Polémico jet de ME-O estuvo 32 horas en el aeródromo de Chillán

Por: Camilo Díaz Fotografía: Mauricio Ulloa G. 09:10 PM 2016-03-19

Sábado 20 de julio del año 2013. 10.21 horas. Fecha y horario exacto en que el jet Cessna 525, matrícula PR-TAP, salía del aeropuerto internacional Arturo Merino Benítez emprendiendo rumbo a Chillán.


La aeronave, perteneciente a la empresa brasileña Taxi Aéreo Piracicaba Ltda., piloteada por Ricardo Costa Ferreira y copiloteada por Rodrigo Rodrígues, había prestado servicios a dos de los entonces altos ejecutivos de la empresa constructora brasileña OAS.


Se trataba de Augusto César Ferreira e Uzeda, quien era director internacional de OAS, junto a su esposa Sabrina Adami Faría, y el director de Operaciones para el Cono Sur de OAS, Augusto César de Souza Fonseca, acompañado de su hija Silvia. La finalidad del viaje era pasar el fin de semana esquiando en las Termas de Chillán, pues se trataba precisamente de la temporada invernal, que más nieve y turistas congrega. 


La hora de arribo de los brasileños al aeródromo Bernardo O’Higgins de la capital de Ñuble fue a las 11.18 minutos de aquel día sábado.


Lo anterior es constatado por el Sistema de Información de Vuelo (IFIS), Chile, perteneciente a la Dirección General de Aeronáutica Civil.


Ya en la jornada del domingo 21 de julio del 2013, siendo las 19.22 horas, el mismo jet despegaba de tierras ñublensinas para llegar a las 20.15 horas, al aeropuerto Arturo Merino Benítez.


Al día siguiente de su regreso a la capital del país, cuando eran las 20.30 horas, los brasileños abandonaban Chile rumbo a Sao Paulo, Brasil, pero con dos pasajeros más de los que procedían desde Chillán: Marco Enríquez-Ominami y su jefe de campaña, el periodista Cristián Warner.


El mismo jet traería de regreso el 24 de julio a los chilenos al país, y quedaría a disposición del candidato presidencial por cuatro meses.


De mal en peor
A las críticas sobre MEO por las boletas que su ex jefe de prensa, Cristián Warner, entregó a SQM -donde el fiscal Pablo Gómez deberá dirimir si es o no formalizado por delitos tributarios- se suma ahora el aludido uso del jet. Ello, dado que en su declaración de gastos ante el Servel no fueron incluidas ni detalladas boletas o facturas por la utilización del transporte aéreo. 


De constatarse que el ex socialista hubiese recibido financiamiento extranjero con fines políticos, habría violado  la Ley Electoral, que prohíbe donaciones foráneas a campañas políticas nacionales.


La empresa OAS además está siendo investigada precisamente por el financiamiento de campañas políticas en los países de Uruguay, Argentina y Perú, a raíz de los presuntos delitos del denominado “Caso Lava Jato” en Brasil, con nexos con el gobierno de Dilma Rousseff. En tanto en Chile la firma está presente en el emblemático proyecto que busca construir el puente sobre el Canal de Chacao.


Persecución de imagen
Sobre el caso del jet, MEO afirmó a medios nacionales  que el avión brasileño en el que recorrió el país en las presidenciales fue parte de una estrategia publicitaria y que “lo pagaron ellos”, gastando 10 veces menos que Michelle Bachelet o Evelyn Matthei.


“La mejor muestra de que se quiera menoscabar su liderazgo es no aceptar su propuesta de abrir el registro de donaciones del Servel”, sostuvo el presidente regional del PRO, el chillanejo Nelson Agurto, quien además sostiene que es el ‘establishment’ al que le preocupa el posicionamiento de MEO, por representar una opción más allá del duopolio entre la Nueva Mayoría y derecha.

 

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