El lado B de la Navidad: niños trabajando en el centro de la ciudad

Por: Felipe Ahumada Fotografía: Mauricio Ulloa 10:20 PM 2016-12-16

Fueron 57 los permisos que el municipio otorgó en forma provisoria para que ese número de personas, jefes de hogar, pudieran obtener ingresos extra en esta Navidad, envolviendo regalos en las calles del casco comercial chillanejo, especialmente, en calle El Roble.

El servicio también se puede extender a la venta de bolsas y envoltorios confeccionados por ellos mismos, así como las pegatinas para los nombres de los destinatarios del regalo.

Sin embargo, este beneficio terminó con algunos casos de absoluta ilegalidad, como el trabajo infantil, sancionado por la legislación chilena, sin excepciones de ninguna clase cuando se trata de menores de 15 años.

Durante estos días ha sido posible ver niños y niñas de menos de 10 años incluso, ayudando a envolver, recibiendo dineros u ofreciendo pegatinas a los transeúntes y a pleno sol.

Mientras que para el subprefecto de la PDI y jefe de la Bicrim, Enrique Foster, “esto es una vulneración de derechos, la que de ser advertida en flagrancia puede ser penalizada”, algunos comerciantes se justifican en la necesidad de traer a sus hijos al lugar de trabajo, por no tener con quién dejarlos.

“No es que una los quiera traer a trabajar, por eso, les traemos su colación y una tablet para que se entretenga, al menos yo sé que los niños a esa edad no pueden trabajar y no les pido que lo haga, pero ellos igual colaboran, me cooperan para entretenerse en algo”, dice Roxana, una de las beneficiadas con este permiso.

Metros más allá, otra beneficiada dice que “este año los niños salieron de vacaciones muy luego, y no la puedo dejar sola mientras estoy todo el día acá. Ella me ayuda porque le gusta envolver regalos, no porque yo se lo pida”.

Seremi requiere una denuncia
Pero no solo la PDI advirtió que este permiso especial para ayudar a personas de escasos recursos no autoriza la vulneración de derechos del niño, la propia seremi del Trabajo, Victoria Fariña Concha, reprobó el fenómeno aclarando que “no existe excepción alguna que autorice el trabajo de menores de 15 años, es más, los menores de entre 15 y 17 años pueden trabajar, pero siempre y cuando se cumplan una serie de requisitos especiales”.

La seremi, de todas formas, dice que “no se trata de ser duros con estas personas que requieren con urgencia de este permiso especial que les otorgaron, ni de acusarlos de cometer ilícitos, porque entendemos que a lo mejor ellos actúan sin conocer de estas materias, pero sí es importante recordar que acá hay una OPD, hay una municipalidad que también debiera hacerse cargo de esta situación, ya que no se trata de entregar trabajos, sino que deben ser trabajos de calidad por esporádicos que sean”.

Con mayor claridad, la autoridad remarca que si el municipio otorga trabajos a personas que no tienen dónde ni con quién dejar a sus hijos, también deberían pensar en una instancia especial para estos menores, como guarderías, talleres o actividades recreativas, mientras sus padres trabajan.

Puesto que ellos no tienen facultades para realizar fiscalizaciones, deben mandar los oficios correspondientes a organismos como la propia Inspección del Trabajo, sin embargo, como factor de arranque de esta gestión, se requiere de una denuncia previa. Denuncia que por cierto, nadie ha realizado.

“Este es un problema cultural, hoy a muchas personas le parece de lo más normal ver a un niño trabajando en las calles, remuneradamente o por ayudar a sus padres, pero esto es un daño para él, y por eso estamos trabajando en las comunas de la región para empezar a crear conciencia de estos derechos”, finalizó la seremi.

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