Ensayos de quínoa sorprenden a agricultores en INIA Chillán

Por: José Luis Montes Fotografía: : INIA 10:15 PM 2016-12-21

Los productores que participaron en el último días de campo de INIA-Quilamapu, en el fundo experimental Santa Rosa, se sorprendieron al conocer los ensayos de quínoa en Ñuble, ya que es un grano que se asocia más con el altiplano nortino, siguiendo con interés la presentación del especialista del instituto, Cristian Alfaro, por las perspectivas que se observan para este grano y su potencial económico.


“Es un cultivo nuevo, que no tiene más de tres años de introducción en la Región del Bío Bío, para lo cual el programa de mejoramiento genético de quínoa del INIA estás desarrollando distintos ensayos en aspectos de épocas de siembra, densidades de plantación, fertilización, respuestas a fungicidas e insecticidas”, sostuvo Alfaro de INIA Rayentué en la Región de O’Higgins, donde hay otro campo experimental en que se desarrollan ecotipos de este grano, que forma parte de la tradición alimenticia de los pueblos originarios, y que en el transcurso de una década se convertirán en las primeras variedades INIA de quínoa.


Su interés está en que entrega, como promedio, un 15 a 16% de proteína, compuesta por todos los aminoácidos esenciales que requiere el ser humano.

Fibras de muy buena calidad, minerales (5%) y con atributos beneficiosos para diabéticos. En este aspecto, Alfaro resaltó que es recomendable para quienes tienen bajo índice glicémico, ya que el poder de saciedad que tiene la quínoa es importante, toda vez que “no da hambre tan pronto. Por otra parte, el traspaso de estos carbohidratos o azúcares a la sangre es más lento que el pan cuando se consume en las mismas cantidades”. 


La quínoa, comentó, tiene su origen en el altiplano chileno, boliviano, peruano y argentino, e incluso en Colombia. En el mundo hay cinco ecotipos, de los cuales Chile tiene dos: el de “salares”, adaptado a condición de altiplano, y el de “tierras bajas”, adaptado a condición de nivel de mar y que son los que se establecen en la Región del Bío Bío. 


A pesar que no hay aún un paquete tecnológico sobre este cultivo y la información se basa en experiencia de productores que han trabajado pequeñas superficies más el trabajo investigativo del instituto, los potenciales  de rendimiento son de  entre 3 y 4 toneladas por hectárea, según Alfaro. Añadió que el cultivo se caracteriza por su bajo requerimiento de agua y por su buen comportamiento frente a plagas y enfermedades en la zona. “Están bastante sanas, a diferencia de lo que se observa hacia el norte del país, donde hemos tenido ataques muy severos de mildiú, el principal hongo que afecta a esta especie”, explicó.


En el tema de la demanda de agua de la quínoa, cuyos requerimientos hídricos son un 60% más bajos que la papa, remolacha, maíz y trigo, el especialista comentó: “Eso sí, el riego debe realizarse en tres momentos estratégicos: en la siembra, en el panojamiento, que ocurre 40 días después de siembra, y en la floración”. Bajo estas condiciones el grano alcanza sus potenciales de rendimiento.


Solo 300 gramos por habitante
Christian Alfaro expresó que la quínoa, cuyo consumo en Chile no supera los 300 gramos por habitante al año, es una nueva alternativa productiva frente al escenario de cambio climático, que presenta una disminución de precipitaciones y un aumento de temperaturas mínimas medias. 


Desde el punto de vista del mejoramiento, el profesional advirtió que habrá que esperar aún un tiempo para obtener las primeras variedades, que se pronostican para 10 años más. En ese lapso, deberá expandirse la demanda de quínoa por otros países del mundo, la que por ahora es muy fuerte en naciones desarrolladas como Alemania, Holanda, España, Francia, Australia, donde los hábitos de alimentación saludable son una norma de vida. Se comercializa en 4 dólares el kilogramo.


Este nuevo cultivo fue presentado en el Día de Campo de Cultivos,  donde también se mostraron trabajos que realizan investigadores de INIA Quilamapu en trigos candeales, leguminosas de grano -como lentejas, arvejas, garbanzos y habas-  control de malezas, laboratorio de suelos, hongos entomopatógenos para el control de plagas, agroecología, arroz y uso eficiente de úrea en cultivos.

Comentarios