura, visi贸n de largo plazo y, fundamentalmente, amor por el pa铆s antes que seguir por la senda orientada por ideologismos o  pragmatismos circunstanciales.
Mi茅rcoles, 21 Enero 2015 17:12

El burro, el ni帽o y el viejo

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Los gobiernos suelen estar muy pendientes de la opini贸n p煤blica. Esta es por naturaleza difusa, algunos estiman y con cierta exactitud que 茅sta se expresa a trav茅s del voto en elecciones democr谩ticas. Otras hablan de la voz de la calle como si 茅sta fuera representativa de las mayor铆as y por 煤ltimo est谩n las encuestas. Cualquiera que fuera la opci贸n v谩lida, lo cierto es que la denominada 鈥渙pini贸n p煤blica鈥 es tan difusa como veleidosa.

Qu茅 es en definitiva la opini贸n p煤blica o c贸mo relacionarse con ella sigue siendo una de los desaf铆os m谩s formidables para la clase pol铆tica.

Algunos piensan que la mejor manera es ninguneando a la pol铆tica a la cual pertenecen y de la cual usufruct煤an, ocultando para ello en la elecciones su militancia pol铆tica. Otros los hacen participando en cuanto desfile hay en la calles por las causas m谩s diversas. Alguno de ellos lleg贸 a afirmar que el programa presidencial deb铆a ser redactado 鈥減or la calle鈥. Seguramente pensaba que all铆 est谩n los votos duros.

Lo cierto es que la opini贸n p煤blica, de la cual todos se creen voceros no le pertenece a nadie y por el contrario se mueve por percepciones de la m谩s diversa 铆ndole, por sensibilidades que muchas veces est谩n m谩s all谩 de las manifestaciones visibles. Cualquiera que fuera la forma en la cual se manifiesta, la opini贸n p煤blica es y seguir谩 siendo una abstracci贸n imposible de definir de manera exacta.

Testigos calificados cuentan que cuando el General Pinochet sac贸 las tropas a la calle en lo que se denomin贸 como 鈥淢ovimiento de Enlace鈥, el Presidente Aylwin, que se encontraba en Europa, lo cit贸 a La Moneda para reunirse con 茅l en cuanto se bajara del avi贸n. As铆 fue como Pinochet ingres贸 al Palacio Presidencial por el estacionamiento subterr谩neo, a los pocos minutos que lo hiciera el Presidente. Hasta all铆 lleg贸 con una actitud fingidamente sumisa ante el Presidente. Sab铆a que hab铆a puesto al pa铆s al borde de la institucionalidad, m谩s a煤n cuando no estaba el Presidente en el pa铆s. Aylwin con voz fuerte e indignado le reprocha su actitud y le dice que la opini贸n p煤blica nacional e internacional va a creer que en Chile est谩 en peligro la democracia y esto perjudicar谩 su imagen, frenar谩 las inversiones y le provocar谩 un profundo da帽o al pa铆s.

Pinochet, que hab铆a guardado silencio como un alumno que recibe el reto de su profesor, levant贸 por primera vez la cabeza y lo interrumpi贸: 鈥渄isculpe Presidente -le dijo- le voy a contar una historia鈥. El Presidente lo mir贸 intrigado, y Pinochet continu贸: 鈥淓n un pueblo entr贸 un burro, un ni帽o y un viejo caminando bajo un sol intenso; el pueblo dijo 麓pobre ni帽o麓, el ni帽o entonces se subi贸 al burro, ante lo cual el pueblo que observaba a los tres dijo 麓pobre viejo麓, entonces el viejo se subi贸 al burro y el pueblo dijo 麓pobre burro麓. Esa es la opini贸n publica Presidente鈥 -termin贸 por decir Pinochet-. Aylwin lo mir贸 y moviendo levemente la cabeza y con una sonrisa forzada que desnudaba su molestia dio por terminada la reuni贸n.

La opini贸n p煤blica es esa masa impredecible y la 煤nica manera que se legitima es cuando se manifiesta democr谩ticamente a trav茅s del voto. Ni la voz de la calle, ni las encuestas deben ser determinantes a la hora de decidir una pol铆tica p煤blica. Deben primar las convicciones, la tolerancia y el respeto por la diversidad y la soberan铆a popular.

JA Teline IV
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