Número de provincias: la discusión que se viene para la futura región

Por: Isabel Charlín Fotografía: Agencia Uno 09:05 PM 2016-03-19

Todo indica que la Región de Ñuble será una realidad de aquí a 2017. Por lo menos en el papel, ya que el proceso de instalación, una vez que se promulgue la ley, durará al menos un año, período tras el cual comenzará a funcionar la nueva unidad administrativa del país.


La votación en general favorable a la iniciativa por parte de la sala del Senado el pasado miércoles 16 de marzo (27 votos a favor, dos en contra y ninguna abstención), sin duda marca un hito en el desarrollo del trámite legislativo, ya que el apoyo fue casi unánime. Solo dos senadores (Carlos Montes y Rabindranath Quinteros, ambos socialistas y representantes de Santiago Oriente y Los Lagos, respectivamente) manifestaron su rechazo, el cual fundamentaron, principalmente, en la necesidad de debatir primero sobre qué tipo de división político administrativa requiere Chile.


Apenas el proyecto fue enviado al Parlamento por el Ejecutivo, en septiembre pasado, hubo coincidencia en cuanto a que éste debía ingresar por el Senado, a diferencia de lo que ocurrió en 2006, cuando se legisló sobre la creación de las regiones de Arica y Parinacota y Los Ríos.


Ambos textos fueron abordados en primer trámite constitucional por la Cámara de Diputados, lo que a juicio del diputado DC, Jorge Sabag, en el caso de Ñuble habría demorado su tramitación.


“En el Senado siempre es más fácil alinear a los parlamentarios, pues son menos. Cuando la iniciativa llegue a la Cámara, va a estar depurada, por lo que será más fácil su aprobación”, sostuvo el legislador.


Hasta el momento, en tiempos legislativos, la Región de Ñuble ha tardado casi lo mismo que Los Ríos, lo que hace pensar que la meta de tener el proyecto aprobado de aquí a fin de año planteada por el senador PPD, Felipe Harboe, no es tan inalcanzable.


Superado el primer escollo en la sala del Senado, el proyecto retorna ahora a la comisión de Gobierno Interior, para su discusión en particular. 


Es en esta instancia en la cual se deberá “pulir” la propuesta del Ejecutivo, que propone tres provincias: Punilla, Diguillín e Itata, con sus respectivas capitales: San Carlos, Bulnes y Quirihue.


En un principio se pensaba que  el debate en torno a las capitales provinciales sería el foco de atención, junto con la dependencia electoral de Cabrero y Yumbel, que de acuerdo a la última reforma, quedaron dentro del distrito 19, que integran también las 21 comunas de Ñuble.  Como es inconstitucional que un territorio pertenezca a una región desde el punto administrativo, y a otra, desde el electoral, se deben traspasar ambas comunas al distrito 21 (Los Ángeles-Arauco).


Sin embargo, han surgido voces al interior del Parlamento que estarían por rebajar el número de provincias propuestas por el Ejecutivo (tres) a dos. La principal razón: el costo que implicará la instalación de gobiernos provinciales en tres territorios de la nueva región, lo que seguramente advertirá la comisión de Hacienda del Senado, que deberá revisar el proyecto una vez que salga aprobado en particular de la comisión de Gobierno.


De ahí que es necesario, según el senador Víctor Pérez, “debatir esto con altura de mira y buscando siempre el consenso en las comunidades locales”. 


La idea es que la iniciativa llegue madura a Hacienda, para que su despacho a la sala sea rápido.

¿Dos o tres?

Durante su intervención en la sala del Senado, en el marco de la discusión en general que crea la Región de Ñuble, el senador Víctor Pérez advirtió que el proyecto presentado por el Ejecutivo no deja claras las verdaderas motivaciones de la gente de Ñuble para convertirse en región.


“Esto está unido a la extraordinaria importancia que se le da a la creación de provincias, cuando debiera ser el fortalecimiento de la región y de las comunas el eje de este proyecto. También es necesario establecer los recursos suficientes para que esta región tenga las mismas oportunidades que las demás regiones, y no tengamos dificultades para partir. Ése va a ser el debate en particular que tendrá la comisión de Gobierno Interior, la definición de la estructura de la nueva región”, sostuvo el legislador, quien es partidario de disminuir a dos el número de provincias.


“No se justifican tres. Es más, esta pelea por ser capital regional no la entiendo, pues al contar los alcaldes con el gobernador en su comuna, tendrán una directa competencia. Yo soy de la idea de tener una provincia liderada por Chillán, y la otra, por una comuna más alejada, como Coelemu, Quirihue o Yungay. No imagino al Gobierno instalando tres servicios de Salud, tres delegaciones del Serviu, etc. Creo que es un gasto innecesario, más burocracia”, sostuvo Pérez, quien llamó a todas las instancias locales a debatir al respecto.


El presidente del Comité Ñuble Región,  Hérex Fuentes, percibió este ánimo de modificar el proyecto durante su estada en el Congreso.


“Uno de los temas más importantes que deberá abordar ahora la Comisión de Gobierno Interior es la definición del número de provincias, ya que algunos estarían por disminuir de tres a dos provincias. Pese a ello, el subdere, Ricardo Cifuentes, se comprometió con nosotros a defender la postura del Gobierno, que propuso tres territorios: Itata, Punilla y Diguillín. Ésa es la estructura que definieron los estudios, y nosotros como comité apoyaremos esa propuesta, pues es la que más identifica a nuestro territorio”, precisó.


De acuerdo al informe de la Dirección de Presupuestos del Ministerio de Hacienda, la instalación de la Región de Ñuble implicará un gasto de $17 mil millones el primer año, y aproximadamente $15 mil millones los subsiguientes, por concepto de remuneraciones, compra o arriendo de inmuebles e inversión en infraestructura.


Representatividad política
Otro “nudo” que deberá desatarse en el Parlamento dice relación con la forma en la que quedará representada políticamente la nueva unidad administrativa.


El proyecto de ley propone que Ñuble elija dos senadores a partir de 2021, no obstante otras circunscripciones del país tienen igual o menor cantidad de habitantes, y elegirán tres, como es el caso de Antofagasta y Los Ríos.


Según el senador, Felipe Harboe, “es muy difícil que se aumente el número de senadores del país, ya que recientemente se reformó el sistema electoral y el número de parlamentarios creció considerablemente”.


Los dos senadores de Ñuble provendrán de los cinco que elegiría la actual Región del Bío Bío. Al crearse la Región de Ñuble, Bío Bío remanente se quedaría con tres senadores, algo ilógico, si se piensa que regiones con mucho menos población elegirán cinco senadores (Maule y Araucanía).


Sin duda éste será un tema a abordar durante la discusión en particular, ya que si Ñuble y Bío Bío aspiran a aumentar su representación, la única opción es “quitarle” cupos a otras regiones, lo que sin duda será foco de conflicto.


En el caso de los consejeros regionales, también se producirán algunos desequilibrios, ya que mientras no se realicen elecciones con la Región de Ñuble ya constituida (ocasión en la que la nueva unidad administrativa podrá elegir 16 representantes), tendrá a los seis cores votados en los últimos comicios realizados. Esto dejará a Arauco con tres representantes y a Bío Bío con cinco, número muy inferior al de Concepción que se quedará con 14. Es decir, el equilibrio que se producía hasta ahora con 14 representantes de Concepción versus los catorce de Ñuble, Arauco y Bío Bío se romperá.

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