Rector del Liceo Narciso Tondreau confía en renacimiento del recinto

Por: Edgar Brizuela Fotografía: Fernando Villa 2017-01-04

Frecuentemente el Liceo Narciso Tondreau aparece en comentarios de autoridades, concejales y la comunidad como símbolo del deterioro de la educación municipal, marcado en la actualidad por niveles de matrícula muy bajos en relación a su potencial e infraestructura.

Si bien es cierto que el sistema educacional municipal chillanejo está en crisis desde hace ya más de 10 años, es el emblemático y centenario establecimiento el que concentra las miradas, dado que la calidad de su infraestructura y su historia merecen mucho más que los menos de 250 estudiantes que alberga en la actualidad, magro número que fue revelado en un reciente informe entregado por el municipio.

El rector del liceo, Narciso Llanos, reconoce que la situación no es la mejor, pero esperan que en el corto y mediano plazo las políticas aplicadas den resultados y las salas vuelvan a estar llenas de alumnos recibiendo buena formación académica.

Al revelar sus planes de crecimiento, el directivo aclara la capacidad real del establecimiento, que no es de 800 alumnos según lo informado por el municipio, ni los 1.800 que habría sido la matrícula en el pasado. “Según el último informe de la Seremi de Educación, del 11 de enero del 2016, la capacidad real del establecimiento es de 609 alumnos, y no de 800”, recalca Llanos, quien no desconoce lo complejo de la situación actual.

El enorme edificio, tras el terremoto de 2010, sufrió graves daños que llevaron a un largo proceso de reconstrucción, que concluyó durante el año 2013, cuando fue entregado a la comunidad educativa. En el intertanto hubo una importante fuga de alumnos, que potenció un proceso de reducción que ya se venía ocurriendo.

Desde hace tres años el liceo está en un proceso de renovación y apertura a la comunidad, lo que según el rector está dando frutos, con apoyo municipal y la incipiente asociación de ex alumnos que incluso creó una beca para motivar a los mejores rendimientos de cuarto medio.

Si bien existen muchas acciones que pueden desarrollar y que ejecutarán en el futuro, Llanos tiene claro que “así como los procesos de caída de matrícula no ocurren de la noche a la mañana, el proceso para revertir esta caída tardará un tiempo antes de dar frutos”.

La caída además tiene como origen la dura competencia que existe desde los colegios particular subvencionados y adicionalmente desde los propios municipales. Se suma a ello que se ha configurado cierta visión en la sociedad que estigmatiza a lo público como deficiente.

Asegura que pese a aquello hay señales positivas,  como el hecho que en la PSU del 2016 este liceo haya despuntado como el que tuvo mejor promedio entre los establecimientos de la intercomuna, destaca el rector.

Además se afinará la planta docente, que estaba configurada  para una matrícula mucho mayor. Con los próximos retiros legales esperan llegar a una planta funcionaria de no más de 50 personas, contra los alrededor de 65 que existen hoy.

209 alumnos seguros
El año 2016 el liceo cerró con 235 alumnos y en estos momentos tienen asegurados 209, lo que es una cifra mayor a la que tenían a igual fecha del año pasado. Esto abriga esperanzas de una recuperación satisfactoria en marzo, con el proceso de inscripción.

Además están definiendo un plan de difusión de las bondades del establecimiento, caracterizado por su renovada infraestructura, gimnasio, talleres científicos y una malla curricular que crea un tercero medio orientado a las Fuerzas Armadas, siguiendo el ejemplo del Liceo de San Nicolás.

“La amenaza del cierre o la fusión del liceo no es algo que nos pueda ayudar. Esto es algo que jamás se ha conversado con la municipalidad ni con el DAEM. Es solo un fantasma”, aclara.

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