[Editorial] Migrantes y empleo

Por: Fotografía: Fernando Villa 10:20 AM 2016-12-27

Entre los años 2011 y 2015, en Ñuble se otorgaron 1.574 visas a extranjeros, de las cuales el 86,5% fueron por razones laborales, mientras que el 13,5% restante fue por estudios, según datos aportados por el Departamento de Extranjería y analizados por el Centro de Estudios Regionales que dirige el economista Renato Segura. 

Los datos permiten concluir que pese a que han ido aumentando paulatinamente su presencia en el mercado laboral, ésta aún es marginal, no superior al 1%. Sin embargo, lo interesante es que tanto a nivel local como nacional, la tasa de crecimiento prácticamente duplica a la de países europeos como Francia y Holanda, considerados tradicionalmente como muy atractivos para migrar. 

Al revisar las comunas de destino informadas por los inmigrantes, destaca Chillán, que concentra el mayor número de las visas, con 1.110 personas, es decir, un 70,5%. Sin embargo, un cuarto del registro corresponde a comunas de mayor ruralidad, algunas de las cuales sugieren que la migración se ha consolidado como aporte a la actividad productiva del sector agrícola. 

Así, el panorama de la inmigración está comenzando cambiar en Ñuble. En el quinquenio analizado, 980 personas, es decir, más del 62%, provienen de Sudamérica; le siguen Europa (15%), América Central (9,1%), Estados Unidos (6,4%) y Asia (4,5%).  

Por otra parte, el perfil se ha diversificado bastante: ya no se trata solo de personas de bajas calificaciones que buscan oportunidades de empleo, también hay una creciente migración por reunificación de las familias y de profesionales calificados que vienen a competir con los chilenos. En la provincia, el 48% declara tener estudios universitarios y un 12,3%, estudios técnicos. En tanto, un 30% ha cursado hasta la enseñanza media o secundaria. 

Los nacionales tienen, en promedio, 10,7 años de escolaridad, los migrantes tienen dos años más de formación; y mientras la población de chilenos ocupados llega a 52,8%, en el caso de los migrantes la cifra alcanza el 71,9% según datos de Extranjería. 

¿Estamos preparados para este significativo cambio? 

Nuestro país ha sido bastante insular culturalmente, lo que se refleja en diversas encuestas de opinión que muestran una actitud ambivalente hacia los extranjeros, pues no se reconoce su aporte y se mira con desconfianza la competencia por los empleos. 

Pero no solo el proceso social es difícil, pues más allá del cambio cultural de aceptación y reconocimiento de una mayor diversidad que se requiere, el país tiene un urgente desafío de política pública, ya que la legislación vigente data de 1975 y hoy está absolutamente sobrepasada. 

Es imperativo actualizar nuestra ley de migraciones, que con más de 40 años es la más antigua del continente, para que esté enfocada en los derechos de los inmigrantes y para contar con una institucionalidad capaz de articular políticas intersectoriales que respondan a una nueva realidad que llegó para quedarse.

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