[Editorial] Crecimiento del Estado

Por: La Discusión Fotografía: Mauricio Ulloa 10:10 AM 2016-03-22

Una de las cifras que más llama la atención al analizar las estadísticas de empleo de la Provincia de Ñuble es el gran crecimiento de los puestos de trabajo generados por la administración pública. Basta decir que durante los últimos 12 meses se han creado 3.640 nuevos empleos, lo que representa un aumento de 31,8% en comparación con el trimestre noviembre de  2014-enero de 2015. A este número se pueden agregar los 4.990 nuevos ocupados en el sector servicios sociales y de salud, lo que incluye a la salud pública y a los funcionarios municipales, y equivale a un incremento de 65,7% .
En otras palabras, mientras la economía chilena creció un 2,1% durante 2015, la administración pública en Ñuble lo hizo en más de un 30%, llegando incluso, al 65%, lo que por cierto genera un impacto positivo en comunas con alta dependencia del Estado, pero a la vez, hace necesario cuestionar la real necesidad de tal incremento en un contexto de desaceleración económica, que ha llevado recientemente al Gobierno a tomar medidas de mayor austeridad, como el anunciado ajuste fiscal.
A mayor abundamiento para el ejercicio de comparación, ni siquiera el comercio, que en el último año ha sido el rubro más dinámico en materia de generación de empleos, se acerca a las cifras del Estado, con un incremento de 10,2% en los últimos 12 meses.
Probablemente, en la mayoría de las empresas de la zona, la planta de trabajadores no creció más allá del 5%; precisamente por el escenario económico descrito, que bajo criterios de eficiencia no justificaría aumentos superiores a la variación de las ventas. Pero a la luz de las cifras, dicho criterio no es determinante para el Gobierno.
Como factores de este crecimiento desmedido del Estado en Ñuble es posible pensar, incluso, que en algunos casos, como en los nuevos cargos generados en los municipios, pudiera haber fines electorales, de cara a los comicios municipales que se realizarán este año, y que tradicionalmente requieren de una importante masa crítica de “operadores”, vale decir, aquellos funcionarios de carácter político que tienen por misión sumar apoyos al alcalde en ejercicio que busca su reelección.
Desde una perspectiva macroeconómica, algunos podrían sostener que este aumento explosivo de funcionarios públicos buscaría mejorar los indicadores agregados de empleo en zonas deprimidas o rezagadas, como Ñuble, neutralizando los números rojos derivados de la destrucción de empleos en áreas clave, como la industria y la construcción.
Asimismo, se descarta en este análisis, una eventual preparación de las instituciones locales de cara a la creación de la Región de Ñuble, pues ese proceso se podrá iniciar solo una vez que el proyecto de ley sea promulgado.
No se puede negar, sin embargo, que en muchos servicios, particularmente en la esfera municipal, existe un déficit importante de profesionales, ante una ciudadanía que demanda más y mejores servicios de sus gobiernos comunales y ante un rápido crecimiento de las ciudades, pero cuesta creer que ésta sea la principal causa del crecimiento del aparato público en Ñuble.
Resulta lamentable, entonces, que la captura de nuevos votos, el pago de favores políticos y una mirada estatista del crecimiento estén contribuyendo a abultar los gastos corrientes del Estado, sin que exista una justificación sobre la base de la eficiencia o mayores ingresos previstos, salvo la Reforma Tributaria.
Desde un punto de vista comunicacional, además, este crecimiento del Estado en Ñuble contradice el discurso de austeridad sostenido por el Gobierno, pero a estas alturas, la inconsecuencia es el menor de los males.

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