Nuevo Concejo retomará postergado cambio a ordenanza de alcoholes

Por: La Discusión Fotografía: Mauricio Ulloa 09:55 PM 2017-01-21

Es uno de los temas pendientes que dejó el anterior Concejo Municipal, y que estuvo, durante el año 2016, cruzado por el debate ciudadano.

La modificación de la Ordenanza de Alcoholes es una necesidad para varios concejales de Chillán, y también para la ciudadanía, que exige tener voz y voto a la hora de respaldar la entrega de patentes por parte del Concejo Municipal, o en caso contrario, rechazar las peticiones que hacen privados.

Esto en un contexto de reiteradas denuncias de juntas de vecinos a locales de expendio de alcohol en la ciudad, fundamentalmente por ruidos molestos y desórdenes.

Además, la controversia está cruzada por el hecho de que Chillán tiene muchas más patentes de alcoholes que las permitidas por ley.

En la ciudad existen patentes limitadas que están descritas en la Ley 19.925, y correspondientes a las categorías A, E, F, y H. Según lo que precisa el Gobierno por medio de la Intendencia Regional y en atención a las cifras entregadas por el último Censo, de acuerdo a la población de Chillán, estas no debiesen sobrepasar las 300.

No obstante la capital de Ñuble posee alrededor de 500 de estas patentes de alcoholes, lo que preocupa a la autoridad y ha llevado a la municipalidad a depurar el número. De hecho lograron bajarlas levemente, ya que el año 2014 existían alrededor de 550 patentes.

Todos estos temas cruzaron el debate de la sesión de Concejo Municipal del pasado 9 de enero, donde el nuevo cuerpo de ediles propuso retomar la idea de regular la entrega de los permisos a quienes los solicitan.

De hecho el concejal del PC Víctor Sepúlveda propuso “retomar el tema de la regulación de la ordenanza referente al funcionamiento de patentes de alcoholes en la comuna y los horarios permitidos, ya que existen sectores que están saturados. De igual manera también debería abordar la materia de Seguridad Pública”.

Georreferenciación
Un punto clave, para los ediles, es conocer en detalle la ubicación de las patentes actualmente entregadas, para determinar cuáles son los barrios más saturados. Con ese insumo, los concejales tendrían mayores argumentos a la hora de permitir o rechazar nuevas patentes o la renovación de las mismas.

Así lo cree el edil Patricio Huepe (DC), quien sostuvo en la sesión que es clave “tener alguna información adjunta de las patentes, y si hay un mapa georreferencial para revisarlo”.

A la idea se sumó el edil Joseph Careaga (UDI), quien solicitó una reunión para que personal municipal pueda mostrar el mapa georreferencial, “para así ver de qué manera se trabajará en este periodo el tema de las patentes de alcoholes, para de esta manera manejar la información completa”.

Por su parte la concejala de RN Nadia Kaik agregó que “no se están trabajando los acuerdos de antiguas comisiones, en donde se debería preguntar a los vecinos aledaños al local para considerar su opinión en la autorización de la patente”.

La idea se anunció el año 2015, y con ella se pretendía que los propios vecinos tuvieran poder de decisión sobre locales que los puedan afectar directamente.

Kaik agregó que actualmente se consulta  a la presidenta o presidente de la Junta de Vecinos, que envía su informe respecto a un local, “pero hay veces en que ella vive lejos del local y no escucha las molestias o ruidos que genera el recinto”. 

Sobre el punto el municipio respondió que se debe ver la parte legal, ya que el contribuyente pide el certificado, en donde se le indica qué puede hacer y procede a construir . Aclararon que la Dirección de Obras no puede solicitarle que lleve la firma de los vecinos y tampoco se puede negar el permiso de edificación si este cumple con los requerimientos legales.

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