2016: el epílogo del proceso que definió la licitación del casino

Por: Roberto Fernández Fotografía: Mauricio Ulloa 09:15 PM 2016-12-30

El lunes 22 de agosto se puso fin a un proceso que se extendió por 31 meses. Ese día, el Consejo Resolutivo de la Superintendencia de Casinos de Juego (SCJ) decidió asignarle la licencia de operación a la firma penquista Marina del Sol, cuyo proyecto en Chillán competía contra el del consorcio argentino-español Boldt-Peralada.

La decisión se tomó tras una extensa judicialización que congeló el proceso en más de una oportunidad, debido a las acciones de Boldt-Peralada en los tribunales, que buscaban dejar sin efecto el voto negativo que tuvo su proyecto en el Consejo Regional. A la larga, los 300 puntos que no obtuvo en el órgano colegiado, y que sí recibió Marina del Sol, habrían de sellar el futuro de la licitación.

Al comenzar el año 2016 el proyecto había sido paralizado por una orden de no innovar emanada de la Corte de Apelaciones de Concepción, en el marco del tercer recurso de protección interpuesto por Boldt-Peralada en diciembre de 2015, a raíz del tercer rechazo de su proyecto en el CORE. 

En el intertanto, el Gobierno le pidió la renuncia al superintendente de casinos, Renato Hamel, que había asumido en la administración Piñera tras ser seleccionado mediante concurso de Alta Dirección Pública y había sido ratificado por el actual Gobierno. Si bien no se informaron las razones, su salida se atribuye a los cuestionamientos sobre el manejo del proceso de adjudicación del casino de Chillán, marcado por acusaciones cruzadas, filtraciones de información y vínculos de interés, así como por su excesiva dilatación (un proceso normal dura entre siete y ocho meses). 

Luego, en marzo, el Tribunal de Alzada rechazó el recurso, y tras apelación de Boldt, la Suprema confirmó el fallo penquista a comienzo de junio, descongelando el proceso y despejando el camino para que la autoridad administrativa adjudicara la licencia.

Días antes, Boldt había sorprendido con un requerimiento ante Contraloría en contra de la SCJ por un tema que ya había zanjado la justicia: la solicitud de exclusión de Marina del Sol por no haber renovado a tiempo la boleta de garantía. Esto fue interpretado por Marina del Sol como una “nueva maniobra dilatoria”, sin embargo, no tuvo efecto, pues el ente fiscalizador no acogió el requerimiento.

Se despeja el camino
Aún no estaba todo dicho, porque si bien se esperaba que en julio sesionara el Consejo Resolutivo de la Superintendencia de Casinos de Juego para zanjar la adjudicación, ese mes no pudo convocarse debido a la renuncia de uno de sus miembros. 

Debió pasar otro mes para que el Gobierno designara a un nuevo integrante, con acuerdo del Senado, que el 9 de agosto aprobó el nombre de Luis Bergoeing, lo que permitió que finalmente se convocara al consejo para resolver la adjudicación el 22 de agosto. Se impuso Marina del Sol gracias a los votos que le dio el CORE, pues en la evaluación técnica obtuvo un puntaje inferior a Boldt-Peralada.

La decisión puso fin a la incertidumbre en Chillán, lo que además fue valorado por las autoridades locales. De hecho, en agosto, el presidente de Marina del Sol, Nicolás Imschenetzky, presentó el diseño del proyecto al alcalde Sergio Zarzar, en el mismo terreno donde se levantará, en el acceso norte a la ciudad. En la ocasión, el ejecutivo expuso que esperaban comenzar a fines de este 2016 las obras del complejo, que también tendrá un hotel cinco estrellas, un centro de eventos, un espejo de agua y parques públicos. Hasta la fecha, sin embargo, la empresa aún no ingresa a tramitación el estudio de impacto ambiental respectivo.

El complejo de Marina del Sol representará una inversión total estimada en 60 millones de dólares, con una superficie construida de 21 mil 510 metros cuadrados en un paño de 9 hectáreas. 

Desde la empresa aseguran que la construcción del casino debiera extenderse por 12 meses, previendo su apertura al público en el primer trimestre de 2018. En tanto, el resto del complejo debiera tardar un año más. Durante su construcción, se estima que generará un peak de 500 a 600 puestos de trabajo, en tanto, durante su operación, se calcula una creación de 575 empleos. 

Comentarios