Abarzúa y Vallejos: testigos de la historia cultural de Ñuble

Por: Carolina Marcos Fotografía: Victor Orellana 08:20 PM 2016-03-21

Los pintores fueron homenajeados en la inauguración del año académico de la Universidad Pedro de Valdivia

La actividad relevó la publicación “Pintores enseñantes de Ñuble” que recopila a los artistas docentes

Si bien Chillán se reconoce como cuna de artistas, no existía un registro certero que reuniera a quienes dieron vida al movimiento artístico y cultural en la ciudad. En enero último, el artista, docente y Premio Municipal de Arte 2013, Julio Utreras, lanzó “Pintores enseñantes de Ñuble”, un libro que entrega las luces para determinar quiénes fueron los artífices de este movimiento que sentó las bases para las futuras generaciones de artistas. 

Son muchos los nombres que figuran en esta recopilación de artistas que también se dieron a la tarea de educar, sin embargo, este lunes la Universidad Pedro de Valdivia decidió homenajear a dos de ellos. Se trata de Carlos Abarzúa y Sergio Vallejos. La distinción también alcanzó a Utreras, a quien se le agradeció el aporte efectuado a través de esta publicación.

Sergio Vallejos es un testigo privilegiado de la historia cultural de la ciudad. Conoció y trabajó junto a grandes pintores y estuvo a cargo de varias acciones, como el rescate de la pintura “Reposo en la pradera” desde una bodega de Chillán Viejo. A sus 88 años, recibió este premio contento y agradeció a las autoridades universitarias por el reconocimiento. “En la década de los sesenta comencé a participar de Tanagra. Hicimos varias actividades desde esta entidad tan antigua, con varios artistas. La convertimos en una institución de renombre a través de todo el país”, recordó sin olvidar su vida como scout y profesor de Estado en Artes Plásticas de la Universidad de Chile. “Todo lo que he hecho ha sido con cariño. Como profesor, scout y pintor”, afirma mientras añade que aún sigue con la vitalidad para pintar y que espera dentro de poco montar una nueva exposición. 

La trayectoria del chillanejo Carlos Abarzúa también es completa ya que además de pintor, el artista chillanejo se destacó cumpliendo varios papeles diplomáticos tanto en el Vaticano, como en Brasil, como agregado de cultura. Hace algunos años, Abarzúa montó en la Sala Marta Colvin una muestra retrospectiva de cincuenta años. “Crear es algo que no se detiene nunca. Cuesta resumir una vida ligada al arte. Se trata de un resumen de toda una vida. La creación comienza, se desarrolla, se mantiene en el tiempo hasta que uno muere y queda la obra. La gente juzga después”, precisa. 

Abarzúa se moldeó con otros grandes como Luis Guzmán, Benjamín Escalona y el propio Vallejos. “Éramos un cuarteto y tengo el mejor de los recuerdos de cada uno de ellos. Hace un tiempo me vine a radicar a Chillán y tengo ahora un taller en mi casa en donde la faena nunca para”, dijo. 

El profesor y artista creador de este registro, Julio Utreras, se sintió satisfecho con lo logrado a través de la valiosa publicación. “El libro ha servido como referencia para este reconocimiento. Se trata de dos tremendos personajes dentro de la cultura de la ciudad. Estoy contento con este pequeño aporte porque hemos podido proyectar a nuestros artistas nacional como internacionalmente puesto que el libro ha viajado a otros países como Inglaterra, Alemania, Portugal, entre varios otros”, afirmó. 

Por su parte, el vicerrector de la Sede Sur de la Universidad Pedro de Valdivia, Ricardo Bocaz, señaló que “dentro de nuestros objetivos está el de contribuir al desarrollo cultural del mundo universitario. Queremos acercar las expresiones artísticas y por esto estamos reconociendo el logro de Julio Utreras, quien a su vez rescata el aporte que han realizado varios profesores de Ñuble. Esto es un reconocimiento a una trayectoria. Nuestra ciudad es cuna de héroes y artistas y queríamos vincular este hecho a nuestra universidad, de integrar el mundo de las artes al mundo universitario”, precisó al entregar los reconocimientos. 

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