Comprador de vinos para Francia quedó encantado con el Valle del Itata

Por: José Luis Montes 07:10 PM 2016-12-18

El chileno radicado en París Jaques Rodríguez, que se contactó con la delegación de Ñuble que este año viajó a la zona vinífera de Francia, en su calidad de intermediario en la compra de vinos para Europa, visitó el Valle del Itata la semana pasada,  para conocer aspectos productivos y posibilidades de negocios con pequeños agricultores de la zona. El resultado, en principio, fue prometedor.  Lo principal es que los vinos, en especial los de cepa País, pasaron bien el examen de degustación de este intermediario,  que se llevó muestras para producto embotellado y a granel. Quedó en tratativas un primer negocio por 18 mil botellas, que es lo que cabe en un contenedor marítimo, y 100 mil litros a granel.

Andrés Castillo, director de Indap, que encabezó la gira a Francia y compartió con el comprador en Chile, comentó que de concretarse este negocio se está abriendo una nueva puerta interesante para los pequeños viñateros del Valle del Itata, porque las exportaciones de vino por un lado mejoran los precios y por otro permiten descomprimir el stock interno, lo que también impulsa los valores al alza. Jaques Rodríguez estuvo el jueves en la viña donde conoció y cató la producción del grupo asociativo Cavas de Portezuelo, y de la viña Lomas de Llahuén. Durante el día había estado recorriendo otros viñedos en la zona de Quillón, en la cooperativa Covincen de Cerro Negro, y la viña Don Goyo en Ránquil.

Precisó que para él la visita resultó interesantísima, ya que le quedó claro que si se unen los pequeños productores en forma asociativa hay una producción factible de exportar: “Me da la impresión que a nivel tecnológico están bastante avanzados, cuentan con  los elementos y  la técnica. Lo que falta es cerrar el círculo en la comercialización. En este último punto veo que falta  una estandarización y que los productores se capaciten más en el tema de comercio internacional, ya que hay cosas básicas que deben manejar, como por ejemplo qué es una carta de crédito”. Respecto a la imagen regional, comentó que esta era excelente y que el nombre Valle del Itata resulta fonéticamente atractivo para el mercado francés y europeo en general. “Es un nombre bonito y fácil, pero me he encontrado con nombres de vinos y etiquetas que no cumplen con los estándares requeridos. Son pequeños detalles, que hay que tener en cuenta”, expuso.

Agregó que así como antes Chile para los europeos se asociaba de inmediato a Pinochet y dictadura, hoy es asociado a vino, ya que se trata de un producto estable, con buena calidad y llamativo. Añadió que en la lista de países que en Europa se relacionan de inmediato con buenos vinos, está Francia, Chile, EE.UU (California), Sudáfrica y Argentina.

NO MÁS DE 12 GRADOS

De los vinos probados, principalmente País en distintas calidades por su proceso, dijo que cumple las condiciones, pero que el mercado al que el apunta requiere de vinos que no tengan más de 12 grados de alcohol. Le ve especial interés al vino chileno embotellado en lo que denomina “restauración”, que se refiere a restaurantes o negocios ligados a la alimentación. Ello implica que debe ser un producto certificado a través de análisis, que no contenga otros ingredientes, que sea lo básico para el vino. Afirmó que a veces es dificil tratar con pequeños productores, porque aseguran un producto puro, pero los exámenes que se hacen a las muestras arrojan endulzantes u otros compuestos indeseados, lo que derrumba el negocio y hace que se pierda tiempo.

El visitante complementó que una relación a largo plazo con los clientes permite además un intercambio de información relevante. Aclaró que pese a que sus clientes confían en su gusto, olfato y capacidad para elegir los vinos que compran, lo que se requiere no es un producto que cumpla su particular gusto, sino un producto que se adapte al mercado que representa: “Una etiqueta, nombre o producto como los que he visto aquí,  en esta gira, pueden ser perfectos para el mercado local, pero quizás no para el mercado francés, por ejemplo”. Consultado si estima que de los contactos realizados y de los vinos tomados ve alguna proyección de negocio, precisó que claramente hay productos que cumplen con los requisitos que busca y que es seguro que se van a cerrar negocios, y que espera se puedan concretar en relaciones comerciales permanente de largo plazo. 
 

ESTABILIDAD ES LA CLAVE

Otro punto clave para el mercado de la “restauración” es la elaboración de un producto con cierta estabilidad y calidad que se mantenga en el tiempo, ya que en ese mercado se trabaja con contratos de mediano plazo, de cuatro o más años, ya que para la hotelería significa costos en la elaboración de menús, ya que se trata muchas veces de cadenas. También expresó como una ventaja comercial que se trate de vinos elaborados por pequeños productores, porque hay sensibilidad con la producción de la Agricultura Familiar Campesina.

La gerenta de Cavas de Portezuelo, Susan Olate, también quedó bastante conforme con la visita de Jaques Rodríguez, puesto que vio que los requerimientos del mercado que representa, al menos para su empresa, están al alcance para los productores asociados. Precisó que los detalles de etiqueta, reglamentos internos de Francia o Europa, se pueden cumplir si el precio de venta lo justifica,  y que también es de interés de sus representados vender producto a granel y embotellado, estableciendo relaciones de mediano plazo.Incluso informó que Cavas de Portezuelo está ampliando su capacidad de producción con cubas de acero inoxidable, por lo que les resultaría interesante y viable establecer un vínculo permanente con este intermediario.

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