Iván Paul: "Vamos a trabajar para que la segunda licitación resulte”

Por: Natalia Rocuant Fotografía: Fernando Villa 09:20 PM 2017-01-07

La implementación de una unidad oncológica en Chillán, la fallida licitación del nuevo hospital de la comuna, la llegada de 39 médicos especialistas a la provincia y el posicionamiento del principal recinto médico de San Carlos en la Encuesta de Satisfacción Usuaria, son parte de los hitos del área de la salud que marcaron el año 2016 en Ñuble.

Tres buenas y una mala es el balance del director del Servicio de Salud Ñuble (SSÑ), Iván Paul, que en entrevista con LA DISCUSIÓN analizó un proyecto emblemático y profundamente criticado, ante los evidentes problemas en el desarrollo de la licitación del nuevo hospital de Chillán.

-¿La oposición cataloga como un fracaso la fallida primera licitación del hospital, tras cuestionamientos de Contraloría?
-Lo que pasa es que estos procesos están súper regulados en la ley, porque lógicamente el Estado tiene que precaverse de que todo esté conforme a la norma, que no vaya a pasar que un hospital lo adjudique una empresa que no tiene las condiciones y que deje la construcción botada, como pasó en la administración anterior con el hospital de Calama, entonces hay muchos pasos administrativos que seguir que son necesarios y que obviamente alargan a veces un poco el proceso. (Contraloría) consideró que había algunos elementos que faltaban, que las empresas no presentaron y que nosotros en su oportunidad evaluamos que no tenían una importancia fundamental para el desarrollo y éxito del proyecto. Fuimos bastante proactivos en esto y en un plazo muy breve teníamos ya levantada la segunda licitación y con un plazo de 60 días, que para una segunda licitación nos parece  prudente.

-¿Se cumplirá la promesa de campaña? El hospital de Chillán está en el grupo de los 20 hospitales que deberán estar en proceso de construcción una vez terminado el gobierno de Bachelet?
-Los plazos son bastante flexibles, porque es necesario que sea así, no es una cuestión de ineficiencia ni de mala voluntad. Nosotros vamos a trabajar para que la segunda licitación resulte. En febrero se conocerán los oferentes y una vez que la Contraloría nos diga que sí, podremos hacer los contratos, de manera que ojalá queden las primeras etapas de construcción antes de marzo de 2018.

-A la luz de lo que ha sucedido: ¿Debió descartarse la vía concesionada de construcción?
-Nosotros hemos calculado que lo que se tendría que haber pagado en caso que el hospital se hubiera construido por esa vía era el 60% del presupuesto del hospital de Chillán. Si bien es cierto la vía de la concesión en ese momento quedó abierta, quedó en el portal, igual habría pasado todas las vicisitudes que ha pasado el proyecto. Aquí cambió solo la fuente de financiamiento, pero igual esto tendría que haber pasado por una licitación (…) No estaba dado que porque era una concesión el proyecto se iba a aprobar y se ha sentado la falsa idea de que la construcción podría haber empezado casi de inmediato. Este proyecto tenía que pasar por los mismos trámites administrativos, por lo tanto uno no puede hacer una comparación en esto. No sé si se habría adelantado algunos meses, pero probablemente habría tenido las mismas vicisitudes.

-¿Cuáles son las principales mejoras que se han implementado en el área de salud en Chillán y Ñuble?
-La unidad oncológica es un hito importante. Si bien es cierto hoy atiende a menos de 20 pacientes, el cáncer es una de las cosas que nos afecta demasiado. Hay también un gran énfasis en la atención primaria, que es la que resuelve o debiera resolver el 90% de los casos de enfermedades crónicas no transmisibles. En Ñuble hay alrededor de 90 mil personas que están siendo beneficiarias con estos programas. Hay otros programas presidenciales de atención primaria, varios de atención odontológica para mujeres vulnerables, escolares, niños que han visto mejorada su salud bucal y también programas de vida sana. Otro hito que yo podría destacar es que se ha creado una alianza para derivar hacia el hospital de San Carlos a pacientes de la Zona de Rezago, que deben atenderse de especialidades que tienen mucha lista de espera en Chillán, como traumatología y cirugía, lo que conlleva a que exista hoy una lista de espera más corta. El Hospital de San Carlos en la Encuesta de Satisfacción Usuaria salió como el mejor evaluado de la región y el sexto del país.

-En relación a la nueva unidad oncológica, hay pacientes de Ñuble que siguen siendo derivados a Concepción... 
-Esta es una prestación totalmente nueva en el Hospital Herminda Martín y no estaba prevista hasta el hospital nuevo, pero nosotros nos adelantamos a esto. Tiene que ser algo progresivo. Empezamos con el cáncer de mamas, que es la quimioterapia que está más estandarizada y tiene menos complicaciones y durante el año vamos a ir agregando el resto. El horizonte de esto es que a unos dos o tres años nos hagamos cargo de entre el 80 y 90% de quienes requieren quimioterapia en la provincia.

-Ante la falta de médicos especialistas: ¿Qué se ha hecho para aumentar su dotación en Ñuble?
-Hay un proyecto que está avanzando y que es dejar 4 mil especialistas en el periodo de gobierno. En la provincia eso tiene repercusiones. Nosotros hemos recibido un número histórico de especialistas, algunos de los cuales son absolutamente nuevos y otros que han suplido a los que han cumplido su etapa de trabajo y jubilan. Este 2016 llegaron 37 médicos de distintas especialidades y dos odontólogos al Herminda Martín, lo que es un buen número.

-¿Cómo responde a las críticas de usuarios por el colapso frecuente  en Urgencias?
-Cuando uno tiene un problema de urgencia, es una de las cosas más intolerables que deben existir, por lo tanto también me hago cargo de la angustia de las personas que deben esperar. Hay que considerar que el servicio de Urgencias de adultos, niños y maternal atiende 12 mil pacientes mensuales, lo que quiere decir, si uno divide, un paciente cada seis minutos, y desgraciadamente en la práctica no es así, porque hay que realizar exámenes, entre otras cosas, lo que da cuenta de un servicio que está muy presionado. Con el Servicio de Atención Primaria de Alta Resolución, que estamos montando en el Consultorio Violeta Parra y que esperamos empiece a funcionar en enero, se van a derivar ahí los pacientes de menor complejidad, lo que va a permitir que el servicio de Urgencias tenga más holgura para dedicarse a aquellos casos que requieren mayor atención.

-¿Cómo proyecta este 2017 en salud?
-Uno de los desafíos que tenemos es un convenio con los nueve municipios de la Zona de Rezago para que nosotros, con fondos ministeriales, compremos un minibús para cada una de esas comunas, de manera que la gente tenga un traslado más expedito. Otro de los desafíos es que en los próximos dos años logremos ampliar tanto los tipos de cánceres que atiende la unidad de quimioterapia como el número de pacientes. También, estamos haciendo convenios con distintas universidades, en particular con la Universidad Católica de la Santísima Concepción y la Universidad de Concepción, para formar especialistas en Chillán. De hecho, la especialidad de anestesia ya se está cursando y en marzo o abril de este año vamos a tener los primeros anestesistas formados en Chillán. Tuvimos una reunión con la UdeC y esperamos empezar una especialidad de cirugía este año con los primeros becados pasantes por el Hospital de Chillán, y para el 2018 estamos contemplando la posibilidad de formar especialistas en obstetricia y ginecología y en medicina interna. A su vez, con la UCSC, en pediatría.

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