Alta oferta complica rubro que fue baluarte de la fruticultura

Por: José Luis Montes Fotografía: : JLMV 2017-01-05

Pese a que el problema recién se hace público en esta fecha, con la publicación de una entrevista del director ejecutivo del Comité de Arándanos Andrés Armstrong en el Portal Frutícola, se viene arrastrando de principios de diciembre. El adelanto de la cosecha de arándanos en tres semanas en Chile hizo que llegaran en forma simultánea a los EE.UU. embarques de fruta de Perú, México y Chile, lo que produjo un efecto de sobreoferta. Y la ley de mercado fue implacable con los precios de este fruto fresco y de corta vida.


La situación se ha visto agravada con el aumento del volumen de Perú y México, que han doblado sus envíos con respecto a fechas similares de la temporada pasada. Esto ocurre con el mercado norteamericano, hacia adonde apunta un 62% de los envíos ya despachados, pero también hay un problema similar en Asia y Europa.


 Según Armstrong, la entrada de nuevos competidores como Perú crean una nueva oferta, con la que los productores más antiguos como Argentina y Uruguay, tendrán que convivir: “Está  por verse cómo evolucionará esto a futuro”.


El problema no solo es para el producto fresco, sino también para los congelados destinados a la industria y peor para los orgánicos, ya que ese mercado está  cerrado por culpa de la plaga Lobesia botrana. Entre los temas por resolver en este nuevo escenario el gremio debe buscar que la oferta sea pareja durante la temporada, y no con momentos “peak” marcados.


 Sobre lo que va a ocurrir el resto de la temporada, solo hay especulaciones. Según el comité, se puede asumir que la producción chilena de enero será menor a la habitual. Y que la producción del sur de Chile dependerá del clima y que los valores de la competencia que hacen a la fruta mas tardía México y Marruecos, que están llegando a los mismos mercados.


Consultado Armstrong sobre la actitud que deberían tener los productores,  respondió que es un  tema de competitividad. Se requiere avanzar en eficiencia, calidad y tecnología: “Si antes existían algunos espacios que permitían ciertas ineficiencias, hoy el escenario es mucho más competitivo”.


Un tema de Ñuble
La situación repercute inevitablemente en la provincia, donde se concentra la mayor producción nacional de este berrie, con la mayoría de las 5.174 hectáreas registradas en el catastro de Ciren 2016 en la Octava Región.


El experimentado productor de la comuna de San Ignacio, Fernando Rodríguez, lamenta que esto esté ocurriendo con uno de los pocos rubros que eran atractivos y rentables de la provincia. Otra señal de la mala racha por la que está pasando la agricultura en general en el tema de precios.


Si bien estima que lo que se viene para el resto de la temporada es incierto, aunque más leve de lo que ocurre hoy con una baja estimada de precios de 50%, hay que asumir cambios en el contexto de competencia y comparte la receta del titular del Comité de Arándanos en el sentido que hay que ser más eficientes e invertir en tecnología. “Los que ya estamos en esto, con gran inversión, con packing, etc., no podemos  detenernos, pero el ingreso de gente nueva complica. El problema es que hay poco para donde buscar, todos los berries están complicados y hay pocas alternativas frutales para la zona”, detalla.


Félix Valdés, productor y exportador de arándanos, califica lo de los precios como un “terremoto”, que se conoce ahora, pero que se arrastra desde la primera semana de diciembre. A su juicio supera el 50%. “Estamos ante precios nunca vistos, fenómenos climáticos que adelantaron la cosecha en más de 15 días, más países que están creciendo fuerte en sus volúmenes, como Perú y Argentina. Se juntó todo este año”, recalca. 


Agrega que a pesar que hay conciencia de lo que ocurre,  es difícil bajar los costos, ya que el 70% en este rubro corresponde a gastos de mano de obra y es complicado que la gente se conforme con baja en sus “tratos”.


Asegura que hay fondos de inversión extranjeros atraídos por la plusvalía de la tierra en Chile que están plantando grandes superficies, lo que es una señal de que habrá problemas mientras no aumente la demanda mundial.


Sobre cómo enfrentar este momento, cree que “hay que apretarse los pantalones y sin duda cambiar varietal por producto de mejor calibre, lo que hace más eficiente la cosecha”.

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