Municipio inició las consultas para modificar el nuevo Plan Regulador

Por: Edgar Brizuela Fotografía: Mauricio Ulloa 03:25 PM 2016-12-24

La Municipalidad de Chillán comenzó los análisis tendientes a realizar modificaciones al Plan Regulador local, ello a pesar de que el instrumento de planificación tiene apenas cinco meses desde que fuera aprobado por la Seremi de Vivienda y Urbanismo.

La propuesta técnica, que surgió desde Asesoría Jurídica, no fue una sorpresa, pues antes y tras la aprobación de la carta de navegación local se entendía que esta era susceptible de una renovación en el corto plazo, con el fin de incorporar planteamientos formales de entidades locales.

El alcalde Sergio Zarzar explicó  que la actualización que se debe desarrollar en breve de alguna manera estaba prevista, pues hubo antecedentes que no pudieron ser incorporados en el documento maestro en vigencia.

Hay que recordar que la municipalidad trabajó por más de seis años con la Seremi de Vivienda, la comunidad local y una empresa externa, para delinear un instrumento estratégico para la ciudad, en el entendido que el anterior de 1989 estaba absolutamente sobrepasado y obsoleto.

Pero cuando llegó el momento de aprobarlo por el concejo y la Seremi de Vivienda, se habían sumado muchos requerimientos y necesidades que de haber sido incorporadas en el estudio,  habrían derivado en que Chillán se privara de un plan durante un largo tiempo, debido a nuevos atrasos.

Por ello, admite el alcalde, el texto tuvo que ser validado tal como fuera diseñado durante su larga tramitación, pero con el compromiso básico de estudiar y fomentar modificaciones que quedaron rezagadas y no se sumaron al expediente.

Justamente eso es lo que propende el gobierno local al plantear a los concejales iniciar el estudio formal de una serie de cambios que tienen como finalidad enriquecer la carta de navegación que fue confirmada en julio pasado.

Zarzar agrega que “no se trata de desmantelar el Plan Regulador”,  sino que incluir elementos que quedaron fuera, dada la premura del municipio por terminar de una vez por todas el estudio de un proyecto que llevaba demasiado tiempo en la agenda local.

Temas clave

Los concejales tendrán que pronunciarse sobre temas fundamentales, como es elevar en hasta un 20% la altura de los edificios que puedan ser construidos dentro de las cuatro avenidas.

Sobre el particular la presidenta de la Cámara Chilena de la Construcción en Chillán (CCHC), Claudia Rigall, sostuvo que la entidad que dirige no se restará de propiciar un cambio en aquel sentido. 

Esa entidad gremial presentó el año 2012, mucho antes de que fuera aprobado el Plan Regulador,  un serie de propuestas fundamentadas técnicamente y con apoyo de expertos nacionales de la CCHC, orientadas a ampliar la altura de grandes edificios en la ciudad, pero aquello fue desechado.

La dirigenta gremial sostiene que este sector trabajó arduamente en el proceso de análisis y consulta en torno al Plan Regulador, proponiendo con claros argumentos los aspectos que era posible considerar para promover una mayor proyección para la ciudad. 

Claudia Rigall plantea que “siguiendo esta línea insistiremos en la idea de potenciar la edificación en altura, especialmente dentro de las cuatro avenidas, entregando una nueva propuesta formal que se sume al análisis de las potenciales modificaciones a este instrumento de planificación. Siempre hemos mantenido un diálogo fluido con el municipio en los diferentes temas de ciudad y esta será una nueva oportunidad para potenciarlo”. 

La visión de la entidad está orientada a promover la edificación en altura dentro de las cuatro avenidas como una nueva alternativa de crecimiento con visión de futuro, dando un giro a la tendencia de expansión de forma horizontal.

“La idea de promover el centro como espacio residencial, a través de la densificación en altura, busca optimizar el acceso a toda la oferta de servicios existentes. Esto conllevaría un menor uso de vehículos particulares, la oportunidad de disminuir los tiempos de desplazamiento, generando un nuevo polo de desarrollo urbano, que tiene la ventaja de contar con un desarrollo vial y de infraestructura ya establecido”, explica. Se suma a ello que el incremento de altura de las construcciones en el centro también “daría un respiro a la expansión de algunos sectores que para seguir optimizando su crecimiento y superar la alta congestión vial, requiere de soluciones a mediano y largo plazo”. 

La presidenta de la CCHC agrega que “además, pensando en los requerimientos que tendrá la futura región, creemos importante considerar la alternativa de aumentar la altura de las edificaciones sobre el 20% que se ha planteado en primera instancia. Por ello, cuando hablamos de la edificación en el centro nos referimos a una alternativa para una mejor calidad de vida en Chillán”. 

