Apuestan en huertos medianos de frutillas ante escasez de mano de obra

Por: Roberto Fernández Fotografía: Fernando Villa 05:50 PM 2016-12-12

Si bien la superficie nacional y regional de este cultivo ha disminuido en los últimos dos años, han surgido huertos de tamaños controlables en términos de requerimientos de temporeros. 

Los atractivos retornos de las frutillas no han sido capaces de frenar la disminución de la superficie, tanto a nivel nacional como en la Región del Bío Bío. Basta señalar que si en Chile la superficie descendió un 23,5% en 2015, sumando 1.038 hectáreas, en la Región del Bío Bío la caída fue de 24,6%, totalizando 31,7 hectáreas el año pasado.


Si bien los precios no son tan buenos como hace un par de años, las perspectivas son auspiciosas en los mercados internacionales, con un crecimiento sostenido de la demanda. De hecho, las exportaciones regionales de frutillas congeladas (no se exporta en fresco, por la breve vida postcosecha de la fruta) han mostrado una tendencia alcista en la Región en los últimos años, debido en gran medida al aumento de los envíos de frutillas orgánicas.


Conviene mencionar, sin embargo, que el 66% de la producción nacional se destina al mercado interno, principalmente para consumo en fresco. En tanto, el 34% restante se destina a la elaboración de productos procesados para exportación, como congelados, conservas, jugos y deshidratados, que viajan principalmente a Estados Unidos, Canadá, Asia y Oceanía.


¿Qué está frenando el crecimiento en superficie de este rubro? La respuesta surge de boca de los productores y exportadores: la escasez de mano de obra y la competencia con otros rubros, como los arándanos y las frambuesas.


“Hemos visto el crecimiento de buenos huertos de frutillas, de tamaño controlable en términos de requerimientos de mano de obra, lo que les ha permitido muy buenos rendimientos, calidad estable y un negocio rentable”, comentó Juan Miguel Ovalle, gerente de Frutícola Olmué, quien subrayó que “los principales desafíos están en mano de obra. Hay productores de la zona que están considerando dejar algunos huertos y solo concentrarse en los que pueden cosechar”.


Y si bien la Región representa apenas un 3% de la superficie nacional de frutillas, dado que la mayor producción se registra en Chanco (Región del Maule) y en San Pedro (Región Metropolitana), en Frutícola Olmué también trabajan con productores locales, cerca de Chillán, “con muy buenos campos y excelente calidad”, sostuvo Ovalle. En Ñuble también hay cultivos en Cato, San Ignacio, Bulnes, Cobquecura y Coihueco, entre otras zonas.


Uno de ellos es Pablo Oyarzún, quien hace dos años tiene 3,5 hectáreas de frutillas en un predio ubicado en Huape, con cuatro variedades -Sabrina, Monterrey, Albión y Cristal-, las que plantó asesorado por Carlos Cid, el administrador del huerto. “Es adecuado para la cantidad de mano de obra disponible (en cosecha demanda un peak de 35 personas)”, expuso el empresario penquista.


Caída en los precios
Con una fuerte inversión en un sistema de riego por goteo, en la construcción de un acumulador de agua de 300 mil litros, en un pozo profundo de 70 metros y en un sistema de túneles para proteger las plantas en invierno y obtener las primeras cosechas en octubre (la temporada se extiende hasta mayo, dependiendo de la variedad), Oyarzún afirmó que pese a la caída en los precios sigue siendo un negocio atractivo, además, destaca que la ubicación privilegiada de su huerto, que goza de un microclima, le ha permitido “salvarse” de las heladas, y en cuanto a las lluvias, la gran ventilación seca rápido las plantas y evita la aparición de hongos.


“Yo destino el 50% de la producción a la exportación, y el otro 50% se va en fresco al mercado interno, como la Vega Monumental de Concepción y los supermercados, pero los precios han bajado, por ejemplo, en fresco hace dos años se pagaban sobre mil pesos el kilo y hoy estamos en $580”, precisó.
En tanto, el retorno por exportación de congelados bordea los $550 en promedio, dependiendo del volumen y la calidad, añadió Ovalle.


Temporada
Consultado sobre el comportamiento que tendrá la actual temporada, el gerente de Frutícola Olmué planteó que “comenzó más temprano, al parecer por temperatura y un invierno corto. Hasta ahora el volumen y calidad están bien, pero aún es temprano como para proyectar cómo será la temporada. Diciembre es un mes clave”.

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