Viñateros del Valle del Itata esperan buen precio para la uva

Por: José Luis Montes Fotografía: Mauricio Ulloa 11:00 PM 2017-01-21

Luego de un año pésimo, seguido de uno malo, la perspectiva para la uva vinífera esta temporada se prevé muy buena en Ñuble. Ya se han expresado dos industrias vitivinícolas dispuestas a cerrar contratos de compra en la provincia para las cepas Cinsault, con un valor kilo de $280, y de Carmenere por $360, lo que por lo menos duplica los valores pagados el año pasado, lo mismo que se espera para las cepas tradicionales Moscatel de Alejandría (Italia) y País.

Productores locales estiman que se están dando una serie de factores,  como baja de stocks, potenciación de la marca Valle del Itata, efectos de la organización de viticultores que han creado cooperativas de acopio y vinificación, y la presentación de un recurso ante la Fiscalía Nacional Económica para que investige el mercado, más un buen año climatológico para el cultivo. Todo crea  un momento muy esperado para los viñateros.

PEQUEÑOS PRODUCTORES

“Todo está aportando para que sea un buen año, lo único que falta es que el clima nos acompañe en la fecha de la vendimia”, comenta Juan Carlos Lagos, gerente de la Cooperativa Covincen de Quillón, que el año pasado con apoyo de Indap tuvo su propio centro de acopio y compra de uva, y donde este año tendrán una primera experiencia conjunta de vinificación asociativa.

Consultado si no le da temor que esta alza de precios de la uva pueda afectar a la unidad gremial que se ha venido fortaleciendo en los últimos años, precisamente por los bajos precios de la uva, sostiene que no hay tal y que la cooperativa busca a la larga hacer el proceso completo de vinificación: “Este año vamos a producir como cooperativa 400 mil litros de vino blanco de exportación  y algo de tinto. Hemos comprado cubas, capacidad de frío y maquinaria en cofinanciamiento con Indap. Hay una organización comercial y estamos trazando un camino en este sentido”, explica.

VINIFICADOR

Juan Carlos Abuín, de Viña Zamora, comenta que a estos factores se agrega que hay poca oferta debido a que hay muchos viñedos abandonados, lo que indica que los precios se van a aumentar al doble, incluyendo la Moscatel y País, que se espera tengan valores de más de $150  el kilo.

“Un factor que está pesando es la fama que esta tomando el Valle del Itata. Es bueno que se esté pagando por las cepas finas,  o por el Cinsault que antes se mezclaba con el País, aunque no hay mucha de esta cepa en la zona. Pero en lo que corresponde a las uvas predominantes de la zona,  como Moscatel  de Alejandría y País,  significará un gran impacto”, comenta el empresario.

Desde su posición, explica que el negocio del vino ha estado complicado incluso en meses que habitualmente son buenos, como septiembre y diciembre, porque el consumo es bajo y la gente prefiere la cerveza. Agrega que es difícil contar con mano de obra para la vendimia, porque hay otros rubros más competitivos. Espera que este repunte en las uvas sea una buena señal.

Luis Amigo, de la Viña Casas de Arrau, ha enfocado su quehacer a la venta de uvas y es uno de los grandes favorecidos, ya que produce Carmenere y ya tiene contrato por $360 mil el kilo, lo que es un excelente precio.

Amigo incursionó en la vinificación e incluso en un proyecto asociativo enfocado a la exportación de vinos, Itata Wines, pero en definitiva se dedicó a vender la uva. Para hacer más eficiente el trabajo y enfrentar el problema de mano de obra, ha optado por la cosecha mecanizada, con lo que economiza tiempo y dinero.

“Creo que el escenario ha cambiado. En la zona tenemos uno de los mejores climas del mundo para la uva vinífera y hay una diferencia de temperatura entre día y noche que es ideal para esta producción. La uva de la zona se ha potenciado y se vende más cara que la del norte. También hay un reconocimiento a las cepas de la zona, con la uva local se puede producir tintos y blancos superiores. Creo que por ahí va también este aumento de los precios”, explica.

Agrega que también en el mercado hay 200 millones de kilos menos que el año pasado, por el clima más al norte: “Todo se ha sumado y al fin habrá un buen año para los viñateros de Ñuble”.

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