La profesional destaca que durante el primer proceso de análisis, que consideró a la comunidad y los diferentes actores sociales, se plantearon algunas otras propuestas relacionadas con aspectos técnicos de este instrumento, sin embargo el documento entregado en la etapa de consulta, desarrollada en enero de este año, se centró en el tema de la edificación en altura, considerando una sólida argumentación técnica.

Con los antecedentes expuestos el gremio cree firmemente que siempre es importante analizar y mejorar los diferentes instrumentos de planificación como el Plan Regulador, precisamente con el propósito de potenciar su plena sintonía con las expectativas y ejes de desarrollo de la ciudad. 

Además, como el proceso de modificación que propicia el municipio chillanejo requerirá un tiempo considerable, es necesario plantear las propuestas gremiales ahora, para que puedan ser consideradas en las diferentes etapas posteriores y donde serán requeridos estudios técnicos que apoyen las decisiones en el seno del concejo.

Rigall agrega que la aspiración como gremio “es propiciar el desarrollo de la ciudad en todos sus ámbitos, de manera que sea un lugar que avance hacia el progreso, potenciando el bienestar de todos habitantes. Por supuesto, a ello se suma el desafío mayor que conlleva el proyecto de la nueva Región de Ñuble, ya que resulta fundamental que la ciudad aborde sus iniciativas venideras desde el rol de futura capital regional”.

En ese aspecto, “durante el próximo año trabajaremos con fuerza en temas como la definición de la infraestructura crítica que requiere Chillán y Ñuble para proyectarse como un nuevo territorio administrativo, que se caracterice por su dinamismo, sentido de identidad y desarrollo sostenible”.

La CCHC ha planteado de forma constante su respaldo a la edificación en altura, especialmente en el centro de la ciudad, considerando que la densificación de esta zona permitiría nuevas formas de crecimiento, frenando la constante expansión hacia la periferia de la comuna, lo que ejerce una fuerte presión sobre sectores altamente poblados.

Industrias molestas

La alternativa de realizar los primeros cambios al Plan Regulador fue planteada el lunes pasado por el asesor urbanista municipal, Nelson Anabalón, quien expuso a los ediles los principales elementos de instrumento de planificación.

El arquitecto reconoce que los ediles de la ciudad están habilitados para incluir cambios al documento recién aprobado, sin tener que recurrir a estudios adicionales que deban ser validados por la Seremi de Vivienda.

Desde esta perspectiva el gobierno comunal puede aprobar el crecimiento de edificaciones en hasta un 20%, pero ello por solo una vez. “No se puede aprobar un 20% y luego aprobar una medida similar a ella posteriormente”, plantea el arquitecto.

Se suma a ello que los ediles tendrían la atribución de “propiciar el retiro de fábricas emplazadas en el centro y que pudieran ser consideradas como molestas”, plantea el concejal Camilo Benavente, quien preside la Comisión Obras.

El asesor urbanista de la Municipalidad de Chillán agrega que el concejo podrá realizar cambios y enmiendas al Plan Regulador según la Ley General de Urbanismo y Construcciones, lo que podría afectar a industrias, fábricas de longanizas y terminales situados dentro de las cuatro avenidas.

La norma legal del nuevo Plan Regulador, en su artículo 62º, establece que “los terrenos cuyos uso no se conformare con los instrumentos de planificación territorial correspondientes, se entenderán congelados. En consecuencia, no podrá aumentarse en ellos el volumen de construcción existente para dicho uso de suelo. Sin embargo, los aumentos que tengan por objeto preciso mitigar los impactos ambientales adversos que provocare su actividad productiva no estarán afectos a dicho congelamiento, como, asimismo, las obras destinadas a mejorar la calidad de su arquitectura, de sus estructuras y de sus instalaciones, incluidas aquéllas que tengan un sentido estético que contribuya a mejorar su aspecto”. 

El texto agrega que “las industrias mal ubicadas, que causen molestias o daños al vecindario, deberán trasladarse dentro del plazo que les señale la municipalidad, previo informe del Departamento de Higiene Ambiental del Servicio Nacional de Salud y de la Secretaría Regional correspondiente del Ministerio de la Vivienda y Urbanismo. Este plazo no será inferior a un año”.

Otros cambios

Además, las eventuales modificaciones al Plan Regulador Comunal en las que tienen injerencia los concejales se relacionarán con cambios a la localización del equipamiento vecinal en los barrios o sectores; vialidad interna dentro de los nuevos proyectos cuyos trazados no alteren los consultados en el Plan  Regulador Comunal o Intercomunal, y disposiciones varias relativas a las condiciones de edificación y urbanización dentro de los márgenes que establezca la Ordenanza General de esta ley.

Según la normativa el Concejo Municipal podrá “incrementar o disminuir hasta en un 20% la altura y la densidad de edificaciones, incrementar o disminuir hasta en un 30% cuando se trate de coeficiente de constructibilidad, coeficiente de ocupación de suelo y tamaño predial”.  Además, podría determinar “la disminución de hasta en un 100% los antejardines”.

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