Nacional Master y Juegos de la Araucanía marcaron la pauta atlética

Por: Camilo Díaz Fotografía: F.Villa/M.Ulloa 10:55 PM 2016-12-31

El atletismo fue sin lugar a dudas el deporte que mayor rédito le trajo a la capital de Ñuble el presente 2016. Lo anterior, sostenido con la sólida base de contar con el estadio atlético de Quilampu, posicionado como uno de los mejores de Chile. El otro 50% tuvo nombre y apellido de atletas locales, en el marco de justas deportivas de renombre nacional e internacional.

La primera justa de renombre nacional que dio vida al reducto atlético, fue la versión XXXV del Campeonato Nacional de Atletismo Master de Pista, Campo y Ruta que se entre el 14 y 16 de octubre, con la participación de deportistas desde Arica a Magallanes.

Chillán no era sede de un Nacional desde 1983, y para este año tuvo a cerca de 900 deportistas desde los 30 a 90 años, siendo el de más asistencia en la historia de la Federación de Atletismo Master de Chile (Femachi).

Pruebas de pista, saltos, lanzamientos, media maratón, pruebas de vallas, 2.000 y 3.000 obstáculos y 5.000 y 10.000 metros marcha.

Finalmente, el equipo chillanejo logró quedarse con el título por equipos, tras ser el club con más medallas luego de dos días de competencias.

“Muy contentos por lograr el campeonato nacional por equipos, organizamos el torneo y lo ganamos, lo cual nos deja muy contento y satisfechos. La clave como equipo es que fuimos muy unidos, esto fue el sacrificio de un año preparándose”, declaró Claudio Iraira, presidente del Club de Atletas Master de Chillán.

Uno de los deportistas destacados del torneo fue Claudio Pérez, quien consiguió medalla de oro en los 10 mil metros planos, en la media maratón y también medalla de bronce en los 5 mil metros planos. También brilló Gonzalo Julio, quien logró medalla de plata en 1.500 metros planos, bronce en jabalina, medalla de plata en 5 mil metros, oro en los 3 mil metros con obstáculos, plata en la media maratón, más el segundo lugar en la posta 4x400.

Juegos de La Araucanía
La versión XXV de los Juegos Binacionales de la Araucanía, aterrizaron en la Región del Bío Bío, siendo Chillán la ciudad a cargo de la disciplina insigne, el atletismo. Claro está que dicha designación no estuvo exenta de polémicas, pues algunos formadores de Concepción abogaban porque el remozado estadio Ester Roa Rebolledo recibiera dicha justa amenazando inclusive con el no envío de sus atletas. La cordura prosperó, y con ello el énfasis de descentralización puesto que las capitales provinciales de la Octava Región, más algunas comunas adyacentes, dieron vida a una exitosa justa deportiva.

Si bien el campeón en la general resultó la delegación trasandina de Río Negro, el atletismo femenino en particular se quedó con la región, dueña de casa, y que a su vez tuvo nombres y apellidos locales.

La primera en festejar, y que a su vez fue rostro de la competencia binacional, fue la atleta Catalina Bravo, quien en un maratónico despliegue logístico, la tuvo de hacerse campeona sudamericana en el lanzamiento del disco en los Juegos Sudamericano de Menores en Argentina (44,57 mts.) el domingo 11 de noviembre, a récord y oro en los Juegos Binacionales al día siguiente con 45,04 metros. Luego en el martillo, Bravo se colgó también otra medalla, plata, secundando al oro y amiga también de la región, Dayna Toledo.

Una que también tuvo un maratónico viaje de una competencia a otra y que se lució en lo alto del podio, fue la otra atleta hurtadiana, Rafaela Ramírez, quien tras su arribo desde Brasil, saltó a lo más alto y bajó un oro para la región en su prueba fuerte que es el salto alto, con 1 metro y 60 centímetros.

Carolina García en tanto, tuvo medalla de plata en la jabalina (38,82 metros), pero no quedó conforme de su cometido.

En varones en tanto, el atleta Rodrigo Escares fue parte de la dramática final en el relevo 4x400, que a la postre dejó el oro en la región.

